El placer de amamantar a mi niña

Hace tres años, más o menos por esta época, escribía una entrada con este mismo título para contaros mi experiencia con la lactancia de Iván. Acababa de descubrir la sensación más maravillosa  que nunca había imaginado y explotaba de emoción por vivirla y compartirla con todo el mundo.
Y ahora, tres años después, tengo la inmensa fortuna de disfrutar de la misma manera, esta vez con más experiencia pero con la misma ilusión. Afortunadamente estamos teniendo una lactancia muy tranquila y relajada, sin problemas, esas pequeñas grietecillas que me salieron los primeros días se curaron pronto y sin complicaciones, ya se ha ido el dolor del pellizquito al engancharse y ahora lo que nos queda es tetear a placer.
Tengo que confesar que, aunque parezca muy segura de mí misma, a veces no lo estoy… Mi pecho no tiene nada que ver con el que tenía con la lactancia de Iván, no tengo más talla por estar con la lactancia, ni se me hinchan ni los siento rebosar, de hecho normalmente están más blandurrios de la cuenta. Hay veces que me entra la duda y me doy un apretoncillo por si no hubiera nada pero de repente se produce el momento chorro y ducho de leche al primero que se ponga a tiro, que normalmente es Antía, pensará la pobre “pa desperdiciarla me la das a mí” jajaja. Definitivamente, cualquier madre primeriza en mi caso dejaría la lactancia pensando que no tiene leche, menos mal que una sabe lo que hay.
También confieso que mi seguridad flaquea a la hora de la báscula, ya que Antía pone peso de manera irregular y a veces caigo en la debilidad de pensar si no la estaré alimentando bien. Luego me convenzo a mí misma que lo importante es el conjunto, el estado general, y no solo los gramos. Normalmente puede poner unos 150gr semanales de media, pero hay semanas que me pone 300gr, otras que pone 100gr, o esta última que solo han sido 50gr… Pero luego está la talla, y es que en dos meses ha crecido 10cm, que no es poco. Y ahí es cuando pienso que el crecimiento no es solo peso sino también estatura, no son solo gramos sino salud y estado general, y que no debo obsesionarme con el peso. Pero es lo que tiene estar rodeada de bebotes gordos, tengo que asumir que me han tocado hijos delgados, qué me voy a esperar si Papá y yo éramos dos espíritus de pequeños. 
Hace un par de días me llevé un pequeño susto porque Antía amaneció con leves restos de sangre en el pañal, y la orina era muy fuerte, de color naranja. Al ver la sangre pensé en el tema hormonal pero dudaba de que pudiera ser por eso, así que llamé a mi matrona para salir de dudas, que me recomendó ir al pediatra porque con dos meses no es normal el sangrado hormonal, que podía ser una alta concentración de ácido úrico en la orina debido a que no se estuviera alimentando correctamente. Me cagué de miedo y me fui corriendo al centro de salud. El médico (porque no es pediatra, esa es otra… pero afortunadamente es buen médico y muy agradable) descartó el tema hormonal, dijo que podía ser una leve infección de orina pero como su estado general era normal y no cursaba fiebre que en principio no le daríamos importancia, que vigiláramos 24-48 horas a ver qué tal y si había manchados de nuevo volviéramos para hacer una analítica. Todos los pañales han sido normales excepto el de ayer por la mañana, el color de la orina era normal pero había un rastro mínimo de sangre, así que no he querido darle más importancia. Ahora en cuanto se despierte revisaremos, espero no encontrar nada, porque de haberlo nos iremos de nuevo al médico.
Así que por si acaso he aumentado la ración de teta, me pongo a Antía al pecho cada vez que puedo y yo estoy bebiendo mucha agua también.
Por lo demás la lactancia va genial, Antía se espabila a pasos agigantados y me lo paso pipa dándole el pecho porque me mira con esos ojazos que tiene, me hace ruiditos con la boca como si fuera un gatito ronroneando, jugamos con las manitas, interactuamos y nos comunicamos de una manera única y especial. Cuando no quiere más teti separa la boca y juguetea echándome la lengua y riéndose la muy bribona, es como si me dijera “venga un poquito más… que no, ¡que me he quedado contigo!” jajaja. Me encanta verla con esa cara de pilla y sonriendo de oreja a oreja, es que esta sensación no tiene precio.
Y para acabar, ayer me compré el biberón Calma de MEDELA. Llevaba días pensando en comprar algún biberón especial para lactancia materna por si me hiciera falta y estaba entre el de Tommee Tippee y el de Medela, ambos son caros y más el de Medela, pero me decidí por él porque tengo muchos botecitos de almacenar leche y la tetina es compatible con los botecitos, así que hay que ser práctica. Me ha costado la fresca de 14,95€ en Prenatal y es este…
Se supone que imita el flujo y la succión natural de la lactancia materna, supongo que no lo sabré hasta que lo compruebe. ¿Alguna lo habéis probado?, porque si me va a hacer el mismo servicio que cualquier otro biberón aún estoy a tiempo de devolverlo y ahorrarme unos pocos de euros, que no está la cosa para derrochar. Además las tetinas de repuesto son carísimas, 11,95€ si no recuerdo mal. Pues eso, lo tengo por si necesitara que alguien le de un bibe a mi niña -a ser posible de mi leche-, nunca está de más estar preparada.
Bueno, pues así vamos con la lactancia, no puedo quejarme porque mi niña está sana y crece -prefiero decir crecer que engordar- que da gloria verla, está preciosa y yo encantada por haber establecido un vínculo tan maravilloso entre nosotras. Es algo que no tiene precio ni comparación.

