Volar con niños en Ryanair. Mi experiencia.

volar con ninos en ryanair

Lo mismo piensas que estoy loca por volar con niños en Ryanair, por la mala fama que persigue a esta compañía aérea. Y no te extrañe. Hasta que aterricé y recogí todo mi equipaje, no estuve tranquila del todo. Por eso me parece de obligado cumplimiento contar mi experiencia al volar con mis hijos en esta compañía, pues me consta además que no hay demasiada información al respecto.

Si volar con niños es complicado, cuando eres familia numerosa, lo es aún más. Empenzando por no arruinarte al comprar los billetes de avión. Las compañías regulares no suelen emitir ofertas jugosas y las low-cost ya sabemos qué pasa, emiten el billete muy económico pero en cuanto añades extras que faciliten tu viaje, lo mismo te sale más caro que una compañía normal.

Confieso que yo tenía muy mala experiencia previa con Ryanair. Hace 8 años me dejó en tierra con mi billete, después de abonar un extra por mi tarjeta de embarque en el mostrador de facturación, y mi maleta a la puerta del control de pasajeros del aeropuerto, faltando 50 minutos del vuelo. A día de hoy todavía no tengo respuesta para ello, ni fui la única pasajera que sufrió, ni el único vuelo.

Fuimos varios pasajeros de un vuelo Sevilla-Barcelona y otro Sevilla-Bérgamo los que nos quedamos en tierra y con el mostrador de la compañía cerrado a cal y canto. Aunque cierto es que en aquella ocasión no compré directamente el vuelo con la compañía sino a través de una web intermediaria, quizás he ahí el fallo.

Así que me juré no volver a volar con Ryanair, por los siglos de los siglos. Promesa que incumplí hace dos años cuando volé de nuevo Sevilla-Barcelona para acudir al BAF, y es que Ryanair era la opción más económica, sin duda, y de otra manera no me podía permitir viajar. Estaba embarazada de 24 semanas de mi Polvoroncillo, ahora Bollicao, y tanto el vuelo de ida como el de vuelta se desarrolló sin incidencia.

Mi marido voló a Edimburgo con Ryanair. Salvo que nos descuadró el peso de la maleta facturada –  nos aseguramos de pesarla en casa y llevarla con 1 kg menos del peso máximo, y aún así, al llegar allí pesaba 6 kg de más, lo que me da que pensar que el calibraje del mostrador de facturación puede estar “tocado” – pero quitamos un par de cosas imprescindibles que yo me traje de vuelta a casa, el vuelo transcurrió sin problemas.

Así que cuando tocó sacar los billetes para mis criaturas y para mi, tras ver las diferentes opciones de billete en varias compañías, decidí arriesgar y reservar los billetes en Ryanair. La razón fue que la diferencia de precio era muy significativa, tanto como que cualquier otra opción nos supondría, directamente, no poder viajar, porque se nos disparaba el precio.

Eso sí, antes de reservar los billetes me aseguré muy muy bien de los requisitos para volar con niños en Ryanair y de las condiciones de vuelo en general. Equipaje permitido, documentación necesaria, asignación de asientos, gastos extra, toda información relevante y también la menos importante. He aprendido a que para viajar en avión en general, y para volar con compañías low cost en especial, no puedes dar nada por supuestos porque si lo haces, lo más probable es que tengas un problema.

Comprar los billetes para volar con niños en Ryanair

Tras valorar la posibilidad de volar con niños en Ryanair en nuestro destino a Edimburgo, y comprobar el precio inicial de todos los billetes, me convencieron varias cosas:

Ofertas Family Extra para viajar en familia. Cuando introduces el número de pasajeros a volar y antes de mostrar los precios de los vuelos, una ventana muestra las ofertas aplicables para viajar en familia: 50% de descuento en facturación de equipaje de 15kg de menores, 50% de descuento en la prioridad de embarque y 50% de descuento en la contratación de seguros de menores, siempre que el adulto pague estos extras.

Asientos gratis para menores de 12 años. Al viajar con menores, el programa asigna los asientos de los menores al lado de los asientos adultos reservados. El adulto está obligado a reservar un asiento siempre que viaje acompañado de menores (cuatro menores por cada adulto), y los asientos de los niños serán gratuítos, siempre que sean entre las filas 18-30. Para viajar en el resto de asientos, habrá que pagar la diferencia.

