La Mamá Canguro

Estoy entusiasmada con el porteo. Con Iván tardé en descubrirlo porque fruto de mi ignorancia e inexperiencia caí en el convencionalismo de comprar una mochila comercial (bueno, me la regalaron), que no me gustó nada cuando la probamos. Yo no la he llegado a usar, la vez que me puse a Iván en la mochila me resultó muy incómoda -se me clavaban las tiras en el cuello y se me cargaba la espalda- y me daba la sensación de que Iván, además de incómodo por ir colgado, iba inseguro; Papá sí la usó alguna que otra vez pero tampoco iba cómodo, ya que al ir Iván colgado literalmente por la ingle las piernecilas le iban bailando y le daban en plena entrepierna, así que la mochila se quedó aparcada en el fondo del armario.
Me dio mucha pena dejarla porque me encantaba ver a esos papis que iban con su bebé en la mochila, pero  poco a poco fui conociendo el tema de los portabebés tradicionales de mano de otras mamis compis de foro. Al principio lo de los portabebés tradicionales me parecía super complicado, no diferenciaba un pouch de un fular y lo de los nudos me parecía harto imposible, pero ver que había tantas mamis adictas al cangureo, que disfrutaban de lo lindo portando a sus bebés, hizo que me entrara el gusanillo y así empezamos.
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Iván ya tenía el añito cuando estrenamos nuestro primer portabebés tradicional, un precioso mei-tai chinados hecho a mano para nosotros, personalizado. A Iván le encantó desde el primer momento, aprovechábamos los largos paseos por El Portil para llevarlo conmigo cuando ya se cansaba y así nos evitábamos el trasto de la silla. Ni qué decir que además de encantado de ir tan cerquita de mami, se echaba unos sueños de envidia.
Así que en poco menos de un mes decidí probar otro tipo de portabebés, la bandolera. No me pareció tan cómoda como el mei tai, porque carga el peso en un solo hombro, pero me encantó lo práctica que es para esas ocasiones en las que no te puedes parar a anudar un mei-tai. Bajar al peque dormido del coche, ir dando un paseo y que pida brazos al momento, ir a la playa sin tener que arrastrar de la mano a un niño que apenas camina, ideal para esos momentos en los que tienes prisa y tienes que llevarte a tu peque.
Me gustó tanto la experiencia que me pillé un nuevo mei-tai tradicional para el invierno, con capucha y forro polar para el frío. Es una maravilla poder salir a la calle un día lloviendo sin empujar un carro, mi peque y yo los dos cubiertos bajo el paraguas, y mi niño calentito pegado a Mamá.
Con Antía tenía claro que quería portear desde el principio, pero quizás el hecho de nacer en pleno verano, y que el verano aquí es de todo menos fresquito hizo que el porteo se retrasara un poquito. Poco antes de nacer Antía recibí una gran sorpresa, una buena amiga compañera forera me había cosido una bandolera preciosa para mi niña, ¡no sabéis la tremenda ilusión que me hizo! El veranito fue muy achuchado económicamente por la circunstancia de estar los dos sin cobrar y me daba mucha rabia no haberme podido comprar el fular elástico, y esta bandolera hecha con todo el cariño del mundo especialmente para mi niña hizo que mi espíritu canguro se viniera de nuevo arriba.
Tardé poco en probar la bando con mi pequeña, el primer día que la llevamos a la playa me la puse en la posición cuna y nada más hacerlo se quedó dormidita, aunque debo reconocer que con el calor que ha hecho mi niña sudaba muchísimo en la bando, así que tras usarla un par de veces la reservé para usar cuando se pasara el calor.

