Cuando la llegada de un bebé no buscado puede ser lo mejor que te ha pasado en la vida

bebe no deseado lo mejor de vida

Un bebé no buscado puede ser lo mejor que te ha pasado en la vida. Doy fe. Hay veces que buscas embarazo fervientemente, y hay veces que te lo encuentras sin buscarlo. Y cuando digo que te lo encuentras sin ser buscado, me refiero a que sientas que ese embarazo, ese bébé, viene en el peor de los momentos que podría venir.

Cuando estaba titulando el post iba a escribir “bebé no deseado”, pero sobre la marcha me di cuenta de que no podía usar ese término. Supongo que habrá quien realmente sienta que cuando llegó su bebé no era deseado, pero en mi manera de enfocar la vida, los embarazos y la maternidad, es un sentimiento que no quiero aplicar.

Siempre lo digo y lo diré así. Mi tercer bebé no fue buscado, fue encontrado. Y es que para encontrarte algo no tienes por qué buscarlo ex profeso, anhelarlo fervientemente. Te lo puedes encontrar de sopetón. Como quien se encuentra un trébol de cuatro hojas en los hierbajos que crecen en medio de la ciudad, o como quien se encuentra un billete de 50€ en un descampado a final de mes. No lo buscas, pero lo encuentras.

Mi tercer bebé no fue buscado. Tampoco fue exactamente deseado, no en ese momento. No estaba en mis planes ni en mis propósitos, como mis dos embarazos anteriores. Tampoco estaba descartado, siempre quise ser madre de tres pero era algo que ya daba por superado.

Así que aunque no era un bebé deseado, tampoco era un bebé no deseado. Suena contradictorio, ¿verdad?. Pero no lo es, y es fácil explicarlo. Quizás no era deseado en ese preciso momento, pero era deseado en general. Era deseado en mi imaginario, en mis sentimientos maternales, era deseado como un proyecto de familia. Era deseado por mis entrañas, aunque mi cabeza se negara a ello.

Cuando tu bebé llega en el peor momento

Soy de las que piensan que, al fin y al cabo, de todo lo que te puede suceder en la vida, y me refiero a todo lo malo de verdad, lo que afecta, lo que duele, un bebé es una bendición.

Puede no venir en el mejor momento, puede que trastoque tu vida, tus planes, incluso que todo se te haga un mundo y que no sea fácil. Pero creo que lo bueno que trae un bebé, un hijo, compensa sobremanera.

Lo que más me pesa de mi tercer bebé es que llegó en el peor momento de mi vida, al menos de mi vida reciente. Mal momento económico, mal momento familiar, mal momento personal. Y me pesa porque no pude disfrutar de mi embarazo como de verdad me hubiera gustado.

La parte económica, te la puedes imaginar. Falta de empleo, falta de ingresos, y que además no haya perspectivas de mejoras. No llegar a fin de mes, que te falte hasta para lo importante y no veas la luz al final del tune.

Pero también está lo menos importante, que hace mella como la gotita de la tortura china. No poder darte esos caprichos que quieres para tu bebé, morirte de ganas de comprarle ese conjuntito precioso, de decorarle una habitación, de preparar su nido y llorar de rabia e impotencia porque no puedes. Esto puede parecer frívolo, pero es inevitable que parte de la ilusión del embarazo sea comprarle cositas a tu bebé.

La parte familiar, consecuencia de la parte económica. Tensiones, discusiones, problemas, agobios. No hace falta decir más.

La parte personal, la suma de las dos anteriores. Sensibilidad, emociones a flor de piel, bajón, desánimo, unidos a un estado de ansiedad que no me dejaban ni respirar, con días y noches en los que creía que me asfixiaba, directamente.

Sin embargo, no me vine abajo cuando supe que estaba embarazada, aunque tampoco sentí la alegría desbordante de mis anteriores embarazos, cosa de la que me arrepiento. Si te digo la verdad, pensé que sí, era el peor momento de mi vida personal y de nuestra vida familiar para la llegada de un nuevo bebé.

Pero también sentí que si estaba embarazada, es porque ese bebé tenía que formar parte de nuestra familia, de nuestras vidas.

