Marina D’Or, Ciudad de Vacaciones Family Friendly

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Marina D’Or es, sin duda, una ciudad de vacaciones Family Friendly. Aunque no es difícil encontrar opciones de vacaciones con niños, sí lo es encontrar ofertas hoteleras tan enfocadas a los más pequeños de la casa. Y Marina D’Or piensa por y para los niños.

Es algo muy de agradecer, porque parece que está de moda limitar la oferta de restaurantes y hoteles orientándolos a la opción “sin niños”. La realidad es que las familias con niños viajamos, vacacioneamos, consumimos en hoteles y restaurantes, y si estos nos facilitan la tarea y dirigen su negocio al bienestar de los niños, yo al menos les hago la ola.

Era uno de los motivos por el que me animé a acudir al I Encuentro de familias blogueras #quéguay en Marina D’Or, quería comprobar por mi misma que realmente es el lugar que prometen para disfrutar de las vacaciones con los niños. Por eso y porque me gusta más un sarao que el chocolate – soy adicta al chocolate, imagínate si me gusta -, y más si allí me voy a encontrar con gente más maja que las pesetas.

Marina D’Or, ciudad de vacaciones Family Friendly

Probablemente, el único motivo por el que eligiría Marina D’Or como lugar de vacaciones, es por mis hijos. Supongo que cada una tenemos nuestras preferencias, y si solo pensara en mi, soy más de turismo cultural. Aunque no he tenido oportunidades de viajar mucho, ni todo lo que quisiera, me gusta moverme y visitar en general, me aburro si tengo que estar siempre en el mismo lugar.

Pero con niños, las vacaciones cambian y mis perspectivas son otras. Aunque no puedo quejarme porque parece que les he contagiado la idea de que viajar es visitar lugares, pero para mi una cosa es viajar, y otra son las vacaciones  de relax, desconexión y descanso.

Sinceramente, si mis hijos disfrutan, yo disfruto, por el simple motivo de que no hay nada peor que un crío aburrido. Y que lo que me aporta descanso y relax es, precisamente, que ellos estén entretenidos y se diviertan a tope. Porque además, si ellos se lo pasan a tope, yo más, porque disfruto mucho con mis hijos ese tipo de cosas de las que yo huiría si fuera sola, ¡soy así de bipolar!.

Así que a mis mayores se les abrieron los ojos como platos cuando les dije que nos íbamos a Marina D’Or, tantas veces que habían visto el anuncio en la tele, “¡mami, mami, queremos ir a Marina D’Or!” que no se podían creer que fuera verdad.

Marina D'OR
Parada técnica a mitad de camino

 

Puede parecer una locura hacer 850 km. de ida y otros tantos de vuelta solo para dos días, pero lo dicho: si ellos lo van a disfrutar, a mi bien me merece la pena. Y porque tampoco tengo muchas oportunidades de ofrecerles este tipo de “vacaciones”, al menos no mientras nuestra economía familiar siga siendo ajustada. Ya vendrán tiempos mejores, mientras, aprovechamos las pequeñas escapadas y las exprimimos a tope. Y esta escapada prometía ser toda una experiencia.

Nuestra llegada a Marina D’Or

A pesar de que eran muchas horas de viaje y que Marina D´Or está algo apartadilla de la civilización – quizás ese es su mayor encanto, que se encuentra junto al enclave natural del Prat de Cabanes- me resultó fácil llegar, tanto a la “ciudad” como al hotel.

Accedimos fácilmente al parking y tras descargar nos dirigimos a la recepción del hotel, donde nos esperaban las chicas de marketing para darnos la bienvenida personalmente. Hicimos el checking relativamente rápido ya que llegamos en un momento de poca afluencia de gente, nos dieron todas las indicaciones precisas y nos ofrecieron una bebida de bienvenida.

