Cosas de parques y niños: el mal ejemplo

Ayer llevamos a nuestro pequeño a uno de sus parques favoritos, donde le celebramos el cumpleaños, y vivimos un momento realmente vergonzoso. Para poneros en situación, ese parque es, digámoslo de alguna manera, privado, no es un jardín público sino que es una área de juego al aire libre de una terraza-cafetería. Esta terraza está en una zona de veraneo, y más concretamente en la zona pija, entre chalets individuales, urbanizanizaciones de adosados privadas y hoteles de 4 y 5 *, por lo que la clientela habitual es del club del «o sea fíjate», donde los niños van a jugar con vestidos finos de piqué y conjuntos de pasarela de moda. O sea, pijos, para qué dar rodeos.
Nosotros vamos mucho allí porque es muy cómodo para todos, para los peques porque tiene varios columpios y parques de juegos divertidos y seguros, el suelo es de moqueta imitación césped con lo que las caídas duelen menos, y tienen una cama elástica y un castillo hinchable donde descargan energía a placer. Es una zona acotada y vallada, con lo que es prácticamente imposible que un niño pueda escaparse o salirse sin que los padres se den cuenta (ya tienen que pasar los padres mucho del tema para que esto pase), y las mesas de la terraza están alrededor de la puerta de acceso, con lo que nos podemos sentar tranquilos a tomarnos una cocacola mientras vemos a nuestro hijo jugar y podemos estar pendientes y tranquilos en todo momento.
Pues ayer fuimos, y era un día de muy poca clientela. Yo estaba dentro con el niño, empujándole en el columpio, cuando ví entrar a un padre a por su hijo, y recriminaba a otro (no se si era niño o niña, porque me tapaba la vista un tobogán) porque por lo visto había empujado a su hijo. Sobre la marcha vino el padre de es@ otro@ niñ@ y se fue al primer padre a decirle que quién era él para decirle nada a su hij@, que antes estuviera pendiente de su hijo que fue el primero en empujar. Lo siguiente fue como poco surrealista, pero sobre todo vergonzoso, ya que ambos padres se encararon el uno con el otro, insultándose y levantándose las manos, hasta que se se unió un abuelo aún más encarado y pronto otros familiares, y allí se armó la de dios es cristo. Yo me eché a un lado con mi hijo por si acaso y no dejaba de contemplar asombrada tan bochornosa escena. 
Al final los padres del niño que supuestamente había empujado primero ser fueron, por supuesto con gritos y amenazas él y ella en plan «¡Cuqui por favor déjalo y vámonos!», y el otro padre y abuelo le contestaban con sendos gritos y amenazas desde la terraza. Ya os digo, bochornoso. La verdad es que con todo el jaleo no pude reparar en la cara de los pobres niños, que supongo que estarían confusos pensando qué estaba pasando, y el que al final se fue pensaría que por qué tenía que irse, pobrecillo.
Soy de las que piensa que, salvo que sea algo muy flagrante o violento, no hay que intervenir en las cosas de los niños. Primero, porque están jugando y ellos mismos suelen olvidar pronto lo sucedido o, a pesar del llanto o la protesta, no tomárselo tan en serio como nos creemos, y segundo porque hay que dejarles un poco de libertad y de confianza para que resuelvan sus primeras diferencias con otros niños. 
Nosotros solemos estar pendientes de nuestro hijo en todo momento, en la distancia cuando controla la zona de juegos, y de cerca cuando tenemos que ayudarle; si vemos que no deja subir al tobogán a otro niño, que empuja o pega, inmediatamente le decimos que eso no se puede hacer, que hay que dejar jugar a los niños y que si se porta así nos vamos y no jugamos más; por supuesto le decimos que le pida perdón al niño ó niña si le ha hecho daño o le ha hecho llorar y que sea su amiguito y jueguen juntos, hagan turnos o se pongan de acuerdo. Cuando es mi niño el damnificado (que es lo más habitual) normalmente solemos instarle a que juegue en otro sitio porque no vamos a recriminar a los niños, no es cuestión de ponernos a su altura. Así que le decimos que no pasa nada, que lo han hecho sin querer y que puede jugar en otro lado. Tampoco le instamos como harían otros padres a que se defienda, porque no creo que sea la educación correcta responder a la violencia con más violencia, en plan de «a empujón – patada en la pierna» como he escuchado alguna vez. 
Sin embargo el otro día por ejemplo tuve que intervenir porque la cosa se estaba poniendo abusona, y es que estábamos en el parque de juegos de McDonalds y al final de un tobogán estaban usando a mi hijo de alfombra, pasando por encima de él, pisándole y haciéndole daño, y no eran niños de su edad sino un grupo de niñas de unos 9-10 años, que además de pasarle por encima se burlaban de él. Por mi sangre las hubiera cogido y dicho un par de cosas por maleducadas y abusonas, pero lo más que hice fue pedirles que tuvieran cuidado porque es más pequeño que ellas; cogí a mi hijo y le dije que jugara en otra zona y no se acercara a ellas para que no le hicieran daño.
La verdad es que les hubiera dado una buena reprimenda porque les escuché un comentario que no me gustó nada, se estaban riendo malvadamente de mi hijo. Entre todas le decían «¿Te has hecho caca? Hueles mal» y se reían de él como de un monigote, entonces salían corriendo y mi niño iba detrás de ellas, riéndose, como quien juega al pilla-pilla. Me alegro de que mi niño aún no sea consciente de la humillación y se lo tomara como un juego porque eso es precisamente lo que ellas estaban haciendo, humillarle. Y ganas no me faltaban para cogerlas y leerles la cartilla y demostrarles que siempre hay alguien más fuerte que ellas, pero ¿qué necesidad hay de buscarse un problema con otros padres?.
Así que ayer me acordé de esta escena y pensé en lo diferentes que podemos llegar a ser unos padres de otros, de cómo actuamos de manera tan diferente ante una situación igual o parecida (porque en realidad lo de ayer fue muy inofensivo comparado con lo que viví el otro día con mi hijo), y me alegré de no ser como los padres de ayer. Padres que sí, mucho dinero y mucha ropa cara, pero muy poca educación y muy mal ejemplo para sus hijos.

