Vacaciones familiares en Albufeira, el Algarve Portugués

Bueno, pues ya estamos aquí de nuevo, cansados pero encantados de haber pasado unas vacaciones estupendas, liados a tope con el cumpleaños de mis tesoros y con el añadido de encontrarme que hemos superado las 300.00 visitas en el blog, ¿Se puede pedir más?.
Tanto corrí para escribir la última entrada que me acabo de dar cuenta de que no le puse el título, pero ya está arreglado; esto de actualizar el blog a salto de mata está provocando que haya fallos de los que no me doy cuenta y me da mucha rabia cuando los detecto, espero algún día sentarme a corregir todo aquello que no está como debe (faltas de ortografía o de redacción y ese tipo de cosas).
Hoy vengo igual, corriendo, pero si lo dejo al final no lo cuento. Aunque las fotos tendré que dejarlas para otro momento, solo haré un pequeño resumen de todo lo que hemos hecho estos días, luego relataré como pueda las vacaciones por capítulos.
Lo mejor de estas vacaciones ha sido que no estaban planeadas, ya que yo reservé el apartamento Flor da Laranja a través de Booking apenas 13 días antes, en un ataque de un no se que que que se yo (o básicamente, que no quería verme metida en casa con los peques todo el verano), por lo que todo era una aventura. Conocemos bastante la zona, pues al estar cerca de Huelva vamos mucho, es una escapada de fin de semana muy socorrida (en apenas 60 km estás en otro país) pero esta vez tocaba algo que no habíamos hecho nunca, hacer una estancia de 6 noches en un hotel con los niños.

Lo más acertado creo que ha sido la elección del alojamiento. No voy a engañar que el precio fue lo que me animó a reservarlo, pero además el hecho de que la valoración por parte de los clientes fuera de un 8,5 de media me convenció a hacerlo. Y lejos de decepcionarme (cuando se reserva por internet ya se sabe, las fotos nunca son lo que parece y una va con la incertidumbre de que no se cumplan las expectativas) he de decir que no solo me sorprendí muy gratamente al ver el lugar sino que me alegré de estar allí, desde luego no podía haber elegido mejor (en lo que a relación calidad-precio se refiere). En realidad no era un hotel (algo que ya sabía), sino un complejo de apartamentos, aunque mas bien se puede decir que es una finca privada; muy verde y natural, con todo tipo de árboles florales y frutales, un recinto totalmente cerrado, dos piscinas (una grande con zona de baño infantil y una pequeña con algo más de intimidad), varios espacios con barbacoas, mesas y sillas, zona de ocio con billar y futbolines, zona de lavandería gratuíta con lavadoras, plancha, tendedero, y lo mejor, los dueños de la finca una pareja de lo más cordial, amable y familiar, que hicieron que nos sintiéramos como en casa desde el primer día.
Reservé un estudio para dos personas, con la ventaja de que podía alojar gratis a los niños (es lo primero que me he acostumbrado a mirar, pues muchas veces o te cobran un suplemento por los niños o solo permiten alojar a uno, teniendo que reservar una apartamento mayor si se va con dos niños); el estudio era pequeñito (unos 20 metros cuadrados) con una cama de matrimonio, una pequeña cocina perfectamente equipada y un cama plegable auxiliar que pedí me cambiaran por una cuna (una decisión acertadísima, pues la cuna hacía las funciones de parque y así podía tener allí a la niña cuando fuera necesario sin riego ninguno). Un pequeño porche con mesa, sillas y sombrilla a la entrada, y el coche en la misma puerta, todo una comodidad.
Un sitio ideal para pasar unos días con niños, lejos del bullicio de un hotel saturado de huéspedes, muy tranquilo, relajado y familiar. El único inconveniente es que no estaba como quien dice a pie de playa ni en un sitio céntrico, ya que estaba en una de parroquia (allí denominado freguesia) perteneciente a Albufeira, sin embargo estaba a medio camino entre Albufeira y Vilamoura, a escasos kilómetros de ambas.
El Algarve posee una multitud de playas a cada cual más bonita, y aunque no las pudimos visitar todas, sí fuimos a las que parecían más naturales y con paisajes más llamativos, a cada cual más bonita aunque en alguna apenas había sitio para estirar la toalla (playas preciosas pero pequeñas y llenas de visitantes). La que más nos impresionó fue una pequeña cala que descubrimos en Lagos, a la que se accede por una angosta y empinada escalera que casi me cuesta un buen susto (me di un resbalón con la niña en la bandolera que casi no cuento), pero la impresionante belleza del lugar bien merecía la pena. Eso sí, estuvimos en 5 playas diferentes y en ninguna tuvimos narices de meternos en el agua más arriba de la rodilla, salvo que quisiéramos morir de congelación. Paseamos, visitamos grutas, escalamos pequeñas rocas, jugamos con los cangrejos, recogimos piedras,hicimos castillos de arena… disfrutamos de todo lo que la maravillosa naturaleza nos ofrece en las playas.
Lo más divertido fue la visita a Zoomarine, al que Iván nos ha suplicado volver porque alucinó viendo a los delfines, las focas y los leones marinos. Yo había ido hacía años con mi hermano, en una excursión de su colegio, y no podía creerme que de repente me encontrara allí, compartiendo esa actividad con mis dos hijos. Pasamos un día estupendo, no nos perdimos ni un espectáculo y disfrutamos de todas las actividades que nos ofrecía el parque.
También dimos un paseo de 3 horas en catamarán desde la Marina de Vilamoura para admirar la belleza de las grutas de la costa; aunque pasamos un poco de frío a la ida al ir contra el viento, pudimos disfrutar de un paseo precioso, aunque nos quedamos con la pena de ver a los delfines nadando en libertad.
Los papis además aprovechamos para deleitarnos con las delicatessen de la zona y probamos arroces y cataplanas de marisco allá donde podíamos, la verdad es que nos hemos dado un buen homenaje y buena prueba de ello es el kilito y medio de más que me traigo en el michelín, pero como se suele decir en estas ocasiones, sarna con gusto no pica. Aunque de día íbamos de bocadillo y lo que ser terciara (la siempre apañada ensalada de pasta) para comer allí donde nos pillara, por las noches nos poníamos todos guapos y salíamos a cenar, siempre a un sitio diferente y pidiendo un plato distinto para probar cosas variadas. Disfrutamos muchísimo de nuestra cena celebración de aniversario con una cazuela de marisco con pasta, aunque tengo en mi mente la enorme cazuela de arroz de marisco que nos comimos en una terracita de la Marina de Vilamoura. Y lo mejor es que no hizo falta que nos gastáramos mucho para disfrutar de cada velada con una buena cena.
Tan bien estábamos que, aprovechando que nuestro apartamento estaba libre, nos quedamos un día más, y una semana más que estaría si pudiera. Pero lo bueno, si breve, dos veces bueno, así que nos volvimos a casa con la satisfacción de haber aprovechado a tope esos 7 días.
Me quedo satisfecha al saber que mis niños han disfrutado mucho, Iván sobre todo, que no para de decir cuándo volveremos a Portugal, y Antía también tuvo lo suyo, que no por ser pequeña va a dejar de disfrutar. Pero ya os contaré a parte las anécdotas de mis tesoros, aunque como adelanto debo decir que he vuelto enchida de orgullo de la cantidad de veces que me han dicho los hijos tan maravillosos que tengo, que semejante detalle viniendo de ingleses, alemanes, franceses, noruegos, portugueses y en general gente que no habla tu idioma es todo un halago, se ve que a mis hijos no les hace falta hablar para conquistar a la gente.
Y ahora me toca lo que me toca, ultimar los detalles del cumpleaños, meterme en faena para decorar tartas con fondant y preparar cupcakes, hacer brochetas de chuches, intentar hacer unas camisetas decoradas con aplicaciones… vamos, que no voy a parar, y espero poder llevar a cabo todas las ideas que me bullen en la cabeza.