Marina D'OR

Los niños mientras se entretenían gracias a que ya estaban por allí las mascotas para recibirles

El Hotel 5* de Marina D’Or

Nos hemos alojado en el H5*, que si bien no es el más enfocado a las familias, es perfectamente válido para ellas. Este hotel es conocido como el hotel balneario ya que alberga el buque insignia del complejo Marina D’Or, el mayor balneario de científico de agua marina de Europa.

Nosotros viajamos como familia numerosa y eso es un hándicap importante, sobre todo a la hora de elegir habitación. En este caso no lo fue, la habitación era muy amplia, además de la cama doble teníamos una cuna para el bébé y un sofá cama de 1,10m, espacio más que suficiente para domir cómodamente.

Teniendo en cuenta que en la mayoría de hoteles donde nos hemos alojado como familia numerosa, nos hemos adaptado a dormir los cinco juntos en una cama doble, esta habitación todo un lujo.

 

Sobre la cama teníamos un pack de bienvenida por parte de las marcas patrocinadoras, todo un detalle que siempre agrada, a mi desde luego me encanta. Además, teníamos un conjunto de albornoces y zapatillas para cada uno, incluídos los niños, cosa que a ellos les encantó porque a eso sí que no están acostumbrados. Los usamos para ir al balneario y nos vino genial, sobre todo para no cargar las maletas con toallas, que ocupan mucho espacio.

Pedí la cuna por si acaso pero la realidad es que, aunque mi bebé se durmió en ella, en un despertar nocturno lo pasé a la cama, se durmió allí. A pesar de dormir también en ella mis dos mayores, la cama era tan grande que oye, como una reina. Claro, eso mismo hacemos en mi cama de 1,35cm, así que para mi, gloria bendita.

Los colchones eran realmente cómodos, de hecho a pesar de la paliza de conducir durante 10 horas, descansé tan bien las horas que dormí que por la mañana estaba totalmente renovada. Me los llevaba para mi casa.

La habitación contaba además con armario triple, accesible y muy espacioso. El espacio cuando viajas con tanto niño y equipaje es bien y me sorprendió mucho, ya que normalmente los armarios de los hoteles en los que hemos estado son bastante justitos. Me permitió no solo guardar la ropa sino desalojar las maletas para no tenerlas por medio en la habitación.

El cuarto de baño también era muy amplio con espacios independientes, cosa que me encanta. Porque eso de que uno se pueda duchar mientras otro está en el wc en total intimidad es super práctico. La bañera además era de de hidromasaje, aunque no tuve tiempo de probarla, ganas no me faltaron. Aunque claro, teniendo spa, tampoco me fui con pena de no probarla.

Y me pareció súper curioso que el cuarto de baño contaba con una lámpara infrarrojos. Mi hermano, que me acompañó para darme apoyo logístico con los peques, pensó que era una luz para darle al baño un ambiente erótico-festivo. El pobre no está muy viajado y para él eran todo novedades. Yo dudo entre que sea un sistema de calefacción o que sea un complemente a la bañera hidromasaje para darse calor seco ahí en las cervicales y salir más relajadita. Si alguien sabe la explicación exacta me la cuentas, que la verdad es que no he preguntado.

Las amenities eran muy abundantes y completas, la verdad es que mi sorpresa fue encontrar productos como acondicionador de pelo o crema corporal, poco habitual. De hecho, yo siempre me suelo llevar estos productos porque no se suelen encontrar a disposición en las habitaciones de los hoteles.

La habitación era enorme, pero lo mejor sin duda es el balcón con magníficas vistas a la calle principal de Marina D’Or, y al mar. A mi me sobrecoge contemplar el mar en toda su inmensidad, y asomarte el balcón para ver el mar a tus pies es un regalo para la vista. Es el lugar de la habitación donde más tiempo pasé, sin duda.

El hotel cuenta con muchísimos servicios, pero entre ellos, los destacables para mi que priorizo a los niños, es la ludoteca, la zona de spa infantil y la presencia de las mascotas a lo largo del día. Hacen del hotel un lugar por y para los niños, a pesar de que el H5* no es el más enfocado para ellos. Pero aún así, para los niños es perfecto.

