La MAMÁ que quiero ser…

Es un pensamiento bastante infantil, ya que esta frase parece la típica que se escucharía a una niña mientras juega con sus muñecas. Reconozco que aún conservo ese lado infantil y la ilusión de ser la madre que me imaginaba de niña. Quiero ser una mamá apañada, ser capaz de hacer pequeñas cosas para mis hijos, no tener que acudir a otros para salir del apuro y que mis hijos presuman de las cosas que su mamá hace.
Tengo una madre estupenda que me dio una infancia muy feliz, pero hay cosas de madres que he echado de menos en ella y que me he propuesto conseguir realizar como madre. No me van a hacer ni mejor ni peor pero reconozco que me gustaría lograrlo, así que en lo que pueda voy a intentarlo.
Hay dos cosas que siempre he querido que mi madre hiciera y no he conseguido… tengo una amiga desde no recuerdo cuando que cada vez que iba a su casa su madre les había preparado algún postre, tarta, bizcocho o lo que fuera de repostería. Me encantaba llegar allí y notar el olor de la cocina, por no decir que cuando me invitaba a probar lo que había preparado me volvía loca, y le pedía a mi madre que también me hiciera postres, pero para mi madre la cocina ha sido más una obligación que un gusto. De vez en cuando me hacía algún bizcocho de yogur, pero era de higos a brevas y siempre lo mismo.
A mí me gusta cocinar y no se me da mal, pero la repostería me cuesta, y prefiero estar una tarde por ahí paseando que metida en la cocina haciendo algún postre, sin embargo intentaré ser capaz de hacer pequeñas cosillas para mis nioños, quiero que vean que su madre sabe hacerles una tarta o unas magdalenas, y preparáselo a mis hijos con todo el cariño del mundo. Hoy por ejemplo le he preparado un arroz con leche a Iván, le gusta mucho aunque siempre se lo he comprado envasado, así que hoy he decidido hacérselo casero – espero que no eche de menos la tarrina – y he preparado ya un par de veces torrijas – y más que haré, que estamos en tiempo -, y espero poco a poco ir haciéndome más a la cocina y poder preparar una tarta de cumpleaños o unas galletas decoradas. Por supuesto soy realista, y ni me planteo llegar a esas maravillosas tartas de fondant, creo que acabaría peleada con la tarta, el dondant y la cocina entera.
Otra cosa que he echado de menos de mi madre es la costura. Nunca le ha gustado coser y como mucho la he visto subir un bajo o asegurar un botón, alguna vez ha hecho ganchillo, pero a pesar de tener una buena máquina de coser no recuerdo haberla visto jamás en funcionamiento.
La costura es algo que se aprende por generaciones, madres que enseñan a sus hijas… mi abuela era ciega, mi madre no sabe coser, así que yo lo he tenido crudo en este aspecto. Y reconozco que es otra cosas que me da miedo por lo tremendamente torpe que soy para las manualidades, pero no por ello voy a dejar de intentarlo. 
Por el momento le pedí una máquina de coser a los reyes magos a la que aún no he metido mano por falta de tiempo. Pero tengo el firme propósito de aprenden a usarla, poco a poco, aunque sea para hacer tonterías como pequeños arreglos, unas cortinas para las habitaciones de mis hijos o un disfraz de carnavales.
No la he cogido por falta de tiempo, ahora mismo trabajo, casa, Iván, embarazo me tiene todo el día a tope, pero aprovecharé el tiempo que esté de baja para meterle mano, y me apuntaré a algún cursillo en la asociación de vecinos para que me echen una mano.
Son tonterías, pero a mí me hace ilusión conseguir hacerlo, y algún día poder escuchar de mis hijos mira lo que me ha hecho mi mamá para que se me caiga todavía más la baba.

Se admiten apuestas…

6 thoughts on “La MAMÁ que quiero ser…

  1. jenny

    haces muy bien!a mi me encanta cocinar,sea comida o dulces,y se me da bastante bien,pero la costura ahi ya no tanto jajajaja eso si,se hacer punto de cruz,pero mi madre lo hace mucho mejor,y fijate que mi madre si sabe coser bien,de ella aprendi el punto de cruz,pero a mi me gustaria aprender a calcetar y hacer ropita.

    Besotes y animo!

    Responder

  2. Maria

    Me parece genial que si eso te hace ilusión lo desarrolles, son cosas muy bonitas y los postres son riquísimos!! Seguro que a Ivan le encanta la idea. Mi madre cose de maravilla y yo no soy capaz de coser un botón, es una espinita que tengo clavada… Un besazo

    Responder

  3. rosana

    Hola chatita, me parece genial que quieras aprender a coser, no es facil la verdad. Mi madre cose muy bien, cuando eramos chicas, mi madre nos hacia casi todos los vestidos, mi hermana y yo siempre ibamos a conjunto y ahora mi madre muchos vestidos para el verano. Estoy deseando que mi hermana nos surta de sobrinos para que mi madre emprenda la aventura de los trajecitos, pues ahora todo lo que hace son cositas para mis sobrinillos de primos-hermanos.
    A mi nunca me ha gustado coser, sin embargo, mi hermana tambien cose muy bien.
    En cuanto a la reposteria, mi suegra siempre tiene un bizcocho hecho en casa. Para poder desayunar, o torrijitas,…. no creo que te haga falta una variedad pero si te apetece que tus niños lo tengan como recuerdo de niñez, un simple bizcocho bien hecho puede ser tu gran tesoro. Porque sabran que cuando lleguen del cole su madre siempre les va a tener un trocito de bizcocho. O de tarta de queso, de chocolate o unas simples magdalenas hechas por su mami.
    Un besito.

    Responder

  4. London

    Siempre he pensado que nosotras como madres somos todo lo bueno que nos ha gustado de ellas y de como nos han criado y mejorar los defectillos que les hemos ido viendo.

    Mi madre ha sido una madre excepcional, es mas es mi madre y mi amiga. Si hasta el día que perdí la virginidad cuando volví a casa me metí en su cama a contárselo… con eso creo que te haces una idea. Mi madre fue madre soltera y para sacarme ella sola adelante trabajaba mucho. Siempre eché de menos pasar mas horas con ella. Y eso es lo que intento yo hacer con mis hijos. Además me encanta disfrazarlos, pintarrojearnos las caras, hacer dibujos, manualidades… cosas que con mi madre solo se podían hacer los fines de semana.

    Ahora Iván quizás sea un poco pequeño, pero a mi hija le encanta ser mi pinche. La pongo en un taburete y ella va echando los ingredientes de los bizcochos, el arroz en el vaso… y nos lo pasamos genial!!

    Responder

  5. Nereida

    Jenny, a mí me gusta cocinar pero no le acabo de pillar el punto a la repostería, pero no voy a dejar de intentarlo.

    María, lo bueno es que tienes a tu madre para que te enseñe, yo tengo que buscarme "ayuda externa" jajaja. Seguro que tu madre te enseña encantada.

    Rosana, no lo podías haber dicho mejor, le has dado mucho sentido a esta entrada.

    London, mi madre también fue madre soltera adolescente, y no trabajaba fuera pero llevaba ella sola una casa con mucha gente de familia, por lo que también nos faltaba tiempo para compartir en muchas ocasiones. Por eso entiendo que para ella la cocina fuera una obligación… pero de todo se aprende!

    Responder

  6. El día que dejé de exigirme ser la madre perfecta - La aventura de mi embarazo

    […] te digo la verdad, no recuerdo cómo era la madre que soñaba ser por entonces. No recuerdo así con exactitud mis propósitos y expectativas, pero lógicamente, sí […]

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *