Iván y el colegio: vuelve «Mr. Hyde»

Hasta hace unos 10 días pensaba en abrir una entrada contando lo bien que estaba yendo el inicio del curso, y pensaba titularla «¡Mi niño ha vuelto!» porque estaba encantada de ver que Iván, desde el comienzo del cole, había vuelto a ser el mismo.
Pero mi gozo se fue al fondo del pozo cuando el lunes pasado fui a recogerlo al cole, ya que su seño le hizo esperar a que salieran todos los niños para poder hablar conmigo; me emplazó a una tutoría por la tarde para hablar de la actitud de Iván porque pega a sus compañeros, entre otras cosas.
Me fui a casa como si me hubieran tirado un jarro de agua fría, me podría esperar que me dijera que no se adapta, pero no que su comportamiento fuera tan malo. Esa mañana había pegado masivamente a la niña que tiene a su lado y además se había liado a dar patadas a una puerta pese a las llamadas de atención de su seño.
Tuve todo el mediodía para reflexionar qué puede originar este comportamiento, ya que Iván es muy revoltoso e inquieto, es desobediente, no lo niego porque de hecho eso nos trae de cabeza, pero pegón jamas ha sido. Alguna vez ha empujado a algún niño en el parque, acto que le hemos reprendido en el momento, y si le han pegado se ha defendido, que no es tonto y no se deja avasallar, pero nunca ha sido el iniciador.
La conversación con la seño fue en ese sentido, el niño pega sistemáticamente, no a lo bestia (menos mal) pero se pasa la mañana soltando tortas a su compañera, por más que la seño le llame la atención. A nosotros nos pregunta a qué se debe ese comportamiento, ¿y qué le vamos a contestar? en casa tiene otra actitud, no es un santo porque de hecho está muy rebelde, alguna vez nos ha soltado un tortazo jugando que en seguida le hemos reprendido por ello, pero no lo tiene por costumbre como así nos decía la seño.
También nos comentó que no se relaciona con los otros niños. No que no se relacione, sino que no juega a la hora de salir al patio, se queda pegada a ella y no quiere jugar con otros niños. Ahí ya me dejó patidifusa, porque esa sí que no es una actitud propia de él, es un niño muy sociable, que enseguida se va con cualquier niño sin conocerle, da la mano e invita a jugar, si vamos al parque y no hay niños no juega, y donde ve niños jugando allá que se une sin esperar a ser invitado. De hecho conforme nos hablaba la seño de esto tuve la oportunidad de demostrarle que no era así, pues estaban allí sus hijos e Iván se fue a jugar con ellos sin decir nada, y estaban los tres tan tranquilos jugando a las cocinitas. ¿Cómo no va a ser sociable si se ha ido a jugar con dos niños mayores que él que no conoce de nada?. La respuesta de la seño es que nosotros estábamos allí. Puede ser, pero me cuesta pensar que no quiera jugar en el patio con los otros niños salvo que haya algo que le de miedo. 
Y entonces recordé que últimamente está muy sensible con el tema aglomeraciones y jaleo. En su cumpleaños no quiso tirar de la piñata porque decía que le daba miedo pero no era la piñata en sí lo que le daba miedo, sino todos los niños dando gritos, apelotonándose, empujándose uno al otro; igual nos ha pasado en los últimos cumpleaños, cuando ha llegado el momento de soplar las velas y han juntado a todos los amiguitos para ayudar Iván no ha querido hacerlo diciendo que le daba miedo, y es que ver a los niños empujándose, queriendo uno pasar por delante del otro, gritando, parece que le da miedo. Así que pienso que en patio se juntan tantos niños gritando, corriendo, tirándose arena, que a lo mejor le abruma.
En el plano aprendizaje también nos ha dado un toque de atención. Es un niño muy inteligente y sabe mucho, lo ha detectado (aunque no se ha dado cuenta ni de la mitad de cosas que es capaz de hacer-saber-aprender) pero nos ha dicho que tiene dificultades para hacer la pinza  con los dedos pulgar e índice, por lo que no sabe coger el lápiz ni despegar los gomets, por ejemplo, y a la hora de hacer la tarea, si es algo de pintar se queda a medias, y los gomets tiene que ayudarle la seño a despegarlos. Nos ha dicho que es importante que aprenda a hacerlo ya que parece algo muy sencillo pero es vital para aprender a escribir, nos ha recomendado que le pongamos pequeñas tareas en casa, sencillas y breves, para que un ratito al día se siente a pintar y aprenda a coger bien el lápiz.
Nos ha dicho que la inteligencia que tiene se puede ver perjudicada por algo tan sencillo como coger el lápiz, puede hacer que se frustre porque no le salen bien las cosas y se estanque. Iván es un niño de acción-reacción, es decir, necesita resultados rápidos, no tiene paciencia, y si algo no le sale a la primera no es constante y lo vuelve a intentar, no, lo deja y a otra cosa. Por otro lado nos ha dicho que con la capacidad que tiene va a aprender a leer rapidídisimo, que le reforcemos en lo que le cuesta para que no se estanque y que todo aquello que nos pida, se lo enseñemos.

