Soy como las mamis noruegas

Ayer tuvimos la clase de educación maternal dedicada a la lactancia materna, y a pesar de haber vivido 20 meses esta experiencia con mi hijo, no dejé de ir con la misma ilusión de las primerizas. Como es lógico en general no se dijo nada que no supiera, pero siempre me gusta escuchar los consejos de la matrona y contribuir con mi aportación si alguna futura mami me pregunta alguna duda.
Lo que más me gustó de la clase fue un vídeo que nos puso la matrona sobre la lactancia materna en Noruega. Explicaba por qué hace años era casi imposible comenzar con ella y mantenerla con éxito, ya que los bebés eran separados de sus madres al nacer, se los llevaban a la habitación cada 4 horas para comer y el resto del tiempo y las noches las pasaban en los nidos, con lo que era prácticamente imposible iniciar una lactancia como dios manda. Así nos iba exponiendo los cambios que poco a poco se han ido produciendo hasta lograr una concienciación por parte de los centros hospitalarios y personal médico y sanitario para favorecer en inicio de la lactancia materna.
A pesar de que las protagonistas eran noruegas de piel blanca, rubias con ojos azules, no dejé de sentirme identificada con ellas en ningún momento, pero creo que eso solo me pasó a mí, a diferencia de las demás futuras mamis. No solo por la experiencia de la lactancia materna, sino por otros aspectos de crianza que reflejaban que dudo que muchas de las que estaban allí conozcan o se planteen.
El contacto piel con piel con el bebé en cualquier momento, es algo que yo no aprendí en ningún sitio pero que mi cuerpo y mi bebé me pedía a gritos, me pasaba horas con mi hijo sobre mi pecho, durmiendo tranquilamente, sintiendo su respiración pausada y viendo su cara de felicidad. No dudé en ningún momento que, si mi hijo había estado 9 meses dentro de mi barriga, sintiéndome como nadie, no lo iba a alejar de mí tan pronto, aún fuera seguía necesitando sentirme cerca, y yo lo necesitaba a él.
Los inicios dificultosos de la lactancia materna, allí se veían a mujeres con pezones totalmente planos como los míos, con grietas producidas por la mala postura como las mías, como digo comienzos muy duros en los que hay que hacer de tripas corazón y pensar que eso no dura siempre. La lactancia materna prolongada, algo que tampoco me había planteado aunque tenía claro que intentaría una lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, al final fueron 20 meses de maravillosa experiencia que significó el mayor descubrimiento de mi maternidad.
El relactador o suplementador de lactancia, ese invento que se hacía de manera casera y ahora ya marcas como Medela lo comercializa que me parece fantástico, el mejor apoyo para esas lactancias dificultosas en las que parece que el bebé no sabe mamar o no saca toda la leche que deba, y que por lo menos ayuda a tener un poco más de fe en este tema cuando hay problemas, y aguantar sabiendo que el bebé se alimenta correctamente.

El colecho, eso que para mucha gente es prohibidísimo porque supone una muy mala costumbre difícil de quitar, tratado de manera totalmente natural. El bebé en la cama entre sus padres, o junto a su madre en la cuna sidecar, perfecto para mantener la lactancia y que las tomas nocturnas permitan descansar a mamá. Me pregunto cuántas de las futuras mamis (y futuras abuelas que las acompañaban) se estarían diciendo que vaya invento ese el de amarrar la cuna a la cama. A mí no me sorpredió porque conozco a muchas mamis han montado las cunas así, aunque nosotros practicamos el colecho tal cual, pero me planteo intentarlo con la niña para dormir todos más cómodos. A mí me permitió no solo conciliar la lactancia con el descanso necesario como mami trabajadora que soy, sino además disfrutar del placer de dormir junto a mi hijo, sentirme segura teniéndolo a mi lado, y feliz por ser su carita la primera cosa que ver al despertarme.
El porteo del bebé en portabebés tradicionales como el fular elástico o la bandolera, las llamaban «madres hippies» porque llevaban a sus hijos colgados, pero para mí sigue siendo precioso ver a un bebé feliz y tranquilo arropadito por un portabebés contra el cuerpo de su madre, no se puede estar mejor. Con Iván descubrí tarde los portabebés, pero es algo que estoy deseando vivir con Antía, tengo mi bandolera y mis mei tais bien guardaditos y quiero hacerme con algún fular elástico porque me encantan, y me imagino llevando a Iván al cole con la niña en el fular, o dándole tranquilamente el pecho en la bandolera. A pesar de ser mami experta, por suerte sigo teniendo cosas por probar y disfrutar que me ilusionan muchísimo.
Seguramente a muchas de las futuras mamis, y más a sus acompañantes (madres y suegras) estas cosas les parecerían extrañísimas, y quizás fuera del contexto de las clases de educación maternal más de una -sobre todo madres y suegras- se hubiera echado las manos a la cabeza escandalizadas, porque si ya es raro por estos lares conocer mamis con lactancia prolongada, ya no digo ver mamis canguros, yo soy una especie rara, aunque con mucho orgullo y a mucha honra.
Así que yo me sentí identificadísima porque mostraban la crianza tal y como la siento, la he vivido con mi primer hijo y espero hacerlo con mi niña, sin prejuicios, sin importar el qué dirán, viviendo mi maternidad a mi manera, criando con apego y con el corazón.