Cada pasajero puede subir a bordo un equipaje de mano y una segunda bolsa pequeña, cumpliendo los pesos y medidas establecidos para ello.

♥ Los bebés menores de dos años que viajan sobre el regazo del adulto no pagan billete, sí un cargo extra de 20€. También pueden viajar en asiento propio pagando su precio, pero  en ese caso deben utilizar el sistema de sujeción Amsafe Cares.

♥ Los bebés que viajan sobre el regazo del adulto no pueden llevar equipaje de mano pero sí una bolsa de bebé de 5kg de peso más dos artículos de equipo de bebé – cochecito de bebé y asiento infantil de coche, alzador para niños o cuna plegable – que se deben facturar previamente en el mostrador de facturación. Puedes llevar la silla de paseo hatsa la puerta del avión pero allí la recogerán para guardarla en la bodega.

Es decir, yo tenía claro que mi bebé volaría en mi regazo, para ocupar solo tres asientos y tener a mis tres fieras controladas. Volar con mi bebé de esta manera solo me costaba 20€, y aunque no podría llevar equipaje de mano para él sí podría llevar una bolsa pequeña, y además, la silla de paseo, sin cargos adicionales.

Yo hice lo siguiente. Seleccioné los vuelos en las fechas que me parecieron adecuadas, con la libertad de poder elegir sin presiones. Eso me permitió elegir los vuelos más económicos y ahorrarme un buen dinero. Una vez elegido los vuelos, seleccioné los asientos gratuítos entre las filas 18-30, pagando solo 4€ por la selección de mi asiento, en cada trayecto.

Como extra añadí únicamente la prioridad de embarque. Me parece imprescindible con los niños porque, pese a que reserves asiento, has de hacer cola en el mostrador de la puerta de embarque para acceder al avión. Aunque puedes llevar equipaje de mano, en cabina solo aceptan 90 maletas, el resto las pasan a la bodega y has de esperar a su salida por la cinta transportadora, tras el aterrizaje. Como sabemos que los niños y las largas colas no son buena combinación, al ser una cantidad que no incrementa demasiado el total del precio, y teniendo además un 50% de descuento, ni me lo pensé.

Dado que viajaba sola con mis tres hijos decidí no llevar más equipaje del necesario y valoré ahorrarme la facturación de maletas y las colas de facturación. Aunque ésta última sí hay que hacerla para precintar la silla de paseo, en caso de que la lleves. También puedes añadir el extra de fast track en caso de que quieras facturar equipaje.

En total los billetes nos costaron 260€ -no recuerdo el pico exacto-, ida y vuelta Faro- Edimburgo un adulto, dos niños de 2 a 12 años y un bebé de 0 a 23 meses, elección de asientos y embarque prioritario incluídos.

Organizar el equipaje para volar con niños en Ryanair

A pesar de que al hacer la reserva Ryanair ofrecía una oferta del 50% en el equipaje de niños facturado, no me salía a cuenta. Ya no económicamente, sino que a dónde iba yo con tanto niño y tanta maleta. Ni de broma.

Calculando que al menos tendría que pagar mi maleta facturada para obtener el descuento de los niños, valoré enviar el equipaje pesado por mensajería privado. Y la razón no era solo económica sino que, probablemente por el mismo precio, quizás un poco más, con suerte hasta más económico, no tendría que cargar con maletas.

Es totalmente necesario aligerar el equipaje todo lo posible si viajas sola con niños. Lo tengo clarísimo. Así que, teniendo en cuenta que tanto como mis dos mayores de 2 años como yo podíamos llevar un equipaje de mano y una bolsa pequeña, optimicé el equipaje al máximo.

Mi mayor y yo tenemos maletas de tamaño cabina. Mi hija tiene su maleta Trunki, que puede parecer pequeña pero es más espaciosa de lo que parece. Aprovechando su cumpleaños, les regalaron unas bolsas de viaje tamaño pequeño -como las bolsas de gimnasia- que cumplían con las medidas estipuladas como segunda bolsa pequeña. Yo llevé también un bolso de viaje, para meter el portátil, aparatos electrónicos y lo típico que echas a última hora. Y así llevamos el equipaje necesario para los primeros días en Edimburgo.

