¿MADRE O VACA?




Esta es la magnífica portada de la publicación dominical de este fin de semana pasado de el diario EL MUNDO. Aunque la frase es categórica, yo prefiero enunciarla como una pregunta, no porque me cuestione una cosa u otra, sino porque no doy crédito a este titular y no me puede creer que se hayan atrevido a hacer semejante planteamiento. He de decir que me siento totalmente despreciada por este titular y la fotografía de la portada, ya que lo considero totalmente ofensivo. El artículo en sí no tiene desperdicio por las perlas que contiene, quizás la periodista debería haber sido menos parcial y dedicarse a lo que un buen profesional de los medios de comunicación debe hacer, fundamentar sus afirmaciones en algo más que opiniones personales. De todo este artículo hay una etiqueta que me molesta en especial, que es el FEMINISMO. Sí, es ese movimiento fuerte e inteligente que nos ha liberado de la esclavitud de la casa y los hijos para atarnos aún más al mundo laboral, ahora somos más esclavas porque no solo tenemos que llevar adelante las tareas del hogar y criar a nuestros hijos, sino que además tenemos que cumplir eficientemente en nuestro puesto de trabajo. Viva la liberación de la mujer, viva la gran mentira, porque hoy en día la mujer que no trabaja, que está en casa cuidando a sus hijos se ve obligada a justificarse, porque está mal visto que la mujer no trabaje, hay que contribuir a la economía doméstica.
Que me voy por los cerros, este tema me enciende especialmente…

Voy a ir a las frases más impactantes a mi vista, claro… empezando por el principio, como no, en sí el comienzo del artículo lo dice todo:

«Cada tres horas yo miraba el reloj y decía: ¡Dios mío, otra vez esta tortura!» Sólo con esta frase aventuro a que esta madre lo que ha tenido es muy poca información sobre la lactancia materna y su principio básico, «lactancia a demanda», así que claro que es normal que su hija mamara poco y mal. Quizás un poco de ayuda le hubiese facilitado todo el proceso y ahora la lactancia materna no sería un mal recuerdo. Una pena, desde luego…

«En EEUU, movimientos feministas advierten que la lactancia materna se ha convertido en la única opción políticamente correcta y que gobiernos y autoridades sanitarias se inmiscuyen cada vez más en un asunto en el que la decisión deería estar siempre en manos de la mujer.»

Una gran verdad, es una decisión que debería estar en manos de la mujer, aunque por supuesto el papel del padre también es importante en este asunto, y esto lo digo porque en el mismo artículo se dice que la lactancia materna imprime toda la responsabilidad de alimentación y crianza en la madre, relegando al padre a un segundo plano. Lo que no entiendo es… ¿opción políticamente correcta?, ahora la maternidad sí importa a los gobiernos, y dar lactancia artíficial es políticamente incorrecto. Paréntesis para reirme. Venga, vamos a lo serio. Ah, que hablamos de EEUU, vale… ¿hablamos de España? ¿de verdad que está mal visto dar biberón? entonces, ¿por qué hay multitud de publicidad de productos destinados a este fin? porque hay LIBERTAD para elegir y por mucho que quieran ser demagógicos en este tema, no se impone la lactancia materna de ninguna manera, por lo mismo que tampoco se impone la lactancia artificial. Porque habrá hospitales que fomenten la lactancia materna, al igual que hay hospitales en los que hay cero ayuda al respecto; porque habrá madres a quienes presionen para que le den el pecho a su bebé, y madres a las que presionan con las «ayuditas» y «tu leche no es buena»; porque hay ayuda y apoyo a aquellas madres que tienen dificultades para dar el pecho, porque por suerte la lactancia artificial es una opción que siempre está ahí, no se pierde. No se puede decir «voy a empezar dando biberones y si no va bien, pues le doy el pecho», la lactancia materna no funciona así; hay dos opciones, sí, pero puestas a asumir las dos, la primera es la lactancia materna por su propia génesis, si ésta falla, o si no se disfruta, o si simplemente no se quiere continuar con ella, tenemos ahí la lactancia artificial.

«Es sorprendente que en una época en la que nada o casi nada es natural, empezando, afortunadamente, por los propios partos, haya una tremenda presión social para que las mujeres opten por el amamantamiento del bebé»…

» Lo preocupante es que la opción alternativa por el biberón es de una tremenda incorrepción política. Y creo que el fondo de esta situación es ideológico y no científico.»