Quizás lo peor de todo, como suele suceder cuando un embarazo llega por sorpresa, fue comunicarlo a la familia. Porque ya sabía que sería más probable que se echaran las manos a la cabeza que que me felicitaran. Para la familia el embarazo iba a ser un problema, por lo que tardamos más en contarlo que en mis anteriores embarazos.

Y efectivamente, fue el problema, ala menos al principio. El problema para ellos, claro, porque para mi un problema es una enfermedad grave y no un embarazo. Todo en esta vida tiene solución menos la muerte. Y yo no quise dejar que mi embarazo, mi bebé fuera un problema, no para mi.

Sacaba mis uñas y me defendía como gata panza arriba si alguien osaba a insinuar que ese bebé no era bienvenido. Y por supuesto dejaba muy claro que para mi era tan deseado y querido como sus hermanos, a pesar de no ser buscado. No ser buscado era lo único que lo diferenciaba de ellos.

Asumir un embarazo no buscado y ver la parte positiva

A lo mejor suena duro. Pero si me tengo que hundir, no será por un embarazo. Al fin y al cabo un bebé es una nueva vida y, con lo difícil que puede llegar a ser la maternidad, en mi experiencia, lo bueno es infinitamente mejor que lo menos bueno.

Quizás cuando no eres madre y no sabes lo que se siente al tener a tu bebé en brazos, puedes pensar que un embarazo no buscado es un error. Puede que te de pánico afrontar la situación y que te asalten mil dudas. Pero cuando eres madre y sabes cuánto llegas a amar a tu pedacito de vida, no te cabe la menor duda de que, a pesar de todo, le querrás total y absolutamente. Al menos, en mi experiencia, que no quiere decir que sea igual para todas. Pero así lo es para mi.

Eso me ayudó a enfocar mi embarazo como una nueva oportunidad en mi vida. De hecho me convencí de que mi bebé era mi milagrito, el que de nuevo iba a equilibrar nuestra familia. De que estaba embarazada porque mi bebé tenía que venir al mundo.

Y ese fue mi pensamiento positivo, mi mantra durante mi embarazo. No fue un bebé buscado y no fue mi embarazo más feliz, pero en mi relación única y especial con mi barriga y mi bebé que llevaba dentro, siempre le quise transmitir que era querido desde el minuto uno.

Porque efectivamente, desde que vi el positivo en ese test de embarazo que me hice sin expectativa ninguna, a pesar de no ser buscado ni esperado, fue deseado y querido. Querido hasta donde solo puede querer una madre.

Si bien pensé que quizás a su futuro padre no le iba a hacer ninguna gracia saber que una nueva boca que alimentar venía en camino, y pensaba que lo mismo pegaba la espantada al saber que estaba embarazada de nuevo, mi sorpresa fue comprobar que, en realidad, él también deseaba este bebé. Porque cuando a pesar de lo jodido de las circunstancias, asoma una sonrisa cuando le digo “estoy embarazada…”, es señal inequívoca de que en el fondo, él también lo quería, aunque no lo buscara.

No disfruté del embarazo como me hubiera gustado, me costó mucho a nivel físico y más a nivel emocional, no el embarazo así sino las circunstancias del momento. Nunca me sentí tan sola en mi vida, salvo en el  posparto de mi tercer bebé. Y un embarazo en soledad cuesta mucho. Pero a pesar de todo, intenté en todo momento que ese embarazo tuviera su parte especial. Sería mi último embarazo, nunca volvería a sentir lo que es llevar una vida dentro.

Cuando el bebé no buscado está en tu vida

Mi bebé tiene 20 meses de vida y ya no imagino mi vida sin él. Desde el minuto cero que lo sentí sobre mi pecho me enamoré de él y se convirtió en mi tercer pedacito de vida, en imprescindible. En ese momento me dio todo igual, era madre de nuevo, tenía a mi bebé calentito y húmedo sobre mi pecho, buscando mi cobijo, su alimento, y para mi no hay sensación más salvaje, animal y plena en la vida de una mujer.

