Desahogo: «Mis niños me estresan»

Necesito escribir esta entrada desahogo porque estos días estoy que me va a dar un algo. Sí, lo confieso, mis niños me estresan, me estresan mucho. Que parece que hay que ser la perfecta mamá y yo lo reconozco, no lo soy, y pierdo la paciencia más de lo que quisiera. Y seguro que no soy la única.
No siempre, todo hay que decirlo. Y por supuesto, quiero a mis niños más que a nada en el mundo, que una cosa no quita la otra, pero estamos pasando una racha muy «intensa», por definirlo de alguna manera. Y hay momentos en los que me entran ganas de hacer un paréntesis para, al menos, poder respirar, coger aire, llenarme los pulmones y soltarlo muy despacio. O simplemente hacer OMMMMM y dejar mi mente libre  y serena.
Mis hijos son movidos, muy movidos. No paran quietos, el uno por el otro siempre la están liando. Y yo comprendo que, por encima de todo, son niños, pero reconozco mi debilidad, hay veces que me sobrepasan y últimamente es a diario. 
Iván está pasando una etapa horrorosa de desafíos, desobediencia y sordera selectiva que nos trae de cabeza. Vamos, que hace lo que le da la real gana y pasa de nosotros olímpicamente. A veces no importa pero otras, como cuando echa a correr calle abajo sin control pese a que lo llame insistentemente, me mata y me remata. O como cuando le tengo que decir veinte veces que se ponga el pijama. O cuando le tengo que decir cincuenta veces que por favor no salte en el sofá mientras comemos. O cuando le tengo que decir que por favor no se me tire al cuello para darme un abrazo, que me va a descalabrar. No es malo y no tiene malas ideas pero tiene un exceso de energía e impulsividad que no es capaz de canalizar, por lo que es un torbellino en explosión y arrasa con todo, hasta con su hermana, que se está curtiendo en batallas la pobre mía. Si le riño me dice que me ha borrado de su lista de «quieros», me llama mala y me pega o directamente o lo que es peor, se pega, cosa que no me gusta nada. No se dónde lo habrá aprendido pero es algo que viene haciendo desde hace un par de semanas y que intento suavizar como puedo.
Antía le sigue a la zaga. Aprende tal cual del hermano y nos ha salido una berrinchona de narices, como no se salga con la suya activa el «modo berrido ON» y no hay quien la pare. Llora, grita, patalea, se tira al suelo, tira lo que tenga a mano… Menudo genio. Lo peor es con la comida, quiere comer sola y claro, comer lo que se dice comer… más bien la comida acaba en el suelo en el camino del plato a la boca, y lo reconozco, me desespera.
Por separado se lleva bien, pero claro, salvo el tiempo que Iván está en el cole, están todo el  tiempo juntos, lo que significa que solo hay paz cuando duermen. El resto del día es gritos, peleas, berrinches, uno tras otro; porque el uno le quita un juguete al otro y el otro quiere el juguete del uno, porque Iván se tira en plan placaje de rugby sobre Antía, porque Iván quiere jugar solo y Antía se meter por medio, por lo que sea. Y lo peor es cuando se ponen de acuerdo y lloran a gritos a la vez, entonces ya es locura total. 
Es verdad que no es todo el tiempo así pero suele coincidir con los
momentos en los que todos estamos cansados. Hay días en los que tengo
que comer como los pavos porque entre uno y otro no me dejan, como con
un niño colgado en cada brazo o sobre cada pierna, porque donde quiere
estar uno quiere estar el otro. Por no decir que hasta me cuesta ir al wc sola,
en intimidad, no disfruto ni de mi breve momento all-bran porque allí
están conmigo y tengo que andar pendiente de que no me la líen con el
champú, el grifo o los cajones.
Salir sola a la calle con los dos es impensable. Y con compañía, pues eso, uno con cada uno, porque no paran quietos y si uno corre a la derecha el otro o corre detrás o corre en la dirección contraria. Más vale que no me encuentre a nadie porque, de ser así, es imposible mantener una conversación más allá de «Hija, qué pasa, ¡cuánto tiempo! ¿Qué tal? pues ya ves, aquí ando con los niños, ¡te dejo que se me escapan!»; y si me entretengo un poco más es siempre con algún «mamá agua», «mamá galletas», «mamá lo que sea», los gritos de la pequeñina reclamándome o que me tiren de la mano-pierna para que les haga caso.
Hay veces que hasta me siento culpable de querer un poco de paz. Porque llega un momento que tantos gritos y llantos me desesperan, sobre todo cuando ya una tiene ganas de sentarse a ver un ratito la tele o leer un poco después de todo el día sin parar y quisiera poder darles al botón de stand by.
A veces la blogosfera es una cortina de «maravillosa maternidad» en la que la crianza es una balsa de aceite, un remanso de paz, donde parece que aquellas que en ocasiones nos desesperamos y perdemos la paciencia somos monstruos. Pues no, somos mamás de carne y hueso y no tenemos que sentirnos mal por esos momentos de debilidad que vivimos. Yo soy la más imperfecta de las mamás y no me da vergüenza reconocerlo.