Balneario de Marina D’Or

El activo de este hotel es su balneario, el mayor balneario de agua marina de Europa. No exagero si digo que es enorme, tanto que difícilmente llega a verse saturado de gente, a pesar de que a él pueden acceder huéspedes de todo el compleo.

El agua que se renueva directamente desde el mar, cada dos horas, al 100% en todos sus vasos, sin ningún tratamiento químico y filtrada para eliminar bacterias  Además está a una temperatura de entre 30-36º, con un extenso circuito de piscinas termales, jacuzzis, hot tubes, duchas, baños, flotarium, helioterapia, servicios y tratamientos para todos los gusto y necesidades.

Al balneario pueden acceder niños mayores de 5 años, acompañados siempre y en todo momento de un adulto y pueden disfrutar de todas las instalaciones, no siendo recomendado que accedan a las saunas y baños de vapor.

En la planta cero están el circuito balneario, la piscina central y los jacuzzis alrededor de la piscina, con los diferentes tratamientos.

En la primera planta hay más jacuzzis, las saunas y las duchas escocesas.

En el exterior el balneario cuenta con una gran piscina y diferentes jacuzzis.

En la planta superior se encuentra la zona de spa infantil, totalmente independiente de la zona de adultos, insonorizada y perfectamente adaptada a los más pequeños.

El Spa para niños de Marina D’Or

Sin duda este es el mayor valor del balneario para las familias con niños. Y es que no solo se trate de que los niños puedan disfrutar de él, sino de que haya una zona de spa específica, pensada y dispuesta especialmente para ellos.

Es muy amplio y cuenta con diferentes ambientes para que los niños puedan disfrutar a tope. Chorros, piscina con barcas de goma espuma, toboganes varios, piscinas de leche y barro, pista americana con bolas, con el agua a 36º de temperatura para que los peques se bañen de manera confortable, sin enfriarse. Ideal para que no quieran salir de allí.

 

Los diferentes espacios están determinados por edad, que no es que sea especialmente relevante pero sí destacar que hay una piscina con toboganes especialmente pensara para bebés de 0 a 2 años. Esto me parece ideal porque muchas familias viajarán, como yo, con bebés pequeños, y es difícil compartir espacio con otros niños mayores que corren, saltan y son más activos, además de que tanto la altura del agua como de las atracciones no facilite el baño con ellos.

 

Como te puedes imaginar, es la parte del spa donde más tiempo pasé. Mientras mi hija se lo pasaba pipa saltando en los diferentes chorros y haciendo carreras de barcas, yo me quedaba con mi bebé en la zona específica para ellos y él subía y se tiraba en bucle del tobogán, chapoteando con sus manos al caer en el agua calentita. Un gustazo.

 

Sí voy a hacer una recomendación que me parece importante y en la que yo no caí. Llevar escarpines antideslizantes para los niños. El suelo es resbaladizo y a pesar de que se informa de que los niños no deben correr, dile tú a un crío que no corra por allí.

El spa infantil cuenta además con una amplia ludoteca (además de la ludoteca del hotel) en la que se tiene una hora de disfrute gratis con el pase al balneario.

Que a mi me encanta disfrutar con mis hijos, todo sea dicho. Pero puedes estar 2 horas con ellos a tope en el spa, y luego dejarlos un ratín en la ludoteca para disfrutar de, yo que se, media hora de relax en los diferentes espacios del balneario. Que las mamás también nos merecemos descansar un poco.

Lo cierto es que yo no lo hice porque no me dio tiempo, pero me parece que está muy bien pensado para que las mamás y los papás podamos tener unos minutos para disfrutar sin tener que estar pendientes de los peques.

Por supuesto, en el spa hay monitores que están pendiente en todo momento de que no haya ningún problema con los niños y/o las instalaciones.