Cada uno viajamos con una maleta pequeña, una bolsa de viaje pequeña, más la bolsa de bebé y la silla de paseo. Las maletas tienen ruedas, por lo que son ligeras, y las bolsas de viaje pequeñas se podían sujetar al trolley de las maletas, por lo que su traslado era sencillo.

Para el resto de equipaje, utilicé un par de cajas grandes que tenía por casa. Hay que tener en cuenta que nos veníamos a un país con una climatología totalmente diferente y donde íbamos a necesitar ropa de abrigo. Además, no viajábamos para unos pocos días sino para todo el verano. Metí el equipaje pesado y de mayor volumen en las cajas, las precinté bien, y unidas, para que hicieran un solo bulto y para segurar que llegaran en condiciones al destino, y medí su tamaño.

Tras ver precios en diferentes webs y opciones de envío me decidí por GLS a través de Packlink. La razón, podía enviar un bulto de 30kg por 30,50€ IVA incluído, con servicio puerta a puerta. Más cómodo y más barato, imposible. Como llevaba ropa y calzado para los primeros días, no me preocupaba que tardara algo más en llegar. Lo tuve en mi casa de Edimburgo en 5 días tras la recogida.

La odisea de los controles del aeropuerto con niños

Lo primero que te voy a decir si vas a volar con niños en Ryanair, y en general, es que añadas una hora más al tiempo de antelación con el que debes estar en el aeropuerto.

Siempre he viajado sola, o en pareja, y todo es más fácil cuando solo tienes que ocuparte de lo tuyo. Si viajas sola con tres niños tienes que ocuparte de lo tuyo y de lo de cada uno de tus hijos, y eso suma tiempo, aunque no lo estimes. Así que mi primer consejo es que si tienes que estar 2 horas antes en el aeropuerto de manera normal, con niños, que sean tres. Y ahora verás por qué.

Llegamos al aeropuerto dos horas antes de salir el vuelo. Tiempo más que suficiente para todos los trámites pertinentes previos al embarque. Como llevaba la silla de paseo, tuve que pasar por el mostrador de facturación para etiquetar la silla y hacer un poco de cola.

Allí la empleada de la compañía me dio el primer toque con el equipaje. OJO, PORQUE SI PUEDEN, OS VAN A INTENTAR HACER PAGAR POR FACTURAR EL EQUIPAJE.

Al ver en mi carrito portamaletas tres maletas, más tres bolsas de viaje, más la bolsa de bebé, me dijo que llevaba equipaje de más. Y yo le tuve que aclarar que solo llevábamos el equipaje permitido en cabina, una maleta de mano por cada adulto y niño mayor de 2 años, más una bolsa pequeña para colocar debajo del asiento por cada adulto y niño mayor de dos años, más la bolsa de bebé. Alto, claro y a poder ser, recitando lo más exactamente posible las condiciones que exponen en la página web de la compañía.

Una vez pasado este trámite, el siguiente es pasar por el control de seguridad. El famoso arco de seguridad. Esto es muy tedioso porque tienes que depositar en las bandejas bolsos, móviles, relojes y todo accesorio que lleves colgando o en los bolsillos. Por cada pasajero, incluidos los niños. Y a los niños hay que ayudarles a quitarse lo que sea necesario, y luego ponérselo. También, debes sacar de las maletas todos los objetos electrónicos y todo lo susceptible de pasar control.

Teniendo en cuenta además que por este control pasan pasajeros de todos los vuelos, las colas también pueden ser curiosas y, si no vas con tiempo suficiente, hacerte perder el avión.

Imaginaos yo con tres niños, uno de ellos bebé, y el equipaje relativamente bien organizado. Pero tuvimos que depositar en las bandejas nuestros chaquetones, relojes, mi bolso, la mochila ergonómica, abrir mi bolsa de viaje y sacar el portátil, el e-reader, las Nintendo DS, los cargadores, plegar la silla de paseo para pasarla también por los rx… Una odisea, en serio. Sumado a la cola, nos llevó más tiempo de lo que había estimado.

Además las distancias en los aeropuertos pueden ser largas desde el mostrador de facturación hasta las puertas de embarque, y recorrerlas con niños requiere más tiempo. Es así.

Luego hay otra cola importante. El control de pasaportes. Ídem que el de seguridad, es un control para todos los vuelos en general, por lo que es un embudo de pasajeros. Estuvimos cerca de media hora hasta que conseguimos salir de ella.