Opinión de una profesora de universidad y madre española. Como yo también puedo opinar, opino que es una pena que se piense que lo afortunado sea un parto instrumentalizado y medicalizado. Sobre la presión social, pues pienso que sigue siendo demagógico, pues a mí nadie me presionó para dar el pecho a mi hijo, de hecho en el hospital ni se dignaban a preguntarme si mi hijo comía. Yo no tuve presión porque tampoco dejé que me presionaran, ojo, que eso es importante, se opte por el pecho o por el biberón, aunque sean momentos difíciles, hay que saber plantarse ante la gente de tu alrededor para que no te amarguen la maternidad de ninguna manera. Y otra vez, ¿qué tiene que ver la política con la crianza, y el amamantamiento? ¿por qué recurren una y otra vez a esta frase tan demagógica? que me refresquen la memoria, pero la Señora ministra Carmen Chacón delegó su baja maternal (excepto las 6 primeras semanas obligatorias) en su marido para incorporarse a su puesto de trabajo, por lo que deduzco que crió a su hijo con lactancia artificial, y ¿alguien se lo ha ha planteado? ¿alguien se atrevió si quiera a insinuar públicamente que lo que estaba haciendo era «políticamente incorrecto»? ¿es que una mujer política estaría dispuesta a hacer algo políticamente incorrecto en lo que respecta a su maternidad? El fondo de esta situación no es ni político, ni científico, ni ideológico. Es una cuestión de sentimientos, de libertad, al margen de todas las consideraciones banales que se le quiere aplicar. Yo no me voy a manifestar a favor de la lactancia materna, ni me voy a obsesionar por las cuestiones científicas, mi lactancia con mi hijo ha sido lo mejor, y cada mujer y madre que haga lo que quiera, que disfrute su maternidad como quiera y que sea feliz, eso es lo único que tendría que importar.

«Los hombres no pintan nada o casi nada en la crianza de sus hijos.»

Esta frase está en el mismo contexto de las anteriores, a colación del tema del famoso vínculo afectivo que se dice se crea con el pecho. Del tema del vínculo no voy a hablar, porque si bien reconozco que la sensación de tener tu hijo al pecho es única, el vínculo de amor de una madre y si hijo va más allá de tetas y biberones. Pero eso de que los hombres no pintan nada o casi nada en la crianza de sus hijos me parece triste, porque es una excusa fácil. El hombre no pintará nada cuando la madre intente que no pinte nada o el padre no se quiera implicar. Mi hijo y yo disfrutamos de 20 meses de lactancia y mi marido ha participado en todo momento, al igual que yo, en la crianza de mi hijo. Porque desde el día que Iván nación, si yo le daba el pecho, su padre se encargaba todos los días de su baño, era un momento de los dos, y como ese muchos más que hemos buscado. Porque criar es querer, y querer es poder. No entiendo qué tiene que ver eso de dar el pecho con ocuparse exclusivamente del bebé; porque un bebé no es solo alimentarlo, es cuidado, cariño, juego, es ayudarlo a dormir, levantarse cuando se despierta, consolarlo cuando llora, cuidarlo cuando enferma, entretenerlo cuando quiere juego… y todas esas son tareas que pueden realizar tanto el padre como la madre, y que por supuesto no están en absoluto ligadas al tipo de alimentación.

Por último, voy a referirme al tema de la lactancia materna y el mundo laboral de la mujer.

«Cuando le dije al médico de cabecera que quería darle el pecho al bebé tres meses porque tenía que incorporarme a trabajar, me dijo que de ninguna manera, que lo que tenía que hacer antes de ir a trabajar era extraer la leche con un sacador, congelarla y dársela al volver. Pensé que aquello era tremendo y me produjo aún más estres.»

Por supuesto que extraerse la leche materna y congelarla es una opción, pero no es la única. Yo lo intenté, el extractor de leche no me gustaba y dejé de hacerlo. Me incorporé al trabajo y las horas que yo estaba fuera mi hijo tomaba biberón de leche artificial. Ni yo me estresé, ni mi hijo dejó de alimentarse, ni nuestra lactancia materna se vio afectada.


«Trabajaba en casa, nunca tuve ningún problema. Pero si hubiera trabajado fuera me habría resultado imposible darle de mamar tanto tiempo.»

