Una nueva experiencia: la lactancia de mi segunda hija

Ya he dicho en multitud de ocasiones y entradas que para mí el gran descubrimiento de mi maternidad fue la lactancia materna. No creí que fuera a durar tanto (20 meses nada menos) y, sobre todo, que me fuera a aportar tanto, por eso iniciar una nueva lactancia con mi chiquitina fue algo que desde el comienzo del embarazo me hizo mucha ilusión.
Cuando nació mi niño tuve claro que le iba a dar el pecho, llevaba meses preparándome e informándome para poder hacerlo, y aunque tuve dificultades al comienzo, al final gracias a mi cabezonería, a la confianza en mí misma y en la capacidad de mi cuerpo, y como no al apoyo de mi marido al 100%, sacamos adelante una lactancia exitosa que nos ha hecho muy felices a tod@s. Así que ¿cómo no querer repetir experiencia?.

Por supuesto esta vez he notado la seguridad de la experiencia previa, saber sin titubeos cómo hacer las cosas y cómo enfrentar los posibles problemillas, lo que me ha ayudado a iniciar la lactancia de una manera fenomenal.
La lactancia de mi niña comenzó como no podía haber sido mejor, justo en el momento de nacer. Todavía húmeda y con restos de sangre, unida aún a mí por el cordón umbilical, la matrona la puso sobre mi pecho, piel con piel, para que no perdiéramos ese contacto único que solo una madre y su bebé pueden tener. Y así, sobre mi pecho, sin más ropa que una sábana que la cubría, me pequeña encontró con astucia y habilidad mi pezón, al que se engancho rápidamente y más rápidamente empezó a mamar como un gatito hambriento. 
Si dar a luz es el milagro de la vida, la lactancia materna es el milagro de la supervivencia en estado puro, ver como una criatura que todavía no ha abierto sus ojos al mundo sabe buscar su alimento en el calor del pecho de su madre.
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Así empezamos, nada más nacer mi bebé ya se alimentaba de mí como si llevara haciéndolo toda la vida, sin que nadie haya tenido que enseñarle. Sin el menor indicio de que allí hubiera algo, en cuanto mi niña puso sus labios sobre mi pezón el oro líquido que es el calostro comenzó a fluir y a alimentarla, cuando se despegó de mi pecho las comisuras de sus labios rebosaban, dando muestras de el festín que se acababa de dar. Yo no me lo podía creer, no podía haber imaginado un comienzo mejor, era feliz porque todo estaba saliendo como había deseado.
 
Ya en la habitación no dudé en ponerme a la niña al pecho no solo cuando me demandaba, sino cuando estaba despierta o algo más espabilada, para estimular mi producción. Tuve una subida de leche muy pronta y fuerte, en tan solo día y medio noté el pecho caliente, duro, hinchado, y supuse que el hecho de haber empezado tan pronto favoreció una subida de leche tan repentina así que, a pesar de que mi niña era muy dormilona, aprovechaba todos los momentos que podía para ponérmela al pecho y que me ayudara a vaciarlo y estimularlo.
Los dos días en el hospital pasaron sin complicaciones, y tanto las enfermeras como la ginecóloga o los pediatras me felicitaban por haber comenzado tan bien con la lactancia.

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Cuando llegamos a casa lo hice acompañada de una pequeña grieta en el pezón izquierdo. No se qué pudo fallar porque la postura era correcta y mi niña abría la boca y se enganchaba bien al pezón, pero afortunadamente no dio la lata más de dos días y no impidió seguir con nuestros comienzos con éxito. 

A los cinco días de nacer ya noté la primera descompensación, pechos llenos a rebosar, duros y doloridos, y una dormilona a la que tenía que espabilar más veces de la cuenta para que me ayudara a vaciarlos. Temía acabar con una mastitis, lo peor fue la madrugada de sábado a domingo y todo lo que me acordé del sacaleches que todavía tenía una amiga a la que se lo había dejado, pero de nuevo afortunadamente mi pecho se adaptó bien y, como mi niña era ya toda una experta, mi producción se reguló conforme Antía mamaba y no he vuelto a sufrir un episodio así.

Puedo sentirme afortunada porque hasta ahora no se lo que es una mala noche. Antía duerme a placer, y si se despierta me avisa con sus leves «ruiditos», la acuesto a mi lado, le doy el pecho y cuando acaba se duerme y la vuelvo a acostar en su minicuna. Reconozco que así da gusto porque yo descanso y mi niña se alimenta correctamente. 

