Los padres no juegan con sus hijos «porque no tienen tiempo»

El otro día el diario Huelva Información publicaba esta noticia, que por su título evidentemente me llamó mucho la atención. Es muy significativo, ¿verdad? Vamos, que poco más hay que leer para saber qué es lo que va a decir, el título es un perfecto resumen de una realidad.
Si os digo la verdad, leer esta frase, así, me da pena. Tener hijos y no tener tiempo para disfrutarlos. Aquí se hace palpable que la Ley para la Conciliación de la Vida Familiar y Laboral ha resuelto poco, bien porque aunque mejora situaciones, no ha conseguido grandes logros, o bien porque es muy fácil verlo sobre el papel, otra cosa es aplicarlo en la práctica, porque la realidad es que muchas empresas se pasan la ley por el mismísimo forro.
Lo cierto es que este artículo me viene al pelo para hablaros de aquellas viñetas que publiqué algunos post atrás, ¿os acordáis?, ahora iremos a ello. De momento, al artículo, que podeis leer completo en el enlace anterior, por ello no voy a reproducirlo al completo, sino que me limitaré a las frases que más me llaman la atención.
* El estudio, que indica que tanto padres como madres «estarían dispuestos a ganar menos dinero si pudiesen pasar más tiempo con sus hijos». El dinero, el primer bache de la conciliación de la vida laboral y familiar. Todos recordamos cómo antiguamente el padre de familia era el que trabajaba y traía el dinero a casa, mientras la madre era eso, madre a tiempo completo. Ahora por desgracia, y tal y como están las cosas, con un sueldo «normal y corriente» (porque hay sueldos que para mí los quisiera) no se mantiene una hipoteca, un coche, una familia, unos gastos escolares y paro de contar porque la lista de los gastos suele ser más larga que un mes sin cobrar… En la mayoría de las parejas tienen que trabajar ambos miembros para poder sostener la economía familiar, en algunos casos se pueden permitir alguno de los dos una reducción de jornada (normalmente suele ser la mami quien la solicita) y algun@s afortunad@s pueden permitirse el lujo (sí, porque es un lujo) de pedir una excedencia.
También hay padres que entienden que lo importante es darle muchas cosas materiales a sus hijos, y eso solo se consigue con dinero… allá cada cual con la educación y crianza de sus hijos.
Nosotros nos planteamos solicitar yo la excedencia, pero a la hora de echar cuentas era imposible de todas las maneras. Trabajo en un comercio, en aquella época alternaba semanas de jornada continua de tarde con jornada partida de mañana y tarde, con lo cual se limitaba muchísimo mi tiempo, y yo no quería ser madre para no tener tiempo para criar a mi hijo, así que como el papi tiene un buen horario en general, yo solicité la reducción de jornada justa para tener una jornada continua y que nuestra econoía familiar no sufriera en exceso. He perdido algo de poder adquisitivo, pero he ganado una calidad de vida impagable, tener tiempo para mi familia, constatando que no es solo el dinero lo que da la felicidad.
* «Prácticamente la totalidad de los progenitores, concretamente, un 90%, considera que la cantidad de juguetes que tienen actualmente los niños es excesiva». Totalmente de acuerdo, y seguro que el exceso de juguetes es directamente proporcional a la falta de tiempo de los padres para compartir con sus hijos. Y es que parece que los niños sólo pueden jugar con juguetes y nos olvidamos de la imaginación que le echábamos nosotros cuando éramos unos renacuajos. A mí me bastaba con sacar los chismes de cocina de mi madre, ponerles precio para jugar a que era «tendera» y venderle dichos chismes a la clienta, o sea, mi madre.  Hoy en día los juguetes son los sustitutos de los padres a la hora del juego, se fabrican juguetes mega-super-hiper que hacen de todo, eso sí, a precio de oro, y en niños con un poco más de conocimiento es casi imposible escapar al asedio de la publicidad.
Al final vemos niños con infinidad de juguetes, tantos que no tienen donde guardarlos, para estar bien entretenidos el tiempo que los padres están trabajando.
Iván tiene una cantidad indecente de juguetes, casi todos regalados, pocos comprados por nosotros. Nosotros le compramos aquellos que no le suelen regalar, que son los juguetes educativos, los que curiosamente más le gustan. Con un coche se entretetiene un rato, con unos bloques de letras tiene juego para toda la tarde con su papi o con su mami, a Iván le gusta aprender y eso no lo puede hacer solo, así que además de jugar con él, aprendemos. Aunque yo, de elegir, prefiero siempre el aire libre.
En realidad, la cuestión de este reportaje es mucho más sencilla…
No necesitamos ni la mitad de las cosas en las que nos gastamos el dinero, la filosofía del consumismo nos ha llevado a pensar que sin determinadas cosas es imposible vivir, y dejamos de apreciar el valor de cosas cosas mucho más sencillas. Cuestión de prioridades, o de saber elegir.

