El papel del marido, novio, pareja, acompañante en el momento del parto

Me iba a ir a la cama pero se me ha ocurrido de momento hablar de este tema, será que me habrá cogido inspirada, o que tengo a muchas próximas futuras mamis en breve a mi alrededor. Me parece importante hablar de ello porque a veces nos dejamos llevar por la creencia de que nuestr@ acompañante en el parto es un mero espectador o testigo, y nada más lejos de la realidad.
Teniendo en cuenta de que hay parejas y familias de todas las clases, como siempre hablo desde mi propia experiencia, permitid me que hable en este sentido de marido-novio-pareja, que es de lo que puedo hablar, pero hacedlo extensivo a pareja-novia, amigo o amiga, familiar o acompañante de cualquier tipo, clase o familia.
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Como digo, el acompañante en un parto no es un testigo del momento, de hecho yo no lo llamaría acompañante sino, aplicando de alguna manera el lenguaje judicial, un cooperador necesario. Sí, es un término que bajo mi opinión y experiencia se ajusta bastante a lo que se supone que debe ser la tarea de la persona que estará con nosotros en tan especial momento.
Un cooperador necesario, esto significa que debe colaborar activamente en el parto, ayudando en todo lo posible, dando fuerza, apoyo, cariño, respondiendo a las necesidades de la futura mamá, conociendo al dedillo sus preferencias y velando por su cumplimiento, si fuera necesario. 
Es tu voz cuando una contracción no te deja hablar, son tus manos cuando necesitas un vaso de agua o un masaje en la espalda, son tus pies cuando necesitas poner te de pie o caminar para aliviar los dolores y ayudar a que el parto progrese… Es tu fuerza cuando empujas, es tu ánimo cuando desfalleces, es tu confianza cuando tienes miedo, es tu Pepito Grillo cuando pides epidural-episiotomía-cesárea y ¡quemelosaquenyaaaaa! y te recuerda que tú eres fuerte, valiente y puedes hacerlo.
Un cooperador necesario tiene que saber a lo que va, estar informado, saber qué es lo que quieres y qué es lo que no quieres, y hacerse valer por ti cuando tú no puedes. Compartir las clases de educación maternal, hablar del parto, de aquello que quieres que se respete, de cómo quieres vivirlo, ayuda a que llegado el momento el futuro Papá sepa estar en su sitio y cumplir su papel, que lo tiene, y también es importante.
En ese momento de contracción super-hiper-mega-ultra dolorosa en el que dices «no puedo, no puedo» es un revulsivo escuchar «claro que tú puedes, eres la mejor, lo estás haciendo muy bien, sigue así que eres una campeona», te infunde ánimos y te da un balón de oxígeno que te ayuda a afrontar el dolor de otra manera y sentir que cada vez queda menos, y el final está más cerca.
El parto es un momento crucial en la vida de una mujer, es un momento muy fuerte, intenso, doloroso, es extremo, y todos esos sentimientos no tienen por qué ser vividos en soledad. Un acompañante pasivo, que se limita a observar y esperar, solo ayuda a que la futura mamá se sienta sola en ese momento tan importante. Un acompañante cooperador e involucrado que participa activamente en el parto se convierte en parte de él, y hace que el trabajo de parto sea un trabajo en equipo, cosa de dos, que no se sienta como un mero espectador, en un adorno de la sala de partos. Y esto hace que el resultado sea más gratificante, pues cuando vea la carita de su bebé no solo sentirá que ha sido padre, sino que ha ayudado a que su bebé esté ahí, en brazos de su recién parida y cansada mamá.
Y se sentirá satisfecho, orgulloso, feliz, sentirá que ha parido la parte que le tocaba, recordará el parto de su mujer como si él mismo hubiera parido y contará el nacimiento de su bebé como la mejor experiencia jamás vivida. Porque así ha sido mi novio en mi primer parto y mi ya marido en mi segundo parto, así lo ha vivido, así lo ha disfrutado, y así lo recuerda. Es algo que ningún padre debería perderse.
Es una gran responsabilidad, el acompañante tiene mucho que hacer, puede ayudar mucho más de lo que cree, y tiene que estar concienciado y convencido de ello antes de que llegue el momento. Tiene que saber estar a la altura de las circunstancias, pues su apoyo y su colaboración pueden ser fundamentales para la futura mamá y el bebé. Al igual que ella, tiene que saber que puede, que sabe y que debe, estar dispuesto a darlo todo y no flaquear.
Por eso el acompañante, el cooperador necesario, debe estar preparado y, sobre todo, querer estar allí, asumir que es cosa de dos, y así vivir una experiencia única en la vida.

