Mi primer DÍA DE LA MADRE


Me acuerdo cuando era pequeña, lo importante que era este día, me preparaba días antes para hacerle un regalito a mi madre y darle una sorpresa, además de prometerle año tras año que mi mejor regalo era que a partir de ese momento iba a ser buena y portarme bien. Cómo lo cumpliría si cada año tenía que volver a prometerlo, pero por lo menos tenía la intención.

Pensaba que era maravilloso ser madre, y me imaginaba como sería ese momento siendo yo madre. Bueno, pues por fin ha llegado, y no es que haya pasado nada especial en sí, pero, así de sencillo, soy madre, y tengo a mi hijo en brazos, y por fin, en el día de la madre, yo soy madre además de hija. Es una sensación, un sentimiento, de enorme satisfacción y sobre todo felicidad, que no cambiaría por nada del mundo. Aunque mi hijo aún no me dice mamá, y creo que el día que escuche de su boca la palabra «MAMÁ» me sentiré mamá completamente, aún así con tener a Iván en brazos me conformo, siento que es lo mejor que he hecho en mi vida, y ya no me imagino mi vida sin él.

Así que no hay mejor manera de celebrar el día de la madre que pasarlo en familia, con mi madre y mi hijo, con algo tan simple como dar un paseíto al sol y disfrutar en los columpios. Bueno, que también nos acompañó el papi, como no, que disfruta como un enano enseñando a su peque a bajar por el tobogán y a darle patadas al balón. Un día sencillo, pero feliz, ¿para qué pedir más?

Y para muestra un botón, que el papi quiere que salga futbolista, ¡como no!

One thought on “Mi primer DÍA DE LA MADRE

  1. tariuska

    la verdad es q el dia de la madre tiene otro significado cuando tu eres la protagonista…

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