Incluso muchas noches ni siquiera se despierta, puede echar perfectamente 6-8 horas durmiendo, lo que supone que a la mañana siguiente me demandará todo lo que no hizo por la noche y eso me tiene con la teta fuera toda la mañana… pero ahora mismo no tengo nada mejor que hacer que dedicarme a mi niña, y tener a mi hija lactando es un placer. 

Adoro esa cara de satisfacción que se le pone cuando acaba de mamar, cuando se siente llena, se le dibuja una pequeña sonrisa y entonces se duerme sobre mi pecho rebosando paz y tranquilidad.

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Desde el séptimo día de nacimiento de mi bebé nuestra lactancia está prácticamente establecida y mi pecho correctamente regulado ya que no se me ha vuelto a hinchar o a poner duro; se que muchas mamis inexpertas pensarían en mi caso que se han «quedado son leche» pero yo se que hay, que está ahí, sino solo hay que verle la boquita a mi niña cuando se despega, rebosando a placer. Y es una maravilla estar así, sin complicaciones, que todo se haya establecido de manera natural, que mi experiencia previa me haya ayudado a saber empezar.
Eso sí, tengo que renunciar temporalmente a los vestidos o prendas no aptas para la lactancia (porque no es plan de levantarse el vestido y enseñar «los bajos» para no enseñar una teta, ¿verdad?) pero es un pequeño precio a pagar, ahora tengo que combinar con habilidad mi pequeño fondo de armario compatible con la lactancia. Pero la limitación a la hora de vestirme la compenso con la comodidad de salir de casa sin tener que preparar nada, no me hace falta ir cargada de biberones, termos de agua caliente, tarritos de papilla, andar calculando las tomas que puede hacer fuera y etc… ¡De verdad que en este aspecto para mí no hay nada más cómodo que la santa teta!
La lactancia no es un acto de fe, no es alimentar a ciegas, se equivoca quien dice que con el pecho no se sabe lo que tu bebé come porque hay muchos signos evidentes de que esto es así. La prueba gráfica en Antía es que es una auténtica meona, tanto que a este ritmo no vamos a ganar para pañales; y quien dice mear dice hacer caca, cuando hace lo hacer por ella y por todos sus compañer@s porque madre mía, ¡cómo de un cuerpo tan pequeño puede salir tanto!. 

Pero lo más evidente es el aumento de peso y el crecimiento, en la primera semana puso nada menos que 400gr, y la segunda semana ha puesto solo 100gr de peso pero para compensar creció 4cm, y os aseguro que a simple vista se nota que está más grandecita, y los rollitos que tiene en los brazos y piernas hablan por sí solos. Así que no necesito «medidores» para saber que mi hija se está alimentando correctamente.

No puedo sentirme más feliz y orgullosa de este comienzo y de lo bien que nos están saliendo la cosas, feliz por lo bien que va la lactancia y lo que estoy disfrutando, y orgullosa por ser capaz por mí misma de sacar adelante a mi niña, en contra de todos los típicos y tópicos que desafortunadamente sigo escuchando a diestro y siniestro, pero que ya me son tan indiferentes que ni me molesto en responder.  

Así que creo que esta es la mejor aportación que puedo hacer desde mi rinconcito personal a la promoción de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2011, de la que tanto se está hablando estos días en multitud de blogs. Porque si es una experiencia 3D en la que la tercera dimensión es la comunicación esta es mi manera de recomendar algo que a mí me ha proporcionado mucha felicidad.

12 thoughts on “Una nueva experiencia: la lactancia de mi segunda hija

  1. Mamá Blue!

    q lindo lo q cuentas, q belleza de lactancia, q sean muchos muchos meses mas

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  2. Anónimo

    es muy bonito lo que cuentas, y tienes toda la razon del mundo en lo de dar el pecho, pero yo con el primero como con la segunda que nazca, les doy el biberon desde el momento cero, ya que soy la que trabajo y mi marido es el que se queda con ellos jejeje
    un beso guapa

    nuria

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  3. LadyA

    Felicidades por esos inicios tan buenos!!! yo sigo teniendo el mismo problema con la ropa…jejeje…llevo casi 3 años vistiéndome para la ocasión…la ocasión de sacar la teta, claro….