El centro médico y los tratamientos de belleza

Mi mayor alegría fue cuando la recepcionista me informó durante el checking de que podía disfrutar de un tratamiento de belleza de los que ofrecen. Servidora tiene pocas oportunidades de darse un homenaje así y mentiría si no dijera que lo primero que hice al llegar a la habitación fue elegir el tipo de tratamiento que me daría.

La elección no fue fácil, me los hubiera dado todos. Belleza, bienestar, recuperación, ¿cuál elegir?. Todos me parecían absolutamente necesarios. Todos. Pero solo podía elegir uno, que finalmente fueron dos porque mi hermano renunció a su privilegio en mi favor. Se lo agradeceré eternamente.

Así que tras mucho dudar elegí el masaje craneal y una mascarilla facila revitalizante, si no recuerdo mal el nombre.

Para recibir un tratamiento hay que solicitarlo con antelación ya que se realizan con cita previa. Presentas en recepción la solicitud con el tratamiento elegido, la franja horaria de preferencia y una vez te asignan la cita, te la comunican depositando un sobre en tu habitación por debajo de la puerta. Así que debes estar pendiente no sea que cuando regreses a tu habitación ya se haya pasado la hora de la cita.

A mi me asignaron la primera hora de la tarde del sábado. Primero recibí el masaje craneal, que han sido los 20 mejores minutos en mucho tiempo, que yo recuerde. De verdad, me sentó de maravilla, fue muy relajante y me descargó toda la tensión de haber conducido durante 10 horas.

Luego me dieron la mascarilla, que mantuve puesta durante 20 minutos en los que, sumado el efecto del masaje y la música de ambiente relajante, fue un descanso absoluto.

Personalmente recomiendo mucho este servicio para adultos. Aunque solo sea un tratamiento. Pero de verdad, dedicarte unos minutos al autocuidado debería ser de obligado cumplimiento, y también nos lo merecemos. Oye.

El ocio para niños en Marina D’Or

La oferta de ocio para niños en Marina D’Or es inmensa. Desde la presencia de las mascotas en el hotel, las ludotecas, los diferentes parques temáticos, el desfile nocturno, el cine 4D y los espectáculos, el que se aburre es porque quiere ya que opciones no faltan.

 

De hecho, lo malo de haber estado solo dos días es que solo pudimos probar alguno de ellos y claro, los niños lo quieren probar todo, como es lógico. Pero bien disfrutado estuvo aquello a lo que pudieron acceder, aunque siempre quieren más, pero se lo pasaron tan bien que la experiencia para ellos fue increíble.

Nosotros teníamos lo que Marina D’Or llama Todo Incluído Ocio. Esta promoción incluye el acceso al balneario y spa infantil, un tratamiento de belleza por adulto, la ludoteca, el tren turístico, el cine 4D y los parques Jardín Encantado, Pequemundo, Mundo Fantasía, parque acuático Polinesia y Parque Aventura D’Or.

Yo recomendaría que, si tienes pensado hacer uso de las actividades de ocio con los niños, te hagas con esta promoción, porque las actividades pagadas de manera individual son bastante caras. De esta manera, puedes acceder con libertad y cuantas veces quieras a las actividades incluídas, lo que para el control del presupuesto y el gasto para mi es clave.

Para hacer uso del Todo Incluído Ocio te dan una pulsera en el checking que tienes que mostrar en cada una de las actividades a las que tienes derecho a acceso. Allí te hacen un nuevo checking y te dan una puslsera para esa instalación específica.

Personalmente este trámite me parece engorroso porque si te pilla en un momento de afluencia de público tienes que hacer cola, y checking por cada persona -adultos y niños- que accedan a la actividad, lo que en caso de ir con varios niños es un poco desesperante. Yo recomendaría a Marina D’Or es que con la misma pulsera que dan en el checking a la entrada al hotel, puedas acceder directamente a las diferentes actividades, agilizar el proceso y que no se generen colas y esperas innecesarias.