Y yo lo que creo es que en colegio se aburre, porque sabe más de lo que allí le enseñan y no le motivan las actividades, ya que nunca le ha gustado pintar, por ejemplo. Y ante eso creo que hay poco que hacer…

En resumen, en lo que a su actitud se refiere nos ha pedido que le pongamos límites, que tiene que ser una labor conjunta entre la seño y los papás. Y no le quito razón porque parece que Mr. Hyde ha vuelto, si hace algo malo se ríe deliberadamente, desobedece y hace cosas a sabiendas que está haciendo mal (tira algo al suelo diciendo «mira, lo he tirado») y lo que peor nos pone, en la calle sale corriendo y si le dices que pare corre más rápido e intenta escaparse a la carretera, por más que le reñimos y le explicamos lo peligroso que es. Nos trae de cabeza, la verdad, tiene nuestra paciencia al límite y no sabemos como actuar con él.
Puede ser que se deba a la llegada de la hermanita, afortunadamente con ella es una maravilla verlo porque la quiere con locura, sin embargo es con nosotros con quien demuestra su cambio. Intentamos razonar con él, no le castigamos duramente sino que le aplicamos pequeños correctivos como no dejarle ver los dibujitos o no bajar al parque a jugar, porque no podemos consentir que haga lo que le de la gana. Y lo hace con conciencia, porque tras hacer una de las suyas nos dice muy sentido «voy a ser bueno, te prometo que no lo voy a hacer nunca más, nunca más».

Qué difíciles son los tres años, daría una fortuna por saber lo que le pasa por su cabecita…

6 thoughts on “Iván y el colegio: vuelve «Mr. Hyde»

  1. Raquel

    Yo creo que puede ser todo un poco… que el colegio le aburra, que los niños en plan masa le abrumen, que la llegada de su hermana haya influido un montón… y claro, no se va a enfadar con su hermana, eres tú quien tiene que dividir su tiempo entre los dos, eres tú quien "entre comillas" le deja para atender a la niña…
    Mira, yo la verdad es que aún no estoy en esas, los míos son tan seguidos que no les ha dado ni tiempo… pero seguro que con la llegada de Rocío todo se me complica un poco.
    Como te digo no puedo darte ni un consejillo, pero no creo que estés actuando mal, no se puede permitir que se salga siempre con la suya pero no puedes pasarte el día entero en fase negación y sólo viendo lo que hace mal…
    Imagino que poco a poco irá dándose cuenta que no consigue nada portándose mal y que llamar así la atención no le trae nada bueno… todos hemos sentido celos de nuestros hermanos, los pequeños y también los mayores, pero aprendemos a convivir con ello y seguro que Iván también.
    Tiempo al tiempo, y con mucha paciencia y mucho amor seguro que se hará algo más ameno.
    Besos guapa!!

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  2. El sombrero de tía Mónica

    puede ser de todo un poco

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  3. Anónimo

    Tengo una amiga que a la niña el comienzo del cole le sentó faaatal. La niña ya tiene 16 años… y sigue acordándose de lo mal que lo pasaba. Pero cuando le pregunto porqué lo pasaba mal… no sabe explicarse… Sólo dice que lo pasaba fatal y que quería volver a casa.
    Quizás no hay explicación a lo que le pasa a Iván… sólo que cada niño reacciona de manera distinta a las situaciones.

    Saludos
    Lourdes-Castellón

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  4. Carol

    Yo creo que entre el inicio del cole y la llegada de su hermanita… se le ha juntado todo.
    Quizás con un poco de tiempo la cosa se vaya normalizando. Espero que así sea.
    Un abrazo

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  5. mama de parrulin

    Hola guapa, yo tuve ayer la reunión, Parrulín tampoco coge bien el lápiz, bueno, ninguno de los niños de clase, y nos han dicho que compremos unos triangulares que se cogen bien si o si. Probaré y te cuento.
    Es difícil solucionar las cosas cuando son tan distintos en clase y en casa, porque si se porta así en casa lo puedes intentar corregir, pero cómo corregir un comportamiento que no se presenta contigo?
    Un beso.

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  6. Annie74

    Seguramente es un cumulo de cosas.. el colegio nuevo es un cambio, la llegada de Antia, el aburrimiento en clase, la profesora es muy importante, que les sepa motivar, si el niño se aburre mal vamos. En cuanto a las aglomeraciones.. pues sera que no le gustan. Pero eso de que no se relaciona con otros niños… mira que me extraña.
    No querra juntarse con niños brutotes o que empujen.. pero de ahi a no relacionarse.
    Animo guapa¡
    seguro que en nada vuelve tu niño…

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