9 meses, mi bebé se hace grande

Hoy mi Pequeña Princesa,  mi Piojita o mi Brujita como le digo últimamente, ha cumplido 9 meses. 9 meses ya, 9 meses de vida extrauterina, 9 meses de maravillosa lactancia, 9 meses de felicidad plena por sentir que tengo un tesoro entre mis manos. Me parece mentira porque el año pasado a estas alturas estaba pasando el ecuador de mi embarazo, y en tan solo un año ese bebé pequeñito, tierno y delicado que con tantas ganas esperaba tener en mis brazos es ya una niña risueña y espabilada que comienza a comprobar las cosas por sus propios medios.
 
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Han sido 9 meses preciosos, maravillosos, donde no he tenido ni una sola dificultad a la hora de criar a mi pequeña, no me ha dado ni una sola noche, no ha estado enferma ni un solo día -un par de fiebres pasajeras no puede considerarse estar enferma-, no ha habido un solo momento en el que haya podido sentir que no podía con ella, me lo ha puesto todo tan sumamente fácil que el tiempo ha pasado si cabe más rápido todavía. Pero sobre todo, la he disfrutado muchísimo y, pese a que mi bebé cada vez lo es menos, tengo la certeza de que aún estoy empezando a disfrutarla y afortunadamente me queda mucho por vivir y compartir junto a ella.
Y para celebrarlo, como no, hemos ido al famoso control del niño sano de los 9 meses; no es que sea puntillosa y me guste hacer los control el día exacto, es que el pediatra -mejor dicho, médico general que hace las labores de pediatra- sí lo es y me dio la cita con dos meses de antelación. Pese a no ser especialista en pediatría es un hombre muy profesional y entregado, responsable e intenta no dejarse nada atrás, pero sobre todo es muy educado y cordial, campechano, y me siento muy cómoda en su consulta. La visita no fue muy larga, el control fue básicamente mediciones de altura y peso, ver la fontanela, comprobar su desarrollo motor y hablar sobre la alimentación complementaria, vacunas y esas cosas.
Ya me lo esperaba, pero aún así hemos confirmado lo que tanto esperaba, ¡mi niña ha engordado!. Sí, ya conté que los días que estuvimos en Galicia su apetito cambió, pasó de comer normal o incluso poco (iba siendo habitual que me escupiera los purés haciendo pedorretas) a comer con un ansia que no me lo creía, y notamos que había engordado en apenas unos días; la pesé al llegar a casa pero aún así quería esperar a ver qué decía la báscula de la consulta y sí, 1kg más, ya pesa los 7kg a falta de unos escaso gramos, y mide 70cm. La fontanela aún la tiene algo abierta pero nada anormal, y su desarrollo motor genial, mantiene la postura sentada perfectamente, sin caerse ni perder el equilibrio, es capaz de acercar la cabeza a los pies y recuperar la postura sin caer, su columna vertebral está correcta al igual que sus caderas -seguro que el porteo ha hecho mucho bien en esto-.
De la alimentación complementaria poco que decir, me dio la lista de los alimentos permitidos a partir del año (uff, ¡ya hablamos del año!)y hablamos del número de comidas que realiza al día y lo que come; las hace todas, además de su teta cuando ella quiere, y come de todo lo que puede comer a esta edad aunque hace tiempo que pasamos de los típicos purés. Como veía que me los escupía probé a darle la comida así tal cual, en plan Baby Led Weaning, pero lo más que hacía era tirarlo al suelo, así que al final opté por seguir el método que hice con Iván, o sea, el mío propio: la misma comida para todos y a ella se lo paso por la batidora, dejándoselo grumoso, con tropezones, para que se acostumbre a la masticación (que además le gusta), eso sí, cocinando sin sal, vino ni aderezantes fuertes, con lo que todos vamos a comer muy sano, pero da gusto ver cómo abre la boca cuando ve la cuchara, los platos que se come, ahora sí que disfruta comiendo.