Y da la casualidad de que se puede decir que aquí nos conocemos todos y por eso no era raro que conociéramos de vista a los que empezaron la bronca, pues les grabamos en su boda hace unos años, boda de alto standing con catering exclusivo y detalles de lujo, gente de coche de lujo, pisazo en el centro y chalet en la playa, que se cree más por tener más y te miran por encima del hombro. Al final ellos mismos se ponen en el sitio que se merecen al demostrar con sus actos que el dinero que tienen no les da la educación ni el saber estar.

Nuestros hijos nos imitan, siguen nuestro ejemplo, aprenden de todo, de lo bueno y de lo malo. Y a veces no acabamos de enterarnos de que hay cosas en las que no debemos meternos, y que la chulería hay que dejarla para otros ruedos.

13 thoughts on “Cosas de parques y niños: el mal ejemplo

  1. Anónimo

    la verdad que tenemos que comportarnos delante de nuestros hijos, pero como tu dices,hay gente sin educacion que son capaces de ponerse asi por cosas de niños
    un beso

    nuria

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  2. Diamar

    Absolutamente bochornoso!!, Verguenza ajena es lo que siento cuando veo escenas como esas, y como dices algo pijos pero que de educacion saben bien poco.
    Pienso que hay que dejar que los niños exploren y tengan su propio espacio, el otro dia tuvistes demasiada paciencia con ese grupito de niñas de 9-10 años, aunque pienso que fue lo mejor, al fin y al cabo son niñas, aunque conscientes ya de lo que estaban haciendo, te mereces un premio por SANTA PACIENCIA!!!
    Otra cosa que me da mucha gracia son los padres que obligan a otros niños a compartir, cuando hay muchos juguetes con los que jugar cuando 2 niños se empeñan en 1 en concreto, seguro que ya conoces este post, pero aun asi te lo comento cortito, es de Carlos Gonzalez: añadía que si María se hubiera empeñado en jugar con las llaves del coche del papá de Juan, con su nuevo Iphone o con su cartera, es poco probable que el adulto decidiera dejar a una niña desconocida sus objetos personales y si le hubieran dicho que tiene que aprender a compartir hubiera contestado que eso son milongas en ese caso.

    Pero el papá de Juan no entiende que para su hijo su cubo es en esos momentos es una posesión tan preciada como las tarjetas de crédito para su padre.
    Cuanta razón tiene!!!!, aunque tambien te dijo que me gusta mucho los niños que comparten con naturalidad y sin problemas, lo que no comparto con algunas madres es que les quiten los juguetes a sus hijos, para que otros jueguen y vean que el tambien comparte, teniendo que aguantar al niño con su berrinche al arrebatarle lo que para él es suyo.
    Ademas creo que es natural y algo beneficioso que pasen por la etapa de que todo les pertenece, uno comparte en la medida que quiere que el resto comparta lo suyo con él.
    Besitos guapa que me enrollo,jajaja