Sobre la documentación a llevar, en teoría en la UE los españoles (adultos y menores acompañados) podemos viajar con DNI. En nuestro caso, por seguridad y por tranquilidad, decidí tramitar los pasaportes de los niños y viajar con ellos.

Y de allí a la puerta de embarque, que no tiene por qué estar cerca, de hecho lo más probable es que tengas que andar un buen trecho hasta la puerta de embarque de vuestro vuelo, incluso coger ascensores o escaleras si está en otra planta.

Fue lo que nos ocurrió a nosotros, que teníamos que subir una planta, los ascensores eran pequeños, muy lentos y había muchísimos pasajeros. Casi 15 minutos de reloj contados uno a uno hasta que logramos entrar en el ascensor. Con la presión de que entre cola, cola y cola, cuando llegamos al ascensor quedaban 20 minutos escasos para la salida de nuestro vuelo.

Cuando por fin llegamos a la puerta de embarque ya no había colas, estaban todos los pasajeros embarcados. OJO EN LA PUERTA DE EMBARQUE PUEDEN INTENTAR HACERTE PAGAR POR EXCESO DE EQUIPAJE. Igual que en el mostrador de facturación, dejar bien claro que el equipaje que llevas es el permitido en cabina. En nuestro caso apremiaba tanto la hora de salida del vuelo que si hubiera llevado un elefante, hubiera entrado conmigo en cabina. Seguro.

Y ya vino la jodienda final, perdonando la expresión. Y es que para llegar al avión había que bajar unas escaleras metálicas, sin otra opción apta para personas con movilidad reducida. Así que me vi allí con tres niños, tres maletas, tres bolsos de viaje más la silla de paseo con la bolsa de bebé. Me costó lo que no te puedes imaginar, bajar corriendo a los niños, subir, bajar corriendo las maletas, subir de nuevo, bajar corriendo la silla.

Llegamos a la escalerilla del avión y me recibió el personal de abordo cagándome en todos los santos del aeropuerto de Faro. Allí me recogieron la silla para llevarla a la bodega, me ayudaron a subir las maletas, las colocaron en el portamaletas y me ayudaron a acomodar a los niños. La verdad es que el personal de vuelo de Ryanair se portó muy bien al verme sola con los niños.

Al pasaje le faltó aplaudirnos, solo faltábamos nosotros para que el avión pudiera despegar. Con suerte, a dos minutos del despegue, ya estábamos todos sentados, con nuestros cinturones puestos.

 Volar con niños en Ryanair

Aquí poco puedo contar, afortunadamente. El vuelo duraba 3 horas y 20 minutos, mis niños han llegado a viajar más de 10 horas en coche, así que para nosotros era un paseo. Se acomodaron en sus asientos, ajustaron sus cinturones y cada uno llevaba su consola para jugar y no aburrirse. Yo me senté en el asiento del pasillo y me facilitaron un cinturón que se acoplaba al mío para sujertar a mi bebé.

Los asientos son cómodos, el habitáculo estaba impecable de limpio y a pesar de la mala fama que arrastran en este sentido, a mi personalmente me dio muy buena imagen.

Al poco de aterrizar mi Bollicao pidió teta y en cuanto le dio dos chupitos se quedó dormido. Los niños vivieron con emoción el despegue y los primeros minutos de vuelo, contemplando el paisaje desde el cielo y maravillados de pasar entre las nubes. Y se durmieron hasta media hora antes del aterrizaje.

Como habíamos madrugado mucho no habíamos tenido tiempo de desayunar, así que yo llevaba galletas para que pudieran comer algo si tenían hambre. Tuve que comprarles una botellita de agua durante el vuelo, a precio de sangre de unicornio. Por lo demás, viajaron muy tranquilos y sin complicaciones. Además, había bastantes niños en el vuelo, a algunos se les escuchaba más que a otros, yo me alegro de que los míos fueran los más silenciosos.

Los vuelos en Ryanair son curiosos porque, en su transcurso, el personal de a bordo intenta vender, además de comida y bebida, perfumes, regalos y lotería. Pero al menos a mi no me resulta nada molesto.

El aterrizaje fue sin complicaciones. Y para desembarcar, preferí esperar a que bajaran todos los pasajeros y así no atascar mientras yo sacaba maletas y niñs, aunque de nuevo me ayudó el personal de a bordo y algún pasajero. Siempre hay gente buena en el mundo. De hecho un pasajero se ofreció a llevar mi bolso de viaje al verme con tanto crío.