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Y ahora viene el apartado de «cositas que hace mi niña con las que se me cae la baba a chorros»:
Dice NO con la cabeza cuando no quiere comer más, y cada vez que la veo pienso que el gesto de negar con la cabeza tiene su origen ahí, en esquivar una cuchara que no quieres que entre en la boca. Me hace mucha gracia verla con los labios apretados, los ojos achinados moviendo la cabeza de un lado a otro.
Pone caritas y hace muecas: de asco, de rechazo, de sueño, está desplegando un numeroso surtido de expresiones a cada cual más simpática, y tras cada una de ellas siempre nos mira esperando nuestra reacción y nos regala una sonrisa cómplice. Es una bichilla.
Toca palmitas al son de la música y también para que yo le diga BIENNNNN, momento en el cual se parte de risa.
Señala con el dedo todo aquello que le gusta y/o interesa: el móvil, el mando del TDT, cualquier juguete, mi ojo, mi oreja, mi nariz, mi boca (e intenta metérmelo hasta donde puede).
Se cambia las cosas de mano por diversión, por aburrimiento o bien para coger otra cosa (se ve que va a ser diestra porque cuando quiere coger algo más se pasa lo que tiene en la mano derecha a la izquierda). Lo hace con mucha destreza.
Baila y salta con el culete en la trona: siempre ha sido una niña muy activa y que se mueve mucho, desde bien pequeña (de hecho, desde la barriga) ha movido brazos y piernas com mucha vivacidad, pero ahora ha pasado de baila rmoviendo sus piernecitas como si hiciera tap-claqué en el aire a dar saltos y moverse de adelante hacia atrás, a los lados, como una descosida. Bailonga, sí, ¿a quién habrá salido?.
– Y siguiendo con la trona, como no la amarre con el cinturón se gira en cerocoma; lo mismo me la encuentro tumbada de lado a lado con las piernas sobre el reposabrazos a falta de unas gafas de sol y un  Daikiri en la mano, como si estuviera en una tumbona bajo el sl del Caribe, que  me la encuentro sentada mirando hacia el respaldo e intentando girarse cual niña del exorcista. Nota mental, no debo dejarla sin amarrar nunca más, porque de ahí a levantarse, y de levantarse a caerse, un suspiro.
Gatea de espaldas por pura comodidad, de momento no cree necesariolevantar su precioso culete y como hace fuerza con los brazos el resultado es que se mueve hacia atrás en lugar de hacia adelante. Y supongo que el hecho de que el pijama le resbale en el parquet tampoco se lo pone muy fácil. Nota mental, tengo que anotarme comprarle una fabulosa alfombra puzzle que no se si ella disfrutará pero seguro que será la delicia de lso gastos como «elemento afila-uñas».
Se pone sola de pie, aunque esto lo hace con nosotros, cuando la tenemos sentada sobre nuestro regazo o a nuestro lado en el sofá. Nota mental, comprar unas anillas para poner en la cuna-parque.
Habla y mantiene conversaciones en su idioma que parece llevar toda la razón del mundo, intenta llamarnos o llamar a los gatos con sus grititos, se pasa ratos y ratos con sus «ababababa amamamama apapapapapapa», nos mira esperando que la respondamos, le gusta que le sigamos el rollo, e intenta imitarnos en todo lo que puede. Por no decir que abronca a los juguetes, los coge y parece que les está echando la charla del siglo, y yo no puedo evitar partirme de la risa cuando la veo. 
Tiene un curioso catálogo de curiosos ruiditos que hace con la boca, siempre en un intento de llamar nuestra atención, y se ríe a carcajada cada vez que le aplaudimos cada uno de sus ruiditos.
Se baña sentada, sin necesidad de aro n isoporte; ya no quiere recostarse sobre la hamaca de la bañera, se sienta sobre la base de la hamaca (la bañera es evolutiva) y allí dispone todos los juguetes heredados de su hermano y se echa su ratito chapoteando, pataleando y salpicando agua por doquier.
Se quita  la ropa ella sola empujando con las manos y dando patadas con los pies, le encanta tener las piernas libres y verse los dedos de los piececitos.

Y bien, hasta aquí el parte de novedades y habilidades de la princesa de mi casa, cada vez serán más los avances y progresos que contar y más la baba que se me va a caer. Aunque sin duda ésta es la mejor etapa de mi niña y firmaría donde fuera por que el tiempo se detuviera en este momento para poder disfrutarlo sin prisas. Pero como eso no puede ser me tengo que conformar con aprovechar al máximo cada momento, cada detalle, y guardarlo bien fuerte en mi retina para que nunca se me olvide. Aunque afortunadamente este blog me ayudará a recuperar estas historias en el baúl de mis recuerdos.

12 thoughts on “9 meses, mi bebé se hace grande

  1. Belissa

    Parece que veo a mi misma hablando de mi hija como tu y eso que sellevan solo un mes. que guapisima esta!

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  2. baby chloe

    esta preciosa …. Chloe hizo ayer 6 meses pero pesa 8 kilos …. con LM …..

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  3. Carol

    Está preciosa!

    Me alegro de que todo esté bien.

    Qué de cosas, ay cómo van aprendiendo ellos solitos…

    Un abrazo

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  4. Mariana y Pablo

    Ya 9 meses wooow! Felicidades!! Es una muñequita =)

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  5. Annie74

    feliz cumplemes!! que de cositas hace ya.. se ha pasado volando!

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  6. 2deFoto

    Madre mía, cómo pasa el tiempo….recuerdo estar esperando a que naciera Antía, a saber si iba a coincidir con el cumple de Iván….y ya han pasado ¿9 meses? Lo que te digo….se nos escapan de las manos….y eso que estamos disfrutando a tope de ellos!!!

    Está guapísima y se la ve súper risueña!!!

    Un besote

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    1. Jeza Bel

      Soy yo, que me equivoqué de perfil…tengo un jaleo, ahora!!!

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  7. Sesi

    Ya es una señorita preciosa! Cuantas cositas sabe hacer ya.

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  8. London

    FELICIDADES PRINCESA!! Eres una señorita ya. Besos

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  9. Ness

    Doy fe. A los gatos les gusta la alfombra, nota mental: no la pongas toda, pon unos cuantos, cuando los tengas muy estropeados, pones el resto…jajaja

    Está mu graciosa!! Y que tendrán estas nenas que nos han salido bailongas??

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  10. Bea - Nanita Nana

    ¡¡Qué bonita está!! Se parece mucho a Ivan, verdad??

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  11. Maria

    Que guapa esta!! Felicidades preciosa!!

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