El Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva da un paso más en el apoyo a la LACTANCIA MATERNA en HUELVA

El diario onubense Huelva Información publica hoy una noticia titulada El Juan Ramón Jiménez incorpora el apoyo a la lactancia materna de sus trabajadoras que os transcribo a continuación, porque puede ser un buen paso en el apoyo a la lactancia materna en Huelva.

«El hospital Juan Ramón Jiménez está pilotando, junto al hospital de Puerto Real (Cádiz), un programa pionero en España de apoyo a la lactancia materna entre sus trabajadoras con el objetivo de facilitar la continuidad de la lactancia una vez que estas mujeres se incorporan a su puesto de trabajo tras el permiso de maternidad.

El programa, que se extenderá progresivamente al resto de centros hospitalarios andaluces, responde a la prioridad de Salud de apoyar la lactancia materna y se enmarca dentro del Proyecto de Humanización de la Atención Perinatal. Este proyecto pretende mejorar la calidad de la atención al proceso de parto y nacimiento, incrementando el protagonismo de las mujeres, implicando a las parejas de forma activa en todo el proceso de nacimiento, potenciando el vínculo entre la madre y el recién nacido y fomentando el contacto permanente desde el momento del nacimiento con especial atención a la lactancia materna.

Dos trabajadoras del hospital Juan Ramón Jiménez se están beneficiando ya de esta iniciativa y se estima que alrededor de 20 mujeres del centro utilizarán el lactario anualmente para prolongar la lactancia materna, al menos, hasta los 12 meses. El sistema sanitario público de Andalucía es el primer servicio de salud español en poner en marcha una iniciativa de este tipo para las madres trabajadoras.

El centro cuenta con un espacio específico, en las dependencias de la Unidad de Neonatología, que reúne las condiciones de intimidad y confortabilidad necesarias, para que las trabajadoras puedan extraer y conservar la leche materna de manera adecuada y continuar así su producción.»

En primer lugar, decir que por supuesto esto supone un gran paso, y me alegra que apoyen a las trabajadoras en la conciliacíon de la vida familiar y laboral, sobre todo en lo que a lactancia materna e incorporación al trabajo se refiere. Desde aquí un aplauso por ello.
Pero quiero hacer especial mención a una frase en concreto:
«Este proyecto pretende mejorar la calidad de la atención al proceso de parto y nacimiento, incrementando el protagonismo de las mujeres, implicando a las parejas de forma activa en todo el proceso de nacimiento, potenciando el vínculo entre la madre y el recién nacido y fomentando el contacto permanente desde el momento del nacimiento con especial atención a la lactancia materna.»
Yo dí a luz a Iván en este hospital y siempre he dicho que mi parto fue maravilloso, no solo por la parte fisiológica en sí, sino por la atención recibida por parte del personal que me asistió (mención especial a mi matrón, por ayudar a que mi parto fuera como fue, natural y respetado). Pero si de algo tengo queja es por la atención postparto en lo que a la lactancia materna se refiere.

Todos los días pasaban las enfermeras a preguntar si Iván había hecho pis y caca, se lo llevaban a bañar, me traían pañales y toallitas… pero nadie me preguntó nada respecto al tema alimentación, mientras a otras madres les llevaban sus biberones cada 3 horas y les preguntaban por las tomas, los gases y esas cosas a mí ni me mencionaban el tema. 

Y es algo que a día de hoy todavía no comprendo, ¿es que al ver en el historial que elijo la lactancia materna dan por hecho que ya no hay nada de lo que preocuparse?, ¿como no tienen que preparar y traerme los biberones ya no es un tema que les interese? A día de hoy no he encontrado la respuesta, si alguien sabe por qué ruego me lo explique, por favor.

Pues los comienzos de mi lactancia fueron duros, muy duros. Tenía el pezón sumamente plano e Iván no lograba engancharse, yo lo intentaba de mil maneras y tan pronto lo cogía lo soltaba, el primer día (nació a las 9:10 de la mañana) solo logró mamá un ratito a mediodía, y hasta el día siguiente por la mañana no conseguí que se enganchara medio bien y comiera algo. 

Yo no sabía qué estaba haciendo mal, a pesar de que la teoría me la sabía, y de verdad que hubiera agradecido que alguien se hubiese dignado en prestarme un poquito de ayuda. Porque soy cabezona y cuando creo que algo merece la pena no dejo de intentarlo, pero otras en mi situación hubiesen desistido y pedido un biberón a gritos.