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Y vino el fular elástico, ese gran descubrimiento. Hasta ahora cuando la gente me veía portar con el mei tai o la bando casi todo eran caras raras y comentarios en plan «¿pero como lo llevas así?», como si fuera algo dañino; menos mal que yo no me callo y siempre he tenido una respuestas de estas que no dan lugar a más comentarios. Pero con el fular elástico todo a cambiado, la gente se sigue sorpendiendo, por supuesto, pero la gran mayoría para bien, y escucho a diario «¡pero qué bien va tu niña ahí dentro!». El otro día en Ikea varias personas, incluyendo un primo de Papá, se creyeron de primeras que estaba embarazada, me hizo mucha gracia una mujer que entró en el ascensor con nosotros y me dijo «anda, si te he visto hace un rato y pensé que estabas embarazada, y ¡es que llevas a tu niña contigo!». Hoy me ha pasado lo mismo en el supermercado del barrio, Antía iba despierta pero con la cabeza contra mi pecho (normalmente si está despierta va con la cabeza erguida mirándolo todo) y una mujer que estaba en la charcutería al verme me dijo «anda, qué bien va, si va como en la barriga de su mamá», y en esto que Antía empezó a cerrar sus ojitos y se durmió. Me encantan este tipos de comentarios, sobre todo el hecho de lo comparen con la barriga, eso significa que poco a poco la gente empieza a comprender el verdadero sentido del porteo.
Pero hay un comentario que me han hecho hoy que es el que más me ha gustado, paseando por el barrio nos hemos cruzado con un señor mayor que al verme ha dicho «¡anda, pero si eres una mamá canguro!», le hizo una carantoña a la peque y siguió su camino, y yo me sentí genial. Hasta ahora no había escuchado a nadie referirse así al verme porteando a alguno de mis hijos, y me ha encantado que lo hayan relacionado con tanta facilidad, sin necesidad de dar explicaciones.
Así que sí, estoy feliz de la vida porteando a mi niña, porque realmente es la sensación más parecida a llevarla dentro de mi barriga, la siento cerquita, puedo besarla millones de veces con toda la facilidad del mundo y a la vez puedo ir de la mano de mi niño y que no se sienta desplazado por su hermanita. Y mi niña doy fe que va feliz, en cuanto empiezo a maniobrar con el fular se pone loca de contenta y disfruta de lo lindo observándolo todo desde la altura de su mamá, aunque lo mejor es cuando siento que el calor de mi cuerpo y el latido de mi corazón son la mejor cuna para dormir.

7 thoughts on “La Mamá Canguro

  1. Bea - Nanita Nana

    Yo me acabo de comprar una bandolera para llevar a Pablo. Ahora hay muchas veces que quiere ir en brazos porque la silla le limita mucho, así que me veía con el niño en brazos y empujando el carro.
    Un día dije "Se acabó", y me compré la bandolera. La recibí ayer… ya te contaré qué tal nos va!!!

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  2. Maria

    Nosotros tambien porteamos y me encanta!!!! Tenemos un fular, una bandolera y una mei-chila y creo que son las mejores inversiones hechas. Un besito

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  3. Gloria

    Me encanta esta entrada simplemente!
    Yo es lo que más echo de menos de cuando mis niñas eran pequeñas… llevarlas pegaditas a mi!
    Todavía sigo usando la bando y los mei pero esa sensación de cuando son bebés no se puede explicar!

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  4. London

    El que yo tengo creo que es el mei-tei y la verdad es que le estoy cogiendo el gustillo. Con la mochila también iba incómoda y me dolía la espalda, lo achacaba a que como era pequeñita el peso del bebé me hacía daño.

    Besitos

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  5. Ness

    Yo que te voy a contar que no sepas ya…Por cierto, ¿dónde te ponemos las propuestas del nombre?

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  6. Annie74

    Me encanta¡¡ leer sobre los diferentes tipos y formas de "cangurear" Que envidia me das.. me habria encantado descubrirlas antes.. incluso hace poco se me paso por la cabeza hacerme con una.. pero luego pense.. si ya es muy grande, como me voy a gasta tanto para que luego no lo pueda usar. ¿hasta cuando se pueden usar??
    Me encantaria ser canguro tambien

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