Te quiero tal y como eres

Hoy le tomo el testigo a ANNIE74 y a su entrada de ayer, Pitufo, mi vida, en la que respondía a la pregunta lanzada en una newsletter de una conocida revista para papás.
¿QUIERES A TU HIJO TAL COMO ES?
Y tras esta pregunta no se esconde un reportaje de divulgación sino uno de esos típicos test absurdos en los que ninguna respuesta encaja tu opinión por extremistas, absurdas o no aplicables a tu situación, o las preguntas no tienen ningún sentido con el tema en cuestión. ¿Se puede valorar así si quieres a tu hijo tal y como es?, ¿habrá hecho mucha gente este test? y lo que es más importante, ¿De verdad hay quien se plantee si quiere a su hijo tal y como es?.
Yo no necesito un test para saber si quiero a mi hijo tal y como es. Es algo que se positivamente desde el día que supe que estaba embarazada, desde ese momento quise a cada uno de mis hijos con locura aún sin saber si el embarazo progresaría, y desde ese momento los acepté tal y como eran. Puedo sentirme afortunada porque han nacido sanos y sin ningún tipo de problema importante, pero el test tampoco va por ahí, sino que se refiere a aspectos más banales como el comportamiento o la conducta –la torpeza, la mentira, el despiste, el miedo, la lentitud a la hora de hacer las cosas, el mal comportamiento en el colegio y etc…– exagerando hasta el extremo algunos conceptos –¿como se puede decir que un niño que quiere ir casa de un amiguito a merendar y hacer las tareas es un niño juerguista?, entonces ¿un niño que quiere ir a un chiquipark qué es, un golfo?
Ni qué decir que este test me parece un despropósito, de primeras no lo hubiera leído porque el tema en lugar de llamar mi atención causa el efecto contrario, doy tanto por hecho que acepto a mis hijos tal y como son que no me planteo otra cosa. Pero si quería hablar de ello aquí, que menos que saber de lo que estoy hablando, y debo decir que si ya el tema me causó estupefacción su contenido me sorprendió algo más, pues me esperaba algo más serio y profundo, no semejante banalidad.
Y tras esta disertación no puedo más que decir que quiero, adoro a mis hijos tal y como son.

No puedo evitar referirme sobre todo a Iván, que ya es mayor. Lo quiero en cada uno de sus buenos días, de sus tequieros, de sus enfados, de sus rabietas, lo quiero cuando parece que es el mejor niño del mundo pero también cuando no, y quiero que siga siendo como es, con sus virtudes y con sus defectos, porque si no no sería él, no sería mi hijo.

Hemos pasado por muchas etapas, unas muy dulces, otras más duras, etapas fáciles y otras más dificultosas, veo cómo mi hijo crece, forma su personalidad y su carácter, supera obstáculos, aprende, se equivoca, y a cada paso que da me siento más orgullosa que él. Yo estoy ahí para ayudarle en su camino, levantarlo cuando se cae, regañarle cuando no actúa bien, enseñarle a dirigirse en la vida, soy su guía, su camino, su espejo y él aprende conmigo, de lo bueno y de lo malo, y yo aprendo de él, de lo bueno y de lo malo. Juntos hacemos nuestro camino. 
Y lo miro lleno de orgullo cuando hace algo bien a la primera, cuando le digo que recoja su habitación y me contesta un «vale, mami», cuando se acaba todo el plato, cuando en la calle me da la mano sin pedírselo, cuando me lleva la cesta en el supermercado y pone las cosas una a una sobre la cinta del mostrador de caja, cuando lo veo jugando con otros niños, cuando lo veo con su hermanita y siento el amor que le tiene… Y lo miro con más orgullo cuando me pide perdón porque se ha portado mal, cuando me dice «Mamá, nunca máis lo voy a hacer, ¡te lo prometo!», cuando se le pasa un enfado y vuelve a su ser, cuando veo que supera etapas duras, cuando veo que avanza, que madura, cuando está enfermo y busca mis brazos, cuando duerme. Me derrite su mirada sincera, su sonrisa cautivadora, su extremo cariño, su nobleza, y pienso que con todos los defectos que pueda tener lo hacen aún más perfecto, todo ese conjunto forma el bonito ser que es mi hijo.
Lo miro con orgullo porque es él y no otro niño,  lo miro con orgullo porque es mi niño. No me lo imagino de otra manera, y no lo quiero de otra manera, lo quiero tal y como es así, sin más. 
Y mi niña aún es pequeña y nos queda mucho por ver, disfrutar y también sufrir pero sí, la quiero con locura como es ella, con su mirada vivaz, con sus preciosos ojos, con su maravillosa sonrisa, con su mamitis aguda, con su alegría, su simpatía, con sus carácter y sus arrebatos. Porque es mi niña.
A lo mejor no son los niños perfectos para los demás, pero son los hijos perfectos para mí. SON MIS HIJOS.

5 thoughts on “Te quiero tal y como eres

  1. Carol

    Desde luego ese tipo de test son una soberana tontería.
    Quiero pensar que toda mamá quiere a sus hijos tal y como son, porque como tu has dicho, si fuesen de otra forma entonces no serían sus hijos.
    Sobra decir que yo a mi hija la quiero con locura, con todo lo que trae consigo.

    Un abrazo

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  2. La chica de las flores.

    ¡Ay! qué entrada tan bonita… yo tampoco me planteo éstas cosas… con que estén sanas y felices, ya me vale!!

    Besicos!!

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  3. Opiniones incorrectas

    ¡Menudo test! Los hijos no se hacen por catálogo ni se les quiere con condiciones, sino con toda el alma.

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  4. London

    A mi esos tests me parecen una mamarrachada!!! yo quiero a mis hijos por ser ellos, no por como son. Los he querido desde que he visto el positivo y los voy a querer con toda mi alma el resto de mi vida, sean lo que sean y hagan lo que hagan que para algo los he parido.

    Besicos

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  5. Annie74

    Desde luego que traia unas preguntitas.. que no se como se les ocurrio!!
    Que dulzura de entrada… ains.. me encanta ser madre!

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