Iván tardó 24 horas en comer desde que nació, la primera noche en el hospital llamé a mi madre para que por favor me comprara unas pezoneras a ver si así conseguía que se enganchara, y me pasé toda la madrugada intentando una y otra vez ponerme a Iván al pecho y que se enganchara de alguna manera. Lo conseguí por testaruda y cabezona, pero no pude evitar las grietas y el dolor. 

Cuando vino el matrón del centro de salud a mi casa a hacer la visita puerperal y le conté lo que me había pasado me habló del grupo de apoyo a la lactancia, os juro que si lo llego a saber antes hubiera llamado desesperadamente a Carmen, la matrona que lo lleva, para pedirle ayuda. En ese momento ya no me hacía falta, pero aún así comencé a acudir a las reuniones para compartir mi experiencia con otras embarazadas y recién mamis, por si con ello podía ayudar a alguien.

Así que desde aquí me hago eco de esta noticia y personalmente espero que sea cierto eso de que van a tener especial atención a la lactancia materna tras el proceso de parto. Yo creo que ya no lo necesitaré gracias a mi experiencia, pero son muchas las mujeres que dan a luz a diario en este hospital cuya lactancia se frustra por la falta de apoyo profesional e información.

5 thoughts on “El Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva da un paso más en el apoyo a la LACTANCIA MATERNA en HUELVA

  1. London

    ¿Ese no fue el hospital que sacaron en canal sur de cómo trataban un parto? yo me quedé encantada del trato, de la dulzura de la matrona y el resto del equipo, de como respetaron a los padres… un encanto.

    La lactancia de mi hija mayor fracasó por culpa de los enfermeros. Todos me decían asustados que tenía hambre, que como la dejaba así… y tonta e inexperta que es una el resto ya te lo imaginas. Latas y latas de fórmula teniendo comidita de mamá…

    Ahora que con la segunda no me pasó. Verás que cuando nazca el bebé esos problemas ya no los tienes.

    Besitos

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  2. tariuska

    que bien!!! mi parto fue bein pero el trato fue pesimo; gritos y malos modos; recuerdo ir medio llorando al primera noche pq paula no paraba de llorar y no sabia el motivo.. pensaba q podria ser por hambre pq no mamaba mucho y las enfermeras se molestaron conmigo por ir a esas horas a "incordiarlas".. pasaron de mi y de mi hija… en ese aspecto quede muy depecionada..
    ah!! y por supuesto nadie me preguntó si necesitab ayuda con el pecho.. tuve que ir yo preguntando..en ese aspecto: ayuda: cero

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  3. Nereida

    London, sí es ese el hospital, y mi parto fue muy similar, pero no todos los partos ni todos los sanitarios son así eh? ojalá, pero de todo hay…

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  4. Anónimo

    Creo que las cosas cambiarán poco a poco. Pienso que el protocolo sobre preguntar lo del biberón lo marca el superior, que debe ser un ginecólogo chapado a la antigua que no sabe cómo actuar ante la lactancia, porque no sabe cómo controlarla.
    Yo parí en la seguridad social y todo fue bien. El único que me habló de biberón fue el pediatra cuando le dió el alta al bebé.

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  5. Almudena

    Hola, yo "parí" en el Juan Ramón, tuve una cesárea urgente, y los primeros días en el hospital tuve que combinar la teta y el biberón, porque era muy difícil y doloroso dar el pecho con la cicatriz. Ninguna compañera (soy enfermera) se acercó a ayudarme ni a ofrecerse, no tengo quejas del trato, en absoluto, pero la lactancia empezó por 3 factores: porque yo quise y no me rendí, porque mi madre me ayudó y porque mi hijo, Manuel José, era el niño más empeñado en mamar que había visto. Llegados a casa a los 5 días, sólo lactancia materna, la leche subió, y empecé a producir como para 3 niños. Desde la primera semana mi hijo puso mucho peso, al mes se salía de todos los percentiles. Dejó el pecho él solito, a los 15 meses, no se acordó más de él. Ahora, a los tres años y medio, es un niño delgado (entre tanto niño obeso) y alto, con buena salud, alegre y contento, y muy simpático.
    Tuve que hacer oídos sordos a los comentarios: "deja de darle el pecho porque es peligroso" cuando tenía 9 meses, "ahora es su momento de coger el biberón" con 6 meses, "ya deberías quitarle el pecho" con 12 meses….. y así.
    Espero que las cosas mejoren para mi próximo embarazo y parto (aunque sea cesárea). Lo bueno es que yo ya tengo experiencia de ser una madre que ha dado el pecho contra viento y marea, y por otro lado el apoyo que sé que me darían las mamás y matronas de Huelva Lacta si lo necesito.
    Hay pocos momentos mejores que los que pasé amamantando a mi hijo.
    Un beso a todas las mamás.
    Almudena.

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