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  3. Carla

    Sigo tu blog con muchas ganas y me encanta, la verdad. Siempre creo que eres muy acertada pero, esta vez me parece que tienes toda la razón en lo que dices, ya que hay que dar ejemplo a los niños; pero no estoy nada de acuerdo contigo en que matices el que sean "pijos". Como si los hijos de los "pijos" tuviesen que ser perfectos. Pues bien, padres mal educados con hijos mal educados los hay en todas partes independientemente del nivel económico de éstos. No quiero que penséis que soy una pija porque soy completamente normal y odio ese tipo de etiquetas tanto hacia un lado, como hacia otro de la balanza.
    En resumen, que creo que tienes toda la razón en lo que dices pero no me ha gustado que hagas tanto hincapié en que sean "pijos". Creo que es igual de malo mal educar a un hijo y darles mal ejemplo seas del nivel social que seas. ¿O es que estás insinuando que se presupone que los de clase obrera son más mal educados?

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  4. Jeza Bel

    Estoy totalmente de acuerdo, es ridículo que se enfrenten los padres por cosas de niños!!!!
    En cuanto a la polémica que ha abierto Carla, yo entiendo lo que quieres decir….esa gente que se cree tan perfecta y que presume de tener una familia perfecta a veces dejan ver sus imperfecciones en cosas tan insignificantes como un empujoncillo entre niños!!!

    Ahh…y lo de las niñas que humillaron a Iván, creo que yo hubiera perdido los papeles y las hubiera mandado bien lejos….que ya no son niños de 3 años, con 9 años ya saben lo que hacen…pero tú hiciste requetebien…ójala, si algún día me pasa sea capaz de controlarme!!!

    Besos

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  5. Carol

    Luego se sorprenderan estos padres de la actitud de sus hijos.

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  6. La chica de las flores.

    Muy buen post. Me ha gustado mucho… porque tienes razón, las riñas de los niños se quedarían en nada, si los padres no tomásemos partido…

    Besos!

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  7. Nereida

    Carla, yo no insinuo, ni presupongo ni nada, solo cuento algo que he visto y doy mi pinión sobre ella, con la que por supuesto no teneis que estar de acuerdo.
    Solo digo que hay veces que la gente de dinero se cree que está por encima de los demás, como es el caso de este matriminio al que ya te digo que conozco, y que luego en cosas como estas ves que, como digo, el dinero no lo da todo, como en este caso la educación, la paciencia, el respeto o el saber estar. Pero bien y maleducados los hay en todas partes, en todas las clases sociales y a todos los niveles, no es una cuestión de dinero. Solo que me toca las narices que alguien se cre superior a tí por tener más dinero y luego se deje caer tan bajo.

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  8. Yo y mis mini yos

    Yo un dia tengo que hacer una entrada sobre este tema porque mis experiencias en el parque son tan diferentes… y buenas! Lo que cuentas es de alucine, a la gente se les va la olla, desahogarse asi de sus propios problemas por una chiquillada… RIDICULO! Eso si, lo del McDonalds, yo por ahi no hubiera pasado y no hubiera podido contenerme si hay unos niños mayores pisoteando e insultando a mi hijo. Te aseguro que no hubiera gritado ni montado una gorda, pero fijo-fijo les hubiera dicho a esas niñas que lo que estaban haciendo esta fatal y que me gustaria hablar con su mama o su papa. No se, por otro lado de verdad que no me cabe en la cabeza vivir algo asi… lo mismo soy una inocente… fijo que en el cole pasan cosas y espero que mi chiquitina sepa defenderse llegado el caso, pero que haya casos asi en lugares publicos donde se supone que a los niños los acompañan sus padres… increible!

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  9. jenny

    yo estoy totalmente de acuerdo contigo,hay gente asi de maleducada que no mira en los pobres niños,les dan mas importancia que ellos.

    Besotes

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  10. Raquel

    Ayer no pude comentar esta entrada, pero lo hago hoy.
    En primer lugar quiero decir que en todas las clases sociales hay gente mejor y peor, pero que seguramente cuanto más tienes más te crees y más presumes de lo bieneducado que eres… y al final demuestras que no lo eres tanto.
    Mucho colegio de pago, con buenas niñeras, todo son referencias y resulta que mira por donde nos sales rana.

    No creo que la clase obrera sea maleducada, creo que la clase obrera no presume de ser tan educada, eso es todo.