Nosotros no tenemos grandes cosas, pero somos felices con lo que tenemos, no necesitamos más, y lo mejor que tenemos no se paga con dinero.
No es la cantidad de tiempo, sino la calidad, porque es injusto acusar a los padres de tener poco tiempo para los hijos porque tienen que trabajar por necesidad cuando seguro que son los primeros que quisieran disponer de más tiempo para sus hijos… pero si el poco tiempo del que se dispone se aprovecha bien, eses tiempo es mucho más valido, ¿no creeis?

Y aqui me viene al pelo esta viñeta…
 
Y es que a veces no solo es trabajar, o no es solo el trabajo el que ocupa nuestro tiempo. La cuestión es estar dispuest@s a renunciar a determinados momentos personales en favor de nuestr@s hij@s, aunque a veces venga bien evadirse de la rutina diaria… porque en el futuro no solo nos lo agradecerán, sino que nosotr@s mismos comprobaremos lo necesario que es ese tiempo, por poco que sea, que compartimos no nuestr@s hij@s.

Muchos padres delegan, consciente o inconscientemente, la responsabilidad total de la educación de sus hij@s en la escuela, y luego se escucha el típico «¡es que yo con él en casa no puedo!». Y es normal, si la figura de referencia la tienen en el colegio, ¿qué nos vamos a esperar en casa? y muchos padres son sordos mentales, no escuchan los gritos de sus hij@s reclamando atención. Que el colegio es parte de la educación de nuestr@s hij@s está muy claro, pero eso no exime a los padres de la responsabilidad de educar, ni supone que nos podamos relajar porque «ya se lo enseñarán en el colegio». Al final, llegada la edad típica, los hij@s «pasan de los padres», y ¿no será porque antes han pasado antes los padres de l@s hij@s?

5 thoughts on “Los padres no juegan con sus hijos «porque no tienen tiempo»

  1. rosana

    Chata, tienes carrete para largo. Te pareces a Fidel Castro. Tus entradas son kilometricas. Un beso.

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  2. MI PRINCIPITO

    pues es una lastima pero es cierto que no hay un punto intermedio, queremos pasar el mayor tiempo posible con nuestros niños pero por otro lado queremos o tenemos que trabajar si queremos darles lo mejor. es duro el tener que quitarnos tiempo de disfrutar con ellos para poder darle todas las necesidades basicas que un niño necesita. yo en estos momentos estoy en casa las 24h con el, hay veces que necesito desconectar de la casa, de la rutina y ponerme a trabajar mas ahora con la compra de una casa y solo un sueldo, es por eso ke tengo que ponerme las pilas y salir a buscar trabajo,lo que conlleva ke alguien me cuide al peke ya que no soy muy partidaria de las guarderias a tan temprena edad,tiene 10 meses y me gustaria como hasta ahora ser la primera ke lo vea decir una palabra, verlo caminar solo por primera vez etc… pero la realidad ees otra y tal como va este pais nos vemos en la necesidad de restar tiempo con ellos y sumar mas horas lejos de ellos. besitos guapa y me encantan tus post.besitos a la pancita y a ivan

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  3. Maria

    Muy interesante, cuando uno lee estas cosas le abre los ojos sobre lo que NO quiere, me ha encantado la entrada, sobre todo la segunda viñeta. Te acabo de descubrir y he leído el parto de Ivan, maravilloso. Un besito. Maria

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  4. Nereida

    Mi principito, por desgracia hoy por hoy no trabajar y poder criar tranquilamente es un lujo que no muchas se pueden permitir, y no nos queda más remedio que trabajar fuera para contribuir con la economía doméstica. Lo importante es disfrutar con nuestros peques todo el tiempo posible que tengamos, y que este tiempo sea de calidad.

    María, bienvenida a este blog! Yo también he leído el parto de tu pequeño Koala, te pongo en mi lista de blogs para seguirte. Gracias por pasarte por aquí.

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  5. Nereida

    Chata, lo bueno de los blogs es que es como estar en tu casa, dices lo que te da la gana y a quien no le gusta… jajaja y mira que me corto eh?que si escribiera todo lo que quiero decir mare mía qué testamento!
    besotes

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