10 thoughts on “Vacaciones familiares en Albufeira, el Algarve Portugués

  1. Sofia

    q bonito es visitar con tus peques un sitio al q tú fuistes de excursión con algo más de su edad 🙂
    q ilusión verdad.

    me alegro d q tan bien lo pasárais !!!

    besos

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    1. Nereida

      Bueno, cuando fui por primera vez a Zoomarine tenía ya 22 añitos, el peque era mi hermano que tenía 7 jajaja. Pero si, me ha hecho ilusión volver de una manera que nunca pensé que llegaría…

      Un besote!

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  2. Annie74

    ¡¡Que vacaciones mas buenas!! Estoy deseando ver las fotos de esas playas. Ya de vuelta en casita con la ilusión de los cumpleaños, que ya mismo están aquí!
    Besos.

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    1. Nereida

      Han sido geniales! a ver si saco tiempo para poner las fotos, que no se hace en un momento.
      un besote

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  3. Anónimo

    Ya que hablas tan bien del sitio: ¿podrías decir el nombre?

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    1. Nereida

      No lo he dicho porque le dedicaré la próxima entrada con más detalle. Muchas gracias por tu interés 🙂

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  4. Opiniones incorrectas

    Me alegro de que os lo hayáis pasado tan bien 🙂

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    1. Nereida

      Gracias!!! la verdad es que nos queda un maravilloso recuerdo 🙂

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  5. Carol

    Me alegro de que hayáis disfrutado y que os haya gustado la zona. Nosotros estuvimos hace ya unos años de acampada y nos gusto mucho.
    Un abrazo

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  6. Paris

    Pues menudas vacaciones!!!!
    Y dices que esto fue reservando 13 días antes???pues fíjate…yo voy por el mismo camino, así que espero que me salga tan bien como a avosotros.

    todo ha pintado estupendo, y eso del kilo y medio, traqnui, es lo normal en vacaciones…miedo me da a mi cuando yo vuelva…jajaja
    Un besazo y bienvenida de nuevo;)

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