30 thoughts on “Desahogo: «Mis niños me estresan»

  1. Opiniones incorrectas

    Me tiene a mí estresada Alejandro con la edad del pavo…
    Te entiendo hija, ellos tienen rachas y nosotras paciencia con límites.
    Seguro que después de haber escrito ésto y tomarte una infusión te sientes un poquito más desahogada 😉
    ¡Besos!

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    1. Nereida

      Pues mira, después de escribir esto me fui a casa y estuve casi una horita sola mientras mi marido recogí a los niños en casa de la abuela. Y en lugar de hacer la cena puse la tele, cogí mi tablet, me senté en el sofá,me tapé con la mantita y tuve mi pequeño momento de relax. Si lo se escribo antes jajaja. Un besote.

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  2. Amaika

    Te entiendo perfectamente… 2 hijos de 2008 y 2010… yo necesito que haga buen tiempo…para salir a calle a hacer ejercicio, muuucho ejercicio: bici, patines, correr, más bici, más patines… y luego cansaditos y relajados a casa a cenar… uuff… madres perfectas? imposible! ayyy…. llegó mi momento de pazzz.

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    1. Nereida

      Aquí hace buen tiempo y salimos bastante, pero aún así en la calle es un estrés todo el día corriendo detrás de ello. El mejor sitio es el parque de bolas, vamos a uno pequeñito donde los tenemos controlados y ahí podemos al menos sentarnos un ratito.

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  3. Annie74

    Buff. .claro que si.. hay momentos de todo y para todos, y esos momentos de te reto.. mala y mano suelta! ains.. los voy conociendo tambien. Y no, no somos malas madres por sentir ese estres.. somos humanas! Lo raro seria no sentirlo con unos niños como los nuestros jeje.
    Animo y un beso.. que lo haces superbien!!

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    1. Nereida

      Ains santa paciencia, ¿dónde se comprarán? si es que entiendo que no hacen maldades pero hay veces que las cosas pasan en el peor momento, el otro día Iván tiró todo el vaso del colacao al suelo que casi me da un infarto cuando vi el charco. Me paro y cuento hasta 10 porque si no… ains qué difícil es a veces.

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  4. MamaEncantada

    Te entiendo, a mi me pasa lo mismo y solo tengo uno, y es verdad q parece q el resto de niños son perfectos y las madres ni te cuento. Yo he multiplicado por 1000 la paciencia q tenía antes de ser madre pero aún así a veces la pierdo, me desespero, grito, luego me siento fatal pero ya lo he hecho.
    Hay días como ayer q se duerme casi a las 12, imagínate, ¿ratito de sofá, eso q es?
    Pero bueno, como tu dices no siempre es así y tenemos q aprender a aprovechar los buenos momentos y los malos y estresantes q pasen lo antes posible.

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    1. Nereida

      Iván era muy tranquilito hasta que nació su hermana. A ver, trasto, movidito pero controlado, fue a raíz de llegar la peque cuando se revolucionó, menos mal que la niña era una bendita al principio que si no… pero claro, ahora ella es más grandecita y sabe más, se juntan los dos y es la hecatombe.

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  5. La Pantigana

    Creo que no hay la madre perfecta, hacemos lo que podemos, que ya es mucho 😉

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    1. Nereida

      Nunca me he considerado la madre perfecta, la verdad, pero a veces te hace flaquear leer por tantos lados a mamás super respetuosas que jamás gritan a sus niños y la verdad, me cuesta creer que no tengan ni un pequeño momento de debilidad, de desbormiento. Mis hijos son buenos pero son muy inquietos y reconozco que no siempre tengo la paciencia que debiera. Tampoco creo que eso me haga ser mala madre.

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    2. La Pantigana

      por supuesto que no te hace mala madre… tú te das cuenta, que seguro que hay muchas personas que ni se lo plantean.

