¿QUIEN DICE QUE ES FÁCIL?

Éste fue un comentario que me hicieron ayer, que para mí ha sido fácil mi embarazo y mi maternidad, pero que no es así para todas las mujeres.

Y entonces digo yo, ¿quién dice que para mí ha sido fácil?, ¿será porque no me quejo, porque no me gusta exteriorizar los sentimientos, o porque tiro para delante con lo que sea?. Desde luego que no es fácil, pero tampoco es imposible, con los millones de obstáculos que la vida te pone en el camino a lo largo de su recorrido.

Sé que he tenido un buen embarazo, y además he intentado disfrutarlo al máximo y que se conviertiera en uno de los momentos más felices de mi vida. Yo tenía claro que quería ser madre, vino en el momento en el que nos los propusimos y tuvimos suerte de acertar pronto, y desde el que ví mi positivo fue el principio de la mayor ilusión de mi vida, por eso lo viví tan intensamente, por eso de las primeras cosas que hice fue registrarme en foros de embarazadas, y por eso empecé mi blog.

No tuve fatiga, ni náuseas, ni vomité, ni me encontré mal… sin embargo el lumbago me vino muy pronto, tanto que no podía hacer ni una cama, tuve que dejar de trabajar antes de lo que esperaba y para todo necesitaba ayuda,y no supe en todo el embarazo lo que era dormir una noche en condiciones. Además, desde las 34 semanas se me hincharon las piernas y los pies de una manera descomunal debido a las proteínas en la orina, cosa que tardó en arreglarse aún después de dar a luz, y no solo que pareciera que tuviera patas de elefante, es el malestar y la incomodidad que me producía la sensación de hinchazón, además de no poder ponerme un zapato. Por no hablar de los tremendos ardores que sufrí el último trimestre, cosa que por suerte sí se arreglo después de dar a luz.

Cuando Iván nació tampoco fue fácil, me costó inicar la lactancia porque no se enganchaba, y luego vinieron las dolorosas grietas y mis lágrimas cada vez que me ponía a Iván al pecho. Al margen de esto Iván no dio problemas porque dormía bien, no fue llorón y no sufrió los temidos cólicos, pero además yo supe adaptarme a él. Si se despertaba cada dos horas para tetear por las noches lo acostaba conmigo a la cama y así mientras teteaba yo podía descansar. Las grietas eran dolorosas pero tarde o temprano se curarían y se cerrarían, era cuestión de aguantar un poquito. Pero mi postparto fue un auténtico calvario por las malditas hemorroides que me salieron en el parto, recuerdo las dos semanas que estuve sin poder sentarme, comiendo yo y dándole el pecho a Iván de pie, o acostada.

Con esto quiero decir que para nadie es fácil, sé que hay madres a quienes el embarazo y el comienzo de la maternidad se les ha hecho muy duro, y yo reconozco que para mí no ha sido tan duro, pero tuve mis dificultades. Por eso creo que a veces no se trata de la dificultad en sí, sino de la manera de afrontarla. Tengo por costumbre no quejarme y tirar para adelante porque de todo se sale, y sobre todo, disfrutar al máximo de las cosas buenas. Sé que si mi embarazo hubiera sido de otra manera ahora no estaría hablando así, pero solo puedo hablar de lo que he vivido, y de mi manera de afrontar las cosas. Con todo lo extrovertida y charlatana que soy reconozco que cuando tengo un problema me lo callo e intento arreglarlo por mis medios, sin que nadie se entere, porque no me gusta que nadie se compadezca de mí, y es por eso que mucha gente se cree que para mí todo es fácil. Pero yo sé cómo vivo las cosas.