Al llegar al aeropuerto, y antes de esperar a que la cinta transportadora me devolviera la silla de paseo, de nuevo hay que hacer cola en el control de pasaportes, en la que estuvimos unos 15-20 minutos. La cinta trasnportadora tardó algo más, lo bueno es que ya tenía todo mi equipaje en un carrito porta maletas y los niños estaban bastante entretenidos con esto de ver el equipaje pasar.

Y así ha sido nuestra experiencia de volar con niños en Ryanair. Sin incidencias reseñables más allá de las incomodidades propias del aeropuerto, ninguna de ellas dependientes de la compañía. Por mi parte, gratamente sorprendida por las facilidades que ofrecen a las familias para viajar con su compañía. Imagino que tantas reclamaciones, tan mala fama, y supongo que la dura competencia, les habrá obligado a ponerse las pilas y ser más formales en todos los aspectos.

¿Te recomiendo volar con niños en Ryanair?. En principio, y bajo mi experiencia, es una opción a tener en cuenta. Pero siempre teniendo en cuenta que debes tener muy claras todas sus condiciones por adelantado y que no pasan la mano por nada, ni por medio kilogramo de equipaje de más, ni por medio centímetro más de maleta, ni nada que puedas dejar al azar. Es decir, para volar con niños en Ryanair, o viajar solo, debes de cumplir escrupulosamente sus condiciones, para evitar problemas.

Huelga decir que esta información es puramente experiencia personal y que para cualquier duda relativa a las condiciones de billetes, vuelos, cancelaciones y etc… con Ryanair, debes dirigirte directamente a la web de la compañía.

Siendo así, mi experiencia ha sido muy grata y sorprendente. Todavía me queda el viaje de vuelta, que espero sea mejor, vista la experiencia previa. Espero que mi experiencia te sirva a la hora de viajar con tus hijos. Y espero no haber olvidado nada, cualquier duda o sugerencia por favor, déjamela en un comentario.

¿Has volado en Ryanair con niños?

¿Has tenido algún incidente volando con tus hijos, en general?

Me encantará conocer tu opinión.

 

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3 thoughts on “Volar con niños en Ryanair. Mi experiencia.

  1. La Moleskine de Mamá

    Hace unos años tome un vuelo de Ryan Air y fue una pesadilla. En mayo cuando estábamos en España nos fuimos Mi Churri y yo a Budapest y nos llevamos la sorpresa de que habían mejorado en su servicio, hasta puedo decirte que viajamos cómodos. Eso sí,seguimos las indicaciones cabalmente con, equipaje y pase de abordar y ni un euro extra nos sacaron. Leyéndote creo que la próxima vez nos aventuraremos a viajar con nuestro hijo. Y si, como dices, con niños hay que llegar con mucho tiempo de antelación; para mí es mucho estrés desde que llegó al aeropuerto hasta que me siento en el avión, se me hace muy pensado. Me quedo con todos tus tips. Un saludo!!

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  2. Marta Capella

    Yo con Ryanair no he volado nunca, pero si con otras compañías y en todas es muy recomendable leer bien antes sus condiciones sobretodo con el tema del equipaje de mano, las medidas y el peso para cumplir estrictamente lo que dicen y no pasarte. El consejo de viajar con equipaje de mano o de cabina es ideal, nosotros lo hicimos hace un par de año que fuimos los tres de vacaciones a Menorca y es que te evitas colas de facturación y de la cinta, es verdad que íbamos en verano que la ropa ocupa menos pero vaya que aprendes a reducir y a llevar lo imprescindible al final te apañas igual. Muchas gracias por tus consejos.

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  3. Planeando ser padres

    Mi marido se niega a viajar con Ryanair pero el verano pasado era la única opción factible para volver a casa a un precio razonable y no hubo problemas. Eso sí, a mi padre lo dejaron 3 horas encerrado un mes de julio en el aeropuerto de Málaga por una avería, sin aire acondicionado ni nada, con un terral de 40 grados y hasta tuvo que intervenir la guardia civil porque no se les permitía bajar del avión durante la reparación ni que la Cruz Roja entrara a dar botellines de agua a los niños y a las personas mayores, ya que la tripulación pretendía que todos pagasen por las botellitas que ellos vendían. ¡Ay! Detallitos sin importancia.

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