Efectivamente, mi bebé era deseadísimo y queridísimo. Lo era así por su madre, por su padre y por sus hermanos. El resto del mundo, no importa. Somos una familia.

Tengo que dar gracias a que llegara sin ser buscado, porque quizás si tuviéramos que proponernos buscarlo, no lo habríamos hecho. Quizás me hubiese conformado con mis dos tesoros como había hecho hasta ese momento, y me hubiera quedado con al espinita clavada de ser madre de familia numerosa.

Y hubiera sido un error porque me hubiera perdido la maravillosa suerte de tener a este mi tercer hijo que es otra vez mi corazón fuera de mi cuerpo.

Y hubiera sido un error porque me hubiera perdido la maravillosa suerte de ser la madre de mi Bollicao. De este niño que me ha robado el corazón y el alma. De esta preciosidad que me alegra cada día con sus sonrisas, con su mirada. De esta preciosura que es la locura de sus hermanos. De esta personita que ha completado nuestra familia.

Jamás se me pasó por la cabeza, al ver el test de embarazo positivo, que ese bebé en camino era un error. Jamás se me pasó por la cabeza prescindir de él. Sí pensé que era el peor momento de nuestra vida para su llegada, pero confié en que alguna vez las cosas tenían que mejorar, y entonces me olvidaría de cuando no era el mejor momento.

Y así es. No nos sobra, no tenemos la vida resuelta, pero poco a poco salimos del pozo. Poco a poco se van resolviendo los problemas, las circunstancias comienzan a ser esperanzadoras, el positivismo comienza a asomar la patita en nuestra familia, en nuestras vida.

Entonces es cuando pienso que quizás entonces no era el mejor momento para tener un bebé, pero tampoco el peor, porque al final acabas saliendo adelante. Al final todo pasa, las cosas se arreglan, se asientan y la vida vuelve a tener sentido. Con más esfuerzo y trabajo, desde luego, porque no ha sido fácil, he vivido una tri-maternidad en soledad que me ha costado lo mío pero que también me ha hecho descubrir hasta dónde soy capaz de llegar por mis hijos.

A día de hoy me siento plenamente feliz y orgullosa con mis tres tesoros. Me gusta ser madre de tres, aunque a veces me tiente la idea de salir huyendo sin mirar atrás porque me vuelven loca. Y no me imagino la vida sin mi bebé, pienso en perderme su sonrisa y no quiero ni imaginármelo. Mi bebé iluminó mi vida en el probablemente momento más oscuro.

Así que, definitivamente, la llegada de mi bebé no buscado ha sido lo mejor que me ha podido pasar en la vida.

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10 thoughts on “Cuando la llegada de un bebé no buscado puede ser lo mejor que te ha pasado en la vida

  1. mama de c&c

    Tu has tenido uno no buscado … yo dos … mi primer embarazo sorpresa … embarazada … 20 años un trabajo basura … tiras para delante como sea … con 20 años el mundo es todo tuyo … 5 años después … cuando piensas que bueno, que ahora estas a gusto haciendo tu vida poco a poco que ya tienes tu propia casa tu hija casi criada y una nueva pareja … plas embarazada de nuevo … he pasado amenazas , chantajes , discusiones, otro bebé no buscado … hasta que ese sentimiento torna de nuevo … no buscado pero Bienvenido … yo no tengo la suerte de tenerle hoy con migo … mi niño se fue por una negligencia médica a las 14 semanas de embarazo … y te quedas con la sensación de que por que no fuera buscado o deseado te deja igual de rota … y que pese a los miedos de que te pase de nuevo ahora si … ahora deseas que esa ilusión entre en ti … lo vas buscando disimuladamente sin perder el miedo que tienes …

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    1. Aventura Embarazo

      Ains… gracias por compartir tu historia. Solo me sale darte un abrazo virtual, espero que esa búsqueda sin querer queriendo de sus frutos.

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  2. porfinyomisma

    A mi me pasó igual.
    AHora no me imagino mi vida sin el tercer hooligan, pero al principio ..pufff… no es que fuera el peor momento para tenerlo…es que si lo hubiera pensado ya nunca hubiera habido un buen momento. ¡¡QUé vivan los terceros por sorpresa!!