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  6. Anónimo

    Me alegro de que hagas esta entrada…te sigo desde el embarazo de Antía, que prácticamente coincidió con el mío; y me gusta mucho tu blog, pero últimamente tenía la sensación de que eras la madre ideal con tus niños perfectos…mi hija que acaba de cumplir 16 meses tiene unas rabietas de aúpa y no esta quieta ni un minuto, así que como mala madre que soy, hay ratos que le pongo dibujos para poder descansar 15 minutos en el sillón…:)))

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    1. Nereida

      Muchas gracias. Pues la verdad es que nunca he intentando dar la imagen de mamá ideal, ni lo soy. Sí es cierto que, a la hora de escribir, prefiero hacerlo de lo bueno y de lo malo, esto es un diario para mis hijos y el día de mañana no quiero que se encuentren con una madre quejica o con solo la parte difícil de la crianza. Pero hay muchas entradas en las que he hablado de momentos difíciles. Cierto es que hasta ahora no he empezado a sentirme así, es decir, Iván ha sido un niño muy fácil de criar, y hasta los 3 años, aunque inquieto, era muy dócil. Llegó la hermana, el colegio y mi niño se transformó en el bicho trasto inquieto que es ahora. La peque ha sido una delicia criarla pero claro, ya es más grande, quiere hacer cosas por ella misma y todo no puede ser, no lo entiende y se enreabieta. La etapa de las rabietas con Iván la llevamos bastante bien pero claro, ahora se juntan las rabietas incontroladas de una con las intencionadas de otro… Es una situación nueva para nosotros, a veces pienso dónde se ha quedado ese niño con el que daba gusto estar e ir a los sitios.

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    2. Anónimo

      No puedo comentar tu nueva entrada!! Es porque no me deja como anónimo o es q tengo q tirar mi nuevo iPad a la basura???mira qué leo blogs pero como nunca comento y esto fue un "arranque" no lo controlo mucho…

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  7. Marieta

    Ay como te comprendo!!!! Cuantas situaciones de las que has contado me son familiares…
    Cada día intento tener mas paciencia y me siento fatal cuando no lo consigo y acabo gritando como una loca…pero es que son muchas horas y al final del día ya estoy agotada y ellos tan frescos!
    Intentamos hacerlo lo mejor que podemos pero no somos perfectas ( yo la que menos) y estos ratos de desahogo nos vienen taaan bien…espero que tu te hayas sentido mejor.
    Un fuerte abrazo y ANIMO!!!!!!!!

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    1. Nereida

      Yo también me propongo cada día tener más paciencia, pero cuando el jaleo se produce en esos momentos que estoy más cansada reconozco que me cuesta mantenerme serena y paciencia. El desahogo me ha venido genial!

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  8. adormir

    Aaaiiixxx… La madre que diga que no se ha sentido asi alguna vez es que o su hijo es un santo de otro planeta o ella tiene una paciencia milagrosa!! Jeje!! Yo tengo una y no quiero imaginarmelo con dos xq se me kitarian las ganas de darle el hermanito!! Jeje! Un beso

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    1. Nereida

      Ains, tal y como está Iván pienso que si no llegamos a tener a la nena ahora mismo se quedaría hijo único jajaja.

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  9. MARÍA

    Bienvenida al mundo de las mamas estresadas, que ya te estábamos eperando, no hay mamá perfecta, solo somos mamas y hacemos lo mejor que podemos, y cuando nuestros peques son digamos moviditos, a veces es imposible no estresarse por más amor del bueno que les tengamos.
    Un abrazo desestresante para ti y uno para mi

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    1. Nereida

      Ains pues muchas gracias jajaja. La verdad es que hasta ahora no había sido una madre estresada. Cierto es que durante el embarazo de la niña me cogió con la época de las rabietas del mayor, pero en general lo llevé bastante bien. Hasta hace nada en general también lo llevábamos bastante bien porque la peque aún era muy peque y la verdad, ha sido el bebé ideal, pero claro, ahora ya anda, quiere hacer las cosas por ella misma y está aprendiendo cosas nuevas, así que se ha juntado todo. Pasará, lo se, y luego me reiré de esta etapa. Un besote.

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  10. Bichitobola

    Pues bienvenida la entrada…porque quien diga que a veces no explota…yo creo que miente!
    Con mis dos peques,de tres años y 3 meses y la peque de 17 meses es tambien una locura…Y hoy casualmente ha sido de esos dias que te apetecia salir por la puerta y no volver en un ratito jejej!
    Claro que nos merecemos nuestros momentos…y es normal querer paz!!
    Di que luego te los comes a besos porque los adoras
    Un beso

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  11. Carol

    No hay mamá perfecta y quien pretenda serlo no va por muy buen camino.

    Tampoco me creo que no haya ninguna madre que pierda los nerviosos y termine cansada alguna vez.

    He querido escribir sobre este tema, aunque últimamente parece que nos estamos poniendo de acuerdo varias, porque parece que sólo se ve el lado bonito de la maternidad y parece que todo es siempre así, pero eso no es la realidad, la realidad es el día a día, y hay días que te gustaría desaparecer sola.

    Ánimo!

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  12. Ness

    Que te voy a contar yo que tu no sepás…Yo estoy muy lejos de ser la madre perfecta, soy demasiado monstruo y tengo que oir cada día la cantinela del que habla que me dice "ya no te quiero!", ainssss

    ¡¡Ánimos cielo!!