    Yo voy a contar algo que me pasó a mí con Sofía. El año pasado decidimos ir a una cervecera toda la familia, es un sitio genial porque tiene una zona de juegos y así los niños después de comer pueden divertirse con pelotas, balones, pizarra, etc…

    Sofía tenía exactamente 2 años y medio así que se fue a jugar (y reconozco que la peque es super tranquilita y modosita), en cuestión de unos minutos volvió llorando y nerviosa, le pregunté si se había caído y me dijo que no, no entendí muy bien lo que pasó pero le vi unos arañazos en la cara… Al ratito se sube a un cochecito a jugar y una niña un poco mayor que ella, se sube por detrás del coche y le agarra de la cara clavándole las uñas en la cara otra vez.

    Sofía volvió a llorar y traté de consolarla nuevamente, aquí mi familia ya se empezó a poner nerviosa porque no era lógico que los papás de la niñita no aparecieran tan siquiera.

    Antes de nada, por favor, no soy racista, pero da la casualidad que esta niña era de etnia gitana… los papás comiendo tan tranquilos y los dos niños haciendo de las suyas.

    Sofía volvió a jugar y la niña de nuevo la volvió a arañar y pellizcar y no sólo a Sofía sino a los demás niños. El niño tirando balonazos como si fuera Ronaldo, a todo esto 8 años más o menos y niños de 2 años jugando en el mismo lugar…

    Yo lo siento mucho, pero fui a hablar con sus papás en un tono muy tranquilo a decirles que su niñita estaba arañando a la mía y que de verdad me gustaría que la vigilaran un poquito, ellos sí, sí pero a lo suyo.

    Más papás fueron a reclamarles a ellos y a los niños. Yo al final opté por acompañar a Sofía como su guardaespaldas, y aún así la niña seguía tirándola del pelo o tratando de que se bajara de los juegos.

    Así que lo siento mucho, pero hay ocasiones en que la mala educación no es del papá que al final termina increpando, sino del papá que pasa de todo y permite a su hijo hacer de todo… Creo que Sofía ahora es más mayor y se defiende mejor, pero ni me gusta que ella pegue y moleste, ni me gusta que ella sea la niña agredida sobre todo cuando los papás están cerca, lo ven y no hacen nada…

    Los dueños del local finalmente les pidieron que tomaran cartas en el asunto o tendrían que facilitarles la salida… esto es lo que no es normal… que se llegue a ese extremo.

    No sé si seré maleducada por pedir que dejen de acosar a mi hija, creo que lo hice con el mayor de los respetos, no se lo pedí a la niña sino a los papás y al final opté porque mi hija no jugara allí sino con nosotros en la mesa… Puede que sea lo más lógico, pero desde luego no es lo deseable, porque no tengo porque sacar a mi hija de algo divertido y "castigar" su conducta, cuando son otros los que no saben comportarse.

    Siento el rollo que os he soltado…

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  11. London

    Tu lo has dicho, nuestros hijos son nuestro reflejo, y el dinero no da la educación (y ya de paso los colegios tampoco son los encargados de educar).

    Haces bien en no meterte en cosas de niños a no se que la integridad de tu hijo corra peligro, las cosas de niños entre niños se tienen que quedar tienen que aprender a valerse por si mismos.

    Besitos

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  12. Nereida

    Yo Y MIS MINIYOS créeme que me hubiera gustado mucho decirle algo sino a esas niñas, a su padre, pero sabes qué pasa? que por muy buenas maneras y buena educación que se tenga nunca se sabe con quien te vas a encontrar, por lo que sinceramente preferí evitar un problema… En cuanto ví que estaban haciendo daño a Iván inmediatamente lo saqué de allí y lo llevé a otra zona, eso sí diciendo en voz alta "cariño vamos a jugar a otro lado que aquí los niños no saben jugar y te hacen daño" mirando a estas niñas para que se dieran por aludidas… pero por mí las hubiera puesto finas, a ellas y a los padres, pero me conozco y se que cuando me incendio no me controlo, así que prefiero callarme…

    RAQUEL hay gente con la que hay que tener cuidado porque nos abes por donde te va a salir… pero en este caso me indigna que, de ser otro tipo de cliente, los hubieran echado de allí directamente, sin embargo no se atrevieron a hacer nada por lo que son.

    A las demás me alegro de que esteis de acuerdo, ya pensaba que estaba empezando a sacar los pies del tiesto jajaja

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  13. Anónimo

    COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
    EN LA CONDUCCION DIARIA

    Cada señalización luminosa es un acto de conciencia.

    Ejemplo:

    Ceder el paso a un peatón.

    Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

    Poner un intermitente.

    Cada vez que cedes el paso a un peatón

    o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.

    Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.

    Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.

    Atentamente:
    Joaquin Gorreta 55 años

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