Solo me faltaban las 52 semanas de baja maternal para sentirme plenamente identificada… y bueno, lo de ser blanca como la leche, rubia platino y tener los ojos azules. Así que solo les envido lo primero…

5 thoughts on “Soy como las mamis noruegas

  1. Laia

    Hola! Llevo ya unos meses siguiendo tu blog pero hasta ahora no me había decidido a comentar.. Estoy embarazada de una semana menos que tu de mi primer bebe, tengo unas ganas de tenerlo en mis brazos! Estoy impaciente! Entiendo perfectamente lo que explicas, soy la primera de mis amigas en esta aventura y al hablar con ellas y con mas gente y explicar que quiero un parto lo menos medicalizado posible, sin epidural, que le voy a dar el pecho,etc me miran con cara de: 'Estas loca?'
    He leído muchísimo sobre el tema, y aunque respeto todas las opiniones creo q mi elección es la mas acertada…para mi y para mi bebe.
    Espero que todo te vaya genial, un saludo y felicidades por tu blog!

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  2. Jeza Bel

    Me parece muy bien, hay que vivir la maternidad como una crea, sin preocuparse de lo que opinan los demás ni tonterías de esas!!!
    Me encanta lo de mamá canguro!!!!

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  3. Carol

    Vaya, por lo que cuentas yo también soy como las mamás noruegas, ja, ja.

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  4. Yolanda

    Estoy contigo. Me gustaría resaltar lo del colecho ¡¡Tienes razón!!¿Por qué todo el mundo cuestiona su eficacia?¿Por qué se echan las manos a la cabeza cuando les digo que es más cómodo para mí y que lo necesito? casi todo el mundo me dice que tenga muuuucho cuidado, no vaya a aplastar a la niña. Me miran con cara de decir: "Madre mia, que madre más despreocupada…si podria aplastarla.." Con respecto a la lactancia y todo lo demás pienso que durante el embarazo puedes llevar una idea de "Cómo quieres hacer las cosas" (sobre todo si eres primeriza) pero después, por cualquier motivo o imprevisto te planteas hacerlas de otra (aunque tu fiolosofía o ideales sean de una determinada manera). Creo que no hay que ser una persona de ideas "Cerradas"… ni una cosa ni otra. A mí se me han descuadrado muchos esquemas al igual que a mi marido. Lo que tengo claro es que actues de una manera o de otra, una madre siempre velará por el bien de su hijo y hay que respetar su actuación, porque es ella quien mejor conoce a su hijo/a.

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  5. Nereida

    LAIA, bienvenida! está muy bien que tengas las ideas claras, aunque luego muchas veces las cosas no son como esperamos y tenemos que hacer las cosas de otra manera, pero lo importante es que hagas las cosas como tú sientas que debas hacerlo. Mucha suerte en tu parto!

    JEZA BEL totalmente de acuerdo, las cosas hay que hacerlas por una misma, como una crea que deba hacerlo, y si te equivocas pues bueno, aprendes del error, pero prefiero equivocarme en mis decisiones que en las de las demás.

    CAROL, yo creo que somos muchas las que nos sentimos así.

    YOLANDA, ya sabes que a todo el mundo le gusta opinar y sabe más que nadie, pero bueno, tapones en los oídos y punto jajaja
    Como dices no hay que tener ideas cerradas, hay que tener las cosas claras, y saber reaccionar cuando las cosas no salen como esperamos, nadie dijo que ser madre fuera fácil y a base de tropezones aprendemos.

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