El sábado por la mañana nos dieron un paseo en tren para mostrarnos todo el complejo, la ubicación de los diferentes parques temáticos y pudimos visitar uno de los orgullos de Marina D’Or, el Jardín Encantado.

Marina D’Or cuenta con su propio vivero de donde se extrae toda la decoración vegetal del complejo y en el Jardín Encantado se encuentran más de 52 especies de flores y plantas diferentes. Todo ello ambientado en el mundo de las hadas y la fantasía, con árboles que hablan, personajes animados, bichitos a tamaño gigante y un espectáculo artístico con coreografías y acrobacias que a los peques les llamó mucho la atención.

 

A mis niños les gustó sobre todo la gracia de hablar con los árboles. De hecho me costó sacarlos de allí porque los dos tienen conversación para rato y como era toda una novedad, menudas charlas se echaron, sobre todo mi mayor, que domina temáticas varias y se explayó a gusto con los árboles.

Por la tarde decidimos no ir a ningún parque hasta una hora prudente, porque hacía mucho calor y se estaba mejor a remojo. Así que a eso de las 19 horas fue cuando nos animamos a salir del hotel.

Mi mayor tenía muchas gracias de ir al Wipe-Out, una de las atracciones del Emotion Park, que no está incluído en el Todo Ocio. En Emotion Park hay:

  • Circuito de Karts
  • Circuito de Quads
  • Bolera Indoor
  • Circuito de obstáculos Wipe-Out

Estas actividades están limitadas por altura, te recomiendo informarte antes de las condiciones de acceso no sea que llegues con tu criatura allí y no pueda acceder porque no tiene la altura mínima. Fue lo que nos pasó a nosotros, mi hija es talla pequeña y no daba el mínimo, así que no pudo entrar.

Lo bueno de que nos juntáramos varias familias es que pudimos diversificarnos. Mi mayor hizo piña con los niños de Cuestión de Madres y La Estrella de Gael y se quedaron juntos en el Wipe-Out. Mi hijo es muy fan de los programas de televisión de este tipo de pruebas de obstáculos y me consta que se lo pasó en grande, para él fue la mejor actividad de todas, sin dudas.

Te confieso desde ya que no no entré, es lo que tiene ser madre de tres hijos con tres edades diferentes, que cuando te encuentras actividades limitadas por edad no puedes acompañarlos en todo momento. Y como mi bebé es pequeño para todas las actividades, me quedé paseando con él por las calles de Marina D’Or mientras mis mayores disfrutaban con sus amiguit@s.

Las niñas también hicieron piña y la mía se fue con la de Cuestión de Madres y Mimos para mamá a disfrutar de las atracciones de Mundo Fantasía, aunque todo el mundo pensó lo mismo que nosotros y fue al parque a la misma vez, por lo que había bastante afluencia de público y algo de atasco a la hora de acreditar el acceso con todo incluído ocio. Lo que explicaba antes.

No tuvimos tiempo a probar otros parques, dos días se hacen cortísimos. Nos quedamos con unas ganas inmensas de ir sobre todo al parque acuático Polinesia, que estaba cerrado ya que la temporada de actividad comienza el 15 de junio. Y al parque de atracciones Parque Aventura D’Or, que yo se que mis mayores lo hubiesen disfrutado a tope.

Hasta ahora nunca han ido a un parque de atracciones pero cuando vamos a alguna feria de relevancia, con atracciones de las que molan, se suben a TODO. Tiene cero miedo y son muy echados para adelante, así que se positivamente que les hubiera encantado este parque.

Si es que dos días dan para muy poco, ojalá tengamos oportunidad de volver y probar todas las instalaciones porque desde luego mis niños se han quedado con ganas de más.

Comer en Marina D’Or – Buffet Hotel 5*

En Marina D’Or hay una amplia oferta de bares y restaurantes variados, y además tienes la opción de comer en los diferentes hoteles, así te alojes en uno de ellos o en los apartamentos.