9 thoughts on “El placer de amamantar a mi niña

  1. Eviki

    que envidia más sana que me das,mi lactancia fracasó,para el próximo estaré más informada, soy nueva por aquí, te sigo,besos¡¡

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  2. Yo y mis mini yos

    Enhorabuena! Que maravilla que te este yendo tan bien! 🙂 Ya nos cuentas que era lo de la sangre al final, yo tambien me hubiera llevado un buen susto! Ese bibi no lo conozco, asi que no te puedo ayudar, aunque a mi todo eso de que imita el pecho, el ritmo de la lactancia, etc… como que no acabo de creermelo y me compraria cualquiera, sinceramente, pero vamos, que no digo que no valga la pena eh? Besotes!

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  3. Bea - Nanita Nana

    Ainssss que envidia! A mí me hubiera gustado dar el pecho, pero creo que mi inexperiencia e impaciencia me jugó una mala pasada y se lo retiré muy pronto.

    A ver si con el próximo tengo más suerte jejejejejeje

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  4. Nereida

    EVIKI bienvenida por aquí, encantada de tenerte!

    YO Y MISMINIOS yo tampoco acabo de creerme esas cosas, por eso pregunto si alguien lo ha usado. Lo que pasa es que como la experiencia es un grado, Iván rechazaba los biberones porque no eran la teta, por eso he comprado este… pero lo dicho, que estoy a tiempo de devolverlo.

    BEA en ocasiones sí que hay que tener paciencia pero bueno, tú lo hiciste como mejor creías, que es lo que importa.

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  5. Carol

    Cuando me alegro de que estéis disfrutando tanto de vuestra lactancia y que os vaya tan bien.
    La experiencia ayuda mucho, pero aún así seguimos con falta de confianza en nosotras mismas. No todos los niños crecen igual y no por eso dejan de estar sanos. Por lo que cuentas Antía tiene que estar para comérsela.
    Espero que lo de la orina no se vuelva a producir.
    Nosotros también compramos ese biberón por si acaso, pero ahí está muerto de risa.
    Besos

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  6. Annie74

    Que bien¡¡ como me alegro¡
    Espero que lo de la sangrecita no sea nada.
    El bibe si que es caro si… no lo he usado, nosotros compramos el de nuk, segun la de la farmacia, la tetina imita la forma la lactancia tambien…
    pero es mucho mas barato.
    claro que no vale para los tarros de la leche ;D

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  7. OCio RuRaL eL CoPoM

    hola
    te sigo desde hace poco pero me he engancahdo completamente a tu blog,espero que Antia esté perfecta y no le haya vuelto a pasar, a mi nena le paso pero era mas pequeña, y me dijeron que era hormonal¡¡
    un besazo

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  8. Maria

    Felicidades por esa lactancia, por ese disfrute maravilloso y porque la peque esté creciendo así de sana!!! Yo no he probado ese bibi, lo siento, no te puedo ayudar.. Un besazo

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  9. Anónimo

    Jolin..he intentado contestar dos veces y no se publica,lo intento otra vez. Mi bebe tiene casi dos meses y desde el primer momento la lactancia nos a ido genial. Hace un par de semanas fui a comprar mi kit de sacaleches y bibe Calma de medela, habia leido sobre el en el embarazo y tv tambien me lo recomendaron. hemos hecho algunas pruebas y no hay manera…esta tetina no le gusta nada, y mira que se engancha estupendamente al pezon al chupete y a lo q se le parezca pero nose si es pq es muy tragon y con la Calma se tiene q esforzar mucho o que pero no quiere ni verla. Hemos acabado con una tetina normal para no desperdiciar la leche q tanto me cuesta sacarme! Espero que a ti te vaya mejor… Un saludo! Laia

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