Ya esta aqui el tercer trimestre

No me lo puedo creer, qué rápido pasa el tiempo. Ya estamos en el tercer trimestre, lo que significa que esto ya no es el principio de un recorrido, sino el comienzo del fin. Cada vez tengo más presente el momento del parto, ver la cara de mi chiquitín, empezar una nueva vida y que lo nuestro sea ya una familia. Sí, es así, a partir del momento en que Iván esté aquí con nosotros ya no seremos Johnny y yo, ya no seremos una pareja, seremos una familia, qué bien suena, qué bonito, qué sueño por fin cumplido.
Yo voy notando cada vez más que Iván crece, mi barriga aumenta por días, los movimientos de Iván ya no son simples patadas sino que puedo palpar su culete, su cabeza, se nota a la vista como se mueve. Yo me encuentro bien, tengo la suerte de disfrutar de un buen embarazo, aunque tenga lumbago lo veo un problema menor ya que no me impide disfrutar de esta experiencia.
Y estos días estamos ya metidos a fondo en la habitación de Iván. Aunque no hay nada peor que hacer obras en casa, nosotros lo hacemos con una ilusión tremenda, tenemos ya unas ganas de ver la habitación acabada… ya nos queda poco, esta semana puede que ya esté pintada, luego vendrá el suelo y por fin los muebles. Lo elegimos todo con detalle, no queremos que falte de nada, a todo le ponemos tanta ilusión… nuestro peque se merece lo mejor.
Bueno, y esta semana también he dado un paso más en el embarazo, ya estoy dando las clases de educación maternal. Lo más curioso es la cantidad de embarazadas que somos en el grupo, este verano vamos a colapsar el paritorio del hospital. Yo creía que no iba a conocer a nadie y al final me encontré con tanta gente conocida que ha sido como ir a tomar café con las amigas. Las clases nos las da un matrono, me resulta chocante porque acostumbras a ver a una mujer en estos roles, e incluso se te hace raro hacerle determinadas preguntas o que te hable de determinada cosas, entre mujeres no es lo mismo. Pero es muy agradable y en la primera clase nos ha explicado muchas cosas interesantes y nos ha dado mucha caña con la gimnasia. Ayer me acompañó mi madre y la semana que viene tiene que venir Johnny porque es la clase más importante, «el parto», madre mía qué miedo. Esta clase nos va a ayudar a despejar muchas dudas y ver un poco más claro lo que nos vamos a encontrar cuando llegue el momento.

En fin, son muchos cambios, muchas experiencias nuevas, cada día es diferente. Me da pena porque queda ya tan poco… como le digo a Johnny, hay que disfrutar el embarazo a tope, que sólo dura nueve meses… luego tenemos mucho tiempo por delante para disfrutar del peque.

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