De lo que estoy contenta es que toda esta experiencia, el embarazo y la maternidad, ha sido tremendamente positiva y feliz por un gran motivo, porque lo he compartido y lo he sobrellevado con el responsable del 50% de esta situación. El apoyo de tu pareja es fundamental en todo este proceso porque, después de todo, ser padres es una responsabilidad compartida al 50%, es cosa de dos, a todos los efectos. Si he tenido dificultades, el hecho de tener alguien con quien afrontarlas hace que la carga sea mejor, que pese menos, y no ya durante el embarazo y el parto, sino sobre todo esas primeras semanas de nueva vida en la que te tienes que adaptar a una cosita que de repente se ha convertido en el centro de tu vida descolocándote todo lo que tenías hecho. Cuando falla el apoyo de tu pareja, no se lleva de igual manera.

Y lo que sí tengo clarísimo es algo que me he aplicado desde el día que supe que estaba embarazada, y es que no hay nada en la vida que merezca más mi sacrificio que mi hijo.

5 thoughts on “¿QUIEN DICE QUE ES FÁCIL?

  1. Pink

    Pues yo creo que, como tú dices, cada una habla del embarazo, el parto y la maternidad en sí misma, según le ha tocado vivirlo.

    Yo por ejemplo no guardo un buen recuerdo de mi parto y reconozco que estas primeras semanas están siendo duras en cuanto a la lactancia y el dormir se refiere, pero claro, es mi experiencia, mi maternidad, no la maternidad generalizada…

    Y desde luego, el que te haya dicho que tu lo habías tenido fácil…. yo soy primeriza en esto, pero sea como sea, ser mamá no es sencillo. Luego está la gente que gusta de sentirse como víctima y hacer ver que lo duro es lo suyo y lo fácil lo de los demás….en fin, que yo creo que somos muchas las que te entendemos.

    Si no te importa voy a enlazar tu blog en el mío.

    ¡ Un abrazo!

    Responder

  2. Barriguilla

    Hola,
    Totalmente de acuerdo contigo. Creo que mi caracter y mi forma de tomarme las cosas es muy similar al tuyo. Estoy de seis meses, y de momento estoy teniendo un embarazo maravilloso. Ni un vómito, ni una nausea. Las cosas tipicas, claro. Desde hace 2 semanas duermo poco y mal, tengo ardores a ratos, me dan calambres en las piernas, y cuatro males menores que ni merecen ser comentados cuando me preguntan que que tal estoy.
    Supongo que el tratar de ver las cosas desde el lado positivo, facilita bastante las cosas.
    No es lo mismo responder con un "Estupendamente" creyendo que las cuatro cosas que me pasan son menudeces, a responder "fatal" y empezar a contar un rosario de penas y penillas que amargarian a un muerto.

    Responder

  3. Menchuuu

    Hola, estoy totalmente deacuerdo contigo, no es fácil lo importante es llevarlo y saberlo llevar…

    A mi me dicen lo mismo, que con lo buena que me salio la niña no me puedo quejar de nada, pero solo la que está al pie de cañon sabe lo que hay, y por muy buena que sea, tambien tenemos nuestros malos ratos….

    Voy a enlazar tu blog si no te importa y te invito a que te pases por el mio el publico es http://www.nosquedanlosrecuerdos2.com, en este me puedes dejar un comentario con tu direccion y te agrego al privado, tranqui que no publico tu direccion…

    Por cierto, Ivan me encanta¡¡¡¡

    Responder

  4. lurditas

    Pues yo en el primer embarazo no tve nauseas…. y sin embargo en el segundo era vomitar todas las mañanas…. los nueve meses ¡¡¡¡¡

    Y no por ello recuerdo ninguno de los embarazos como malo…¿???

    Claro que tenía molestias… pero creo que lo tenía tan asimilado…
    Todas la molestias las provocaban que dentro tenía una vida ¡¡¡¡MI NIÑA¡¡¡¡ y eso compensaban todas los dolores o vómitos….

    Claro que siempre hay la que le parece que por no quejarte es que no te duele….

    Responder

  5. Nenita

    Yo creo que con la ultima frase del post lo resumes todo guapa. No hay mayor verdad que esa.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

veinte + ocho =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.