Nosotros hicimos todas las comidas en el hotel, la verdad es que no pensé en otra cosa y para ir con niños me parece lo más cómodo y práctico.

El restaurante es amplio, cuenta con varias tronas para bebés, mesas de diferentes tamaños según el número de comensales, y está adaptado a los niños. La isla del menú infantil, por llamarlo de alguna manera, está a su altura, por lo que ellos mismos pueden ir con su plato y servirse. El inconveniente es que al isla de los postres y la fruta no lo está y ahí hay que servirles, pero me parece práctico darles un poco de autonomía y poder servirse sus platos.

El buffet es variado, cuenta con carta especial para alergias e intolerancias alimentarias y lo mismo hay platos completos como diferentes principales y guarniciones, además de la plancha donde puedes elegir diferentes carnes y pescados.

Personalmente, el buffet no es lo que más me gustó del hotel. A mis hijos sin embargo les encantó, el mayor lo amortizó a tope y mi niña se puso el plato hasta arriba de gambas. Las gambas molan.

 

 

No puedo decir que la comida fuera mala, porque realmente no lo era, pero a mi me faltaba variedad, elaboraciones, rotación de producto y platos -daba la sensación de encontrar siempre lo mismo- no se, aunque no estoy muy viajada sí he comido en muchos buffets libres de hoteles de categoría y reconozco que me esperaba más de éste.

Comí bien, pero claro, a una se le abren los ojos con el concepto “buffet libre”, en ellos suelo comer más de lo razonable a riesgo de morir de una indigestión, y aquí no lo hice. Eso sí me comí un arroz de verduras y un cocido de garbanzos que debo decir que estaban realmente deliciosos, al igual que los guisos de pescado, que estaban muy ricos.

Conociendo a Isasaweiss

El domingo por la mañana tuvimos la oportunidad de asistir a una charla con la conocidísima Isabel Llano, Isassaweis. Reconozco que me suelen dar pereza las charlas de bloggers y que yo no soy seguidora suya. No soy un pión. Pero sí la sigo en general en sus diferentes redes sociales así que tenía cierta curiosidad por conocerla.

Isasaweiss Marina D'Or

La verdad es que fue una charla muy amena, distendida, Isabel se  mostró muy natural y cercana y fue un rato muy agradable. Nos habló de su trabajo como video blogger, de su vida en relación a ello, de cómo se organiza para mantener activo su canal y la compatibilidad con su papel de madre, hablamos como se suele decir de lo humano y lo divino.

Hablamos mucho, ella tiene mucha conversación y dio con un grupo de bloggers que tampoco es que seamos de palabra limitada, así que a mi me encantó hacerle preguntas y escuchar su punto de vista.

Resumen de un fin de semana

Llega el momento de hacer balance y resumen de Marina D’Or y de la experiencia vivida, más de lo segundo que de lo primero, porque al final lo que una vive y siente es lo que cuenta.

Si me preguntas si recomendaría Marina D’Or para ir de vacaciones con los niños, de cabeza te digo que sí. No se si es el mejor lugar del mundo para pasar las vacaciones con tus hijos, pero desde luego, Marina D’Or es ciudad de vacaciones family friendly.

El hecho de que esté pensado por y para ellos y que faciliten tanto todo para las familias para mi es lo principal. Luego te puede gustar más o menos la ciudad, las instalaciones, pero es impepinable que para los niños puede ser una experiencia increíble.

De hecho cuando nos marchábamos les pregunté si merecía la pena hacer tantas horas de viaje en coche para tan poco tiempo. Mi mayor fue muy contundente y respondió que definitivamente sí, que se lo había pasado increíblemente bien, que había hecho los mejores amigos del mundo y que le da igual tener que hacer tantos kilómetros para solo dos días, porque habían sido los mejores días de su vida. Mi hija asentía con la cabeza cada una de sus afirmaciones.