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    1. Aventura Embarazo

      Efectivamente, por lo general incluso para el primer bebé esperamos que llegue el mejor momento para buscarlo y quién sabe si el mejor momento llega, o si realmente ése es el mejor momento. Yo creo que den haberme quedado embarazada accidentalmente, no hubiéramos buscado otrobebé voluntariamente. Y solo pensar en perderme el hecho de tener en mi vida a mi bollito, agradezco ese bendito accidente.

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  3. diasde48horas

    Me ha encantado tu post, me tienes aquí con la lagrimita asomando… y sobre todo me encanta la puntualización, no es que no sea un bebé no deseado, simplemente fue no buscado.
    Habéis creado una familia preciosa, disfrutad de vuestros tres tesoros!

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  4. Nueve meses y un día después

    Me ha encantado lo de no esperado pero sí deseado. Entiendo perfectamente lo que dices, tu sentir. Qué duro que la gente no se alegrara por ti… Aunque estuvieran preocupados hay que disimular, que peor estarías tú. Además, como dices, un niño SIEMPRE es una bendición. Enhorabuena por tu valentía.

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  5. Trimami

    Cada hijo supone una renuncia de los padres por un bien mayor: renuncia a dormir, a poder permitirte caprichos, a tiempo para tí… Lo que pasa es que nos hemos empeñado en programar a nuestros hijos, y todo lo que no es perfectamente programado según lo considerado normal (2 hijos) se toma como desgracia, no deseado, o accidente. Hace un par de semanas que he sabido de mi tercer embarazo, no buscado en absoluto, puesto que al haber pasado por una operación de corazón este año debía esperar 6 meses para quedarme y han pasado 3, por tanto tengo embarazo de riesgo. Puedes imaginar mi cara al ver el positivo, no fue muy positiva… Pero soy creyente y me da mucha paz saber que si Dios así lo ha querido estará bien. Como dices, una nueva vida no debería ser motivo de tristeza sólo por el momento en que viene o el orden que ocupa en los hermanos, tiene valor por sí misma y no por sus circunstancias; así como educamos a nuestros hijos en que su vida vale lo mismo que la de cualquier otra persona, sea de donde sea o con la circunstancia que tenga, así debería enseñarse también al hablar de embarazo. ¿Tiene más valor como persona el bebé de una persona con buenas condiciones económicas que el de otra que no las tiene? ¿Entonces porqué la sociedad considera que el segundo es una desgracia?
    Respecto al momento en que vienen, aunque nos pueda parecer el peor siempre vienen en el mejor para nosotros, porque muchas veces lo que necesitamos es que nos den un vuelco a nuestra vida, y que nos centremos en lo importante de verdad.

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  6. Carmen DE MAMASYBABIES

    Hola, buenas. Me ha gustado mucho este post. Gracias por compartir tu experiencia. Yo recién me acabo de enterar que estoy embarazada y sé lo que puede llegar a costar quedarse. Hay gente que no lo llega a conseguir de manera natural y ese ha sido mi caso…
    Mi pareja y yo decidimos ir a por un bebé a principios de este año aunque el año pasado ya teníamos algo en mente, al ver que con el tiempo no llegaba ese bebé tan ansiado decidimos hacernos algunas pruebas para ver que pasaba…Ahí estaba el problema! Uno de los dos por cuestiones genéticas no podía tener hijos de manera natural y así es como nos decantamos por hacernos un tratamiento de fertilidad.
    Al ver como pasa el tiempo, el esfuerzo que pones en ello y todas las cosas que en este caso hemos tenido que hacer por ello, si que es verdad que a veces te entra el bajón, pero siempre sacas fuerzas para seguir adelante ya que la meta es más que satisfactoria!! Y aquí nos encontramos con un resultado positivo en el test y contando los días hasta poder ver a nuestro bebé jejeje
    Ánimo a toda esa gente que se encuentra de bajón, siempre llega, hay soluciones (de una manera u otra) yo pensaba igual, incluso que no iba a poder ser mamá pero aquí estoy, muy contenta por haber luchado.

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