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  4. Annie74

    Felicidades¡
    Antia lo esta haciendo de maravilla al igual que tu, me has hecho recordar lo del vestuario, ahora pitufo solo lacta por la mañana y la noche con lo cual no me acordaba de ese tema, ¡¡tan importante¡¡ jeje.
    besos y a seguir asi, que carita de paz tiene ;D

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  5. Diamar

    Hola Guapa, ojalá pueda decir lo mismo yo dentro de un par de meses, cuando inicie la lactancia con Aitor, dicen que los comienzos son algo duros y que las primerizas suelen recaer y probar a darles el biberon cometiendo el peor de los errores, ya que el bibe no requiere para ellos el mismo esfuerzo y a la hora de ponerlos en el pecho,ellos que son muy sabios lo rechazan. La verdad que leyendote parece ser un poco mas fácil de lo que comentan, salvo los primeros dias, pero como siempre has sabido salir del bache y disfrutar de la lactancia. La verdad que se le vé una cara de felicidad al quedar dormidita sobre tu pecho, que creo que no hay dolor que se pueda resistir a pasar esos momentos con tu niña.
    Pues nada que me alegro un montón que los comienzos hayan sido tan buenos, y que sepas que se te echa mucho de menos por el blog.
    P.D: ¿Que tal lleva Iván la lactancia de Antía, no se ha querido enganchar de nuevo a tu pecho?.
    Diamar(29 semanas)

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  6. Jeza Bel

    Nereida, me has emocionado!!…yo no aguanté, las malditas grietas pudieron conmigo y después de mucho llorar, caí rendida al biberón…..casi 6 meses después de haber tenido a Vega, todavía me quedo con cara de embobada cuando veo a una mami dar el pecho y no puedo sentir una envidia tremenda por no haberlo conseguido…..ójala el destino me permita tener otro hijo, porque entonces desde la poca experiencia, pero mucho más segura de mí misma, intentaré una lactancia exitosa!!

    Enhorabuena!!!!

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  7. CriisS

    Nereida tienes una niña preciosa!!
    Enhorabuena!!
    Y tu niño otro que está para comerselo enterito!! =)

    Me encanta tu blog!!

    Un saludo

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  8. Sielu

    Felicidades Nereida!!!!

    Apenas tengo tiempo de venir y felicitarte. Espero que tu niña siempre goce de buena salud siempre.

    Te mando un fuerte abrazo y muchas gracias por compartir tu experiencia con nosotras.

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  9. Ness

    Precioso relato, pero no puedo dejar de admirar la belleza de Antía, es que la veo tan diferente a Ivan…A ver si es verdad que se va a parecer a la madre que la parió!!

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  10. London

    Que bonito lo pintas todo!! sin duda la experiencia es un grado, una mami segura que confíe en si misma y sus tetis tiene mucho camino ganado.

    Feliz semana de la LM!

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  11. Carol

    Me alegro de que todo vaya tan estupendo con vuestra lactancia. Disfrutadla!

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  12. Yaiza

    QUÉ FOTOS MÁS BONITAS Y QUE RECUERDOS!!como te dije ayer, estoy leyendo tus entradas antiguas y la del parto es preciosa pero ésta aún le gana! me alegro muchisimo que haya salido bien el inicio pero con lo "terca y constante" que tu eres no lo dudaba, jajajjaj

    Yo le tuve que dar ayuda con biberón (pero de mi leche) hasta los 3 meses porque se dormía a los 2 minutos y no habia manera, no cogía peso….todos me decían "te dejará el pecho por el biberón" si si……estamos en los 15 meses y mi trabajo ahora es quitárselo.Ahora sólo mama por la noche y al desayuno pero no duermo una noche bien y estoy muy cansada, me da mucha pena quitárselo pero creo k es el momento, que cuanto más mayor peor será….llevamos dos noches y la del martes fue tremenda pero ayer ya lo pasó mejor, con su papa (él aun no trabaja por eso lo intentamos esta semana)y esta mañana vino a verme a eso de las 6 de la mañana y mucho más trankilito, buscaba mi cariño más que mi teta…aixxx que penita dáaa, tu como lo hiciste con ivan a los 20 meses? yo ahora mismo tengo los pechos a reventar y con dolor y duros (lleva desde el martes a la mañana sin mamar, es decir, 2 dias) me acercaré a la farmacia para ver si hay algo…..a ti te pasó?
    espero que si tienes un ratito me puedas contestar.
    besiños y sigo poniéndome al dia en el blog (estoy sola un rato sin jefe, jejejej)

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