Son palabras de una madre que amamantó a sus hijos más allá de los dos años, trabajando, como dice, en su domicilio. De no ser así, no podría haber amamantado tanto tiempo a su hijo. No lo discuto, porque no sé a qué se dedica laboralmente, pero por su puesto discrepo por propia experiencia ya que yo también me tuve que incorporar al trabajo cuando mi hijo tenía 4 meses, y mi hijo lactó hasta los 20 meses y yo trabajo fuera de casa. Porque la lactancia materna es cierto que es esclava los primeros meses, porque la demanda es lo que tiene, que tu hijo te requiera cuando lo necesita… pero si bien hay alternativas como la extracción de la leche materna o la sustitución de las tomas durante las horas de trabajo por leche de fórmula, a medida que los bebés crecen las necesidades cambian, se introducen otras pautas de alimentación, y la lactancia materna se flexibiliza. Así que ni todo es blanco, ni todo es negro. Ni hay que dejar el pecho porque la madre tenga que volver al trabajo, ni sólo se puede dar una lactancia prolongada en madres no trabajadoras o que trabajen en casa. Y para muestra yo misma, que tengo un trabajo lo más normal del mundo, a turnos, y yo no he dejado que mi trabajo haya influído más de lo justo y necesario en la crianza de mi hijo.

Y a parte de esto tengo tanto por comentar, que creo que lo iré hacendo por partes.

Creo que por hoy está bien mi análisis personal de este reportaje, dejaré para otra entrada mi opinión personal acerca del Feminismo, de la relación maternidad-mundo laboral y de las ventajas e inconvenientes de la lactancia materna tal y como aquí se plantea. Pero sí voy a dejar clara una cosa, que es el quid de este blog. Soy mujer, trabajadora y madre, a mucha honra. Que me conformaría con ser mujer y madre y sería feliz en mi casa criando a mis hijos, pero por suerte (porque hoy en día está la cosa muy mal y los trabajos hay que mantenerlos) soy mujer trabajadora y compatibilizo mis tareas de madre y trabajadora como mejor puedo. Pero vaca, perdonadme, pero no. Porque la vaca no es vaca porque amamanta a sus crías, sino porque con su leche nos alimentamos miles de personas, porque las crían en granjas, las ordeñan con máquinas industriales, y luego procesan y envasan su leche para comercalizarla en los supermercados. Así que yo no soy una vaca porque a mí no me crían en una granja, ni me ordeñan, mi envasan y venden mi leche. Si queremos llamar a las cosas por su nombre, soy MAMÍFERO, como las vacas, sí, pero también como los perros, los gatos, los leones, los conejos, los caballos , los delfines y otros muchos animales cuyas hembras alimentan a sus hijos con su propia leche. Mamífero, y a mucha honra. Que no nos quieran vender lo que no es con titulares sensacionalistas.

3 thoughts on “¿MADRE O VACA?

  1. Barriguilla

    Hola.
    Yo también lo leí. El titulo no me gusto mucho, pero bueno, si de lo que se trata es de vender periódicos, pues cuanto más escandalosa sea la portada, mejor.
    El articulo, ni fu ni fa. Me ha parecido leer los pros y los contras de ambos metodos, y con eso me que quedado. No me ha parecido que fuerán más hacia un lado que otro. De todas formas, me mantengo en mis trece. Me lo leo todo, lo escucho todo, y luego haré lo que me venga en gana sin sentirme culpable. Si se puede teta, teta. Sino, bibe. Y tan pancha.

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  2. Jeka

    Excelente analisis del artículo el que has realizado.
    Yo me quedé de piedra además de cabrearme mucho al leerlo, y si, me ha parecido muy ofensiva la imagen y el titulo.
    Soy una mujer muy feminista, pero creo que el feminismo no pude, debe ni va reñido con seguir la naturaleza de mujer y madre, precisamente hoy dia en que a las mujeres se nos pide y exige un papel, que más ir en contra de los canones sociales y removernos como mujeres que somos haciendo aquello que SOLO como mujeres que somos podemos hacer, es el mayor acto de demostrar lo que valemos.

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  3. Reflexiones de una MUJER, MADRE y TRABAJADORA – La aventura de mi embarazo

    […] VACAS a las madres que elegimos la lactacia materna hace unos meses y que yo misma reflejé aquí y aquí, vuelve a la carga. Esta vez no arremete contra la lactancia materna, sino contra la […]

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