La adaptación al colegio en Edimburgo

colegio en Edimburgo

A días de acabar el curso colegio en Edimburgo donde mis hijos han iniciado una nueva etapa, creo que estoy en disposición de realizar una primera review de lo que ha sido el proceso de escolarización y sus/mis primeras sensaciones.

Una de mis inquietudes a la hora de trasladarnos a vivir a Escocia era la adaptación escolar de mis hijos. Ya no solo empezar en un nuevo colegio en Edimburgo, cosa que no temía en absoluto porque los conozco y se que, a priori, eso no sería un problema. Más bien era por la conjunción de dos factores como el hecho de asumir un sistema educativo bastante diferente al español y, sobre todo, tener que hacer inmersión lingüística en inglés, idioma que conocen pero, por supuesto, no manejan.

A pesar de ello, no ha sido impedimento para trasladarnos a Edimburgo en una fecha extraña para hacerlo, escolarmente hablando, al menos. Lo razonable según «todo el mundo» hubiera sido acabar el curso en España y empezar el colegio aquí coincidiendo con el comienzo del nuevo curso escolar.

La verdad es que yo soy más de informarme todo lo posible y tomar decisiones en función a lo que me informo y a lo que siento que debo hacer. Y lo primero que pensé es que, si se tratara de un traslado forzoso, no nos plantearíamos ninguna de las variables posibles – «¿será mejor tal o cual fecha? ¿se adaptarán? ¿será mejor tal o cual sistema educativo¿» -, directamente tendríamos que trasladarnos, y adaptarnos a las circunstancias.

Esa fue mi base de partida para tomar la decisión de cuándo venirnos, en cuanto a la continuidad de los niños en la escuela. Ya conté en el post anterior cómo pusimos fecha definitiva, y ésta se dio porque el tema de la escolarización lo teníamos meridianamente claro. Como he dicho ya varias veces, lo primero que he tenido en cuenta siempre es el bienestar de mis hijos y que para ellos todo el proceso de mudarnos fuera lo menos traumático posible.

Verás que hablo casi siempre en plurar. Y es que, aunque todas las decisiones hans ido habladas y consensuadas con mi marido, por motivos obvios he tomado la iniciativa en todo este asunto y mi criterio ha prevalecido, para bien y para mal. Yo tengo un carácter más decidido y, al fin y al cabo, soy la persona que más ha estado con mis hijos en su día a día.

Cuando la gente me preguntaba extrañada por qué no esperaba a acabar el curso en España para alterar lo menos posible la continuidad de sus estudios, esperar a sus evaluaciones finales, mi respuesta era muy clara.

Porque es indiferente lo que lleven de curso en España y las notas que saquen.

El sistema educativo es tan diferente que, precisamente, no hay continuidad posible entre el año que cursen en España y el que asuman aquí. No es vinculante, ni siquiera sus calificaciones. Así que ¿para qué esperar?

También valoré el hecho de que el comienzo de curso es caótico para todo el alumnado. Vuelta de las vacaciones, nuevo curso, nueva/os maestras/os, nervios, inquietud, es normal que las primeras semanas los alumnos estén más revueltos. Así que pensé que a mis criaturas les vendría bien el hecho de que el curso estuviera ya asentado y, de alguna manera, sus respectiva/os maestra/os pudieran dedicarse a ellos con un poco más de atención. Y más teniendo en cuenta de que es probable que a principios de curso haya más incorporaciones de nuevos alumnos.

Está a punto de acabar el curso y puedo decir que la decisión tomada ha sido correcta, o al menos, no ha sido un error. Mis criaturas llevan ya casi dos meses en su nuevo colegio en Edimburgo y la experiencia, por el momento, ha sido muy positiva.

Voy a contar algunos detalles del funcionamiento de las escuelas en Escocia, desde mi absoluta ignorancia, simplemente en mi breve experiencia por el momento. Más que sobre el sistema educativo en sí, que me viene grande el tema todavía, sobre lo que percibo a través del colegio de mis hijos y lo que voy conociendo.

♥ Educación pública garantizada y educación privada. La segunda no cabe mucha explicación, cada colegio privado tiene su sistema de ingreso y sus fees, que pueden ir de 3.000 a 30.000£ al año según el colegio.

La educación pública ofrece escuelas católicas o laicas. Tienes la libertad de elegir entre un tipo u otro de educación, dentro de tu catchment area – lo que viene siendo el área de influencia según el domicilio familiar – hay centros escolares de ambos tipos. Si quieres elegir un centro escolar fuera de tu catchment area puedes hacerlo, pero dependerá de que tenga plazas libres.

♥ Llevan uniforme. Sí, tanto los colegios privados como los públicos tienen su propia uniformidad. Eso sí, mientras en los privados lógicamente es obligatorio su uso, en los colegios públicos es preceptivo, pero no obligatorio. Vamos, que cada criatura puede vestir como quiera.

Cada centro tiene su propia uniformidad (serigrafía, color de las prendas) que puedes comprar en el mismo centro (precios razonables, la prenda más cara es un chaquetón que cuesta 18£) pero tienes la opción de comprar el uniforme genérico en cualquier superficie comercial. Los uniformes genéricos son muy económicos y se pueden solicitar una ayuda anual para uniformidad de unas 100£ aproximadamente.

Nosotros compramos el uniforme básico en un supermercado conocido. Pantalón, jersey, dos polos, bañador, chándal, sudadera  y pack de calcetines para mi mayor; dos pantalones, una falda, rebeca, dos polos, dos camisetas de gimnasia, dos mallas de deporte, sudadera y pack de