10 thoughts on “El papel del marido, novio, pareja, acompañante en el momento del parto

  1. Menchuuu

    Lo has explicado fantasticamente¡¡¡¡ me ha encantado este post, porque cada una de tus palabras son exactas…

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  2. Eviki

    tienes toda la razón, aunque en mi caso con lo nervioso que estaba mi marido no sé si era una ayuda o más bien el foco de las ganas de estrangularlo para liberarte del dolor jajajajaj pues sí, una experiencia única en la vida.

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  3. Laura Nogueras

    Felicidades por el post; me ha gustado mucho. Mi marido asistió a los dos partos de nuestros hijos. Fue parte activa en ambos y, según él, estos son los dos "momentazos" de su vida.
    ¡Un abrazo!

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  4. Anónimo

    De acuerdo contigo en todo!! Mi parto no hubiera sido el mismo sin mi marido cogiendo mi mano en cada contracción, sosteniendo mi cabeza en cada empujón…en fin participando activamente del momento más maravilloso de nuestras vidas!
    MARIA LEON

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  5. Annie74

    Totalmente de acuerdo tambien. Mi marido de sorprendio gratamente en mi parto, sabia que iba a estar alli, pero me ayudo tanto¡ Que buena entrada.
    besos.

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  6. Anónimo

    me a encantado esta enntrada
    un beso
    nuria

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  7. Anónimo

    Jejeje… en mi primer parto mi marido estaba blaaaaanco como la pared. Supongo que lo pasó muy mal… Y el solo hecho que estubiera a mi lado lo valoré mucho, porque sé lo mal que lo pasaba.
    En el segundo parto lo pasó creo que un poquito menos mal. A mí me sirvió para estrujarle la mano en los momentos de contracción. (Que agusto me quedé….)

    En los dos partos pedí que fuera mi marido el que cortara el cordón. Y en los dos partos le dejaron hacerlo. No lo pidió él… lo pedí yo.
    ´
    Saludos.
    Lourdes-Castellón.

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  8. Cintysan

    Ha sido muy entrañable, me ha gustado mucho.
    Recuerdo mi parto, mi pareja siempre estuvo al lado mia, le apretaba su mano cuando me entraba los dolores y en el momento de los empujes, estuvo dandome esos animos que agradecía…

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  9. Carol

    Qué bién lo ha explicado!
    Desde luego que no debe ser un mero espectador, sino que debe ser nuestro apoyo, nuestro sostén, como lo será después en el postparto.
    Besitos

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  10. Yaiza

    mecagoentóoo y el amigo bloguerr, jajajaj, se ha cargado mi comentario, con lo que me cuesta escribirlos.

    pos ná, venia a decir que em gustó mucho tu entrada y esas sensaciones, yo no tuve tanta suerte porque a mi marido solo le dejaron entrar cuando el niño tenia la cabeza casi fuera, no sé si fué porque utilizaron espátulas o porque, pero fue asi…en al sala de dilatacion si estuvo toda la noche conmigo pero al cambiarme para al de partos no el dejaron desde el principio…

    cuando tenga un segundo hijo/a haré un plan de parto como el tuyo y espero que lo respeten si se puede…

    besiños

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