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  13. lamamadeunabruja

    Creo que no existe madre que no comparta contigo estos malos momentos, ojalá pudiera decirte palabras bonitas y de ánimo pero hoy es uno de esos días en los que necesitaría salir un rato a la calle para comprobar si a mi vuelta está el panorama un poco más tranquilo…

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  14. Mamá en camino

    Que levante la mano la que nunca se cansa..ves todas toada estamos igual, y tenes razón, hay días peores, unos buenos y así vamos. Yo sólo tengo a nenita, que desde los seis meses tiene la crisis de ansiedad de los ocho y ya son dos meses de llanto sí no está estrictamente sobre mi. A veces estoy tan cansadas que me encierro en el baño apenas puedo, aunque ni tenga ganas de nada, pero es que somos humanas y no robots!!

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  15. Mo

    Aixxx, que si mujé, que así nos vemos todas muchas veces…Y además, dos no es lo mismo que uno (te lo digo yo que hace diez años que estoy con Mr. X, que tiene tres…). Y por otro lado, hay épocas en que están más belicosos…así que ánimos, seguro que pronto toca fase de calma 🙂
    Muas!
    PS: Me encanta la cabecera nueva!

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  16. Mamá teclea y acuna

    En algunos aspectos me veo muy reflejada, a mi me las suelen montar en casa, en la calle suelen ir formales. Pero es verdad que hay temporadas que o nosotros estamos de peor ánimo, aguantamos menos o ellos son los que se ponen "insoportables". En fin son rachas que tenemos que pasar 😉

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  17. Anónimo

    Menos mal!!,Dios mío, hace tiempo que dejé de leer blogs de maternidad porque estaba cansada de la mamas perfectas, que tienen fuerzas y paciencia para todo.
    Yo solo tengo una niña de 19 meses y desde el tercer o cuarto día de llegar al mundo a pesar de estar profundamente enamorada de ella, lloro casi todos los dias pensando que como no valgo para ser madre no debería haber tenido niños, me siento muy infeliz porque al ser mi niña tan movida, complicada para comer, para dormir, para el baño…., en fin me lo pone todo dificil. Gracias por esta entrada

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  18. santo padre

    Hola:

    Acabo de llegar al blog gracias a una entrada de google. La frase que escribí en el todopoderoso buscador es "los niños me estresan" y he desembocado en tu página.
    He visto que la mayoría de entradas son de mamás que se sienten estresadas, cansadas, hartas y con los nervios a flor de piel pero…….¿y los papás?
    Os cuento mi caso:
    Soy el padre de patricia (4) y Alejandro (2) años y he/han agotado toda mi paciencia. No ha sido de repente, ha sido poco a poco. Un día me levantaba y la paciencia se me agotaba a los 8 de la tarde, otro día a las siete y así se ha ido vaciando poco a poco mi frasco hasta estar totalmente vacío. Ahora la paciencia del día no pasa del desayuno, por lo cual estoy todo el día de mal humor.
    Vereis, resulta que yo soy funcinario,por lo que tengo un buen horario, suelo trabajar día si, día no, hasta ahí todo magnífico.
    El día que trabajo soy un hombre feliz pq salgo de casa por la mañana y no vuelvo hasta bien entrada la tarde/noche.
    Pero al día siguiente me tengo que encargar de las dos fieras y el estrés es continuo. Gritos, peleas, no quieren comer ni dormir, tiran las cosas al suelo etc…
    Cuando me piden algo de comer, al segundo no lo quieren y lo tiran al suelo o lo meten en el primer rincón que se les ocurre y así con todo. Y así todo el día. Lo peor son los sábados y los domingos( pues mi mujer trabaja los fines de semana y libra dos días entre semana)
    Yo los amo con pasión, pero han agotado mi paciencia, nunca pensé que yo tendría que hacerme cargo del cuidado de dos niños y que este fuera tan…cargante.
    En este rato que os escribo ya se han pegado un par de veces, el pequeño se ha caido de la silla y la mayor llora de celos pq tengo al otro en brazos, que no me suelta ni para hacer pis…
    Por supuesto todo este estrés no es gratuito, mi matrimonio cae en picado pq cuando mi mujer llega a casa lo único que yo quiero es desconectar de todo/s..
    Si alguien me quiere escribir o ponerse en contacto conmigo para consolarme/aconsejarme o simplemente deshaogarse mi mail es guevaralonas@gmail.com

    Un saludo a todos los padres/madres estresad@s.

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    1. Anónimo

      tengo tres hijos de 8,6 y 4 años, estoy ESTRESADISSIMA, NO PUEDO MAS, han terminado con mi paciencia, mi ilusion y mi alegria. suerte del trabajo que es mi ratito porque luego es niños niños y niños. y por supuesto el matrimonio tocado. me parece increible, pero es la realidad.

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