En nuestro caso, que viajamos como familia numerosa y que no siempre es fácil encontrar facilidad de alojamiento conjunto para todos, que solemos necesitar manos de ayuda y que tenemos hijos de diferentes edades, totalmente recomendable. Por las diferentes opciones de alojamiento, por la oferta variada de entreteniemiento, por poder cerrar un presupuesto y saber cuánto te va a costar el ocio, por la tranquilidad de saber que tienes un montón de entretenimiento que elegir .

Pero sobre todo por la tranquilidad que da saber que tus hijos allí son totalmente libres y bienvenidos. Esto último, no tiene precio.

La experiencia personal, no tengo palabras. El simple hecho de re-encontrarme con amigas a las que quiero tanto, juntar nuestras familias, compartir el fin de semana y que nuestr@s hij@s se hicieran grandes amigos, lo convierten en una experiencia maravillosa. Por mis Pulevitas MA-TO y nuestros peques se despidieron abrazados, con lágrimas en los ojos y promesas de volver a verse pronto.

 

Para mis hijos ha sido también una experiencia maravillosa, por todo lo vivido. Para ellos el hotel era un lujo, estaban encantados de ser bienvenidos y mejor atendidos, que todo fueran facilidades y que no hubiera lugar a la diversión. Jugaron, se bañaron, vivieron aventuras, mi mayor hasta pasó una noche en la habitación de uno de sus amigos. Para ellos Marina D’Or es la ciudad de la diversión y están locos por volver de vacaciones.

Espero que te haya gustado la review de nuestra escapada familiar a Marina D’Or. He querido reflejarlo todo pero seguro que me dejo cosas por detrás porque es tanta información y mi cabeza anda tan mal que imposible ordenarla todo. Pero espero que mi experiencia te sirva de ayuda si te planteas pasar tus vacaciones en este enclave del Mediterraneo.

Cualquier duda, ya sabes donde me tienes.

¿Conoces Marina D’Or?

¿Has estado de vacaciones allí?

¿Te parece buena opción para pasar las vacaciones familiares?

Cuéntamelo en los comentarios

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2 thoughts on “Marina D’Or, Ciudad de Vacaciones Family Friendly

  1. Marta Capella

    Pues como sabes yo vivo no muy lejos, en Valencia, y comentarte que la construcción de Marina d’Or fue y es un despropósito urbanístico, se cargaron parte del ecosistema natural que había en la playa de Oropesa, con lo que bueno para mi ya pierde puntos a su favor. Yo no lo elegiría como destino de vacaciones, pero más que nada porque no somos muy de parques temáticos y de atracciones pero bueno supongo que eso va a gustos, preferimos destinos de vacaciones más relajados y tranquilos. El tema de las colas para entrar por la gestión de poner otra pulsera que comentas no mola y sobretodo pensando en que los que van a hacer la cola son familias con niños. Lo del spa siempre viene bien darse unos minutos de relax, así que esa parte sí que creo que me molaría. Muchos besos y me alegro mucho de que disfrutaseis del fin de semana a pesar de tantos kilómetros en coche, al final es lo más importante.

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  2. Aventura Embarazo

    Sí, por desgracia el turismo de costa suele salir cara a la naturaleza. Para mi tampoco es el destino ideal porque ya digo que me gusta más el turismo cultural, pero mis hijos son carne de parque de atracciones, les encanta y para ellos es un plan perfecto. Quizás no me lo hubiera planteado antes por puro desconocimiento, pero lo cierto es que mis enanos se lo pasaron genial allí, y dado que tampoco es que la oferta de vacaciones con niños sea muy abundante, sí me parece una buena opción, al menos de cara a que estén entretenidos, cuenten con multitud de actividades para ellos y sobre todo sean muy bienvenidos.
    Lo de las pulseras es un tema que tendría que mejorar, no tiene sentido que te hagan esperar y yo les recomiendo que intenten agilizar en lo posible el acceso, porque repercute en bien para todos.
    Pero vaya, que dos días que parece poco, lo disfrutamos mucho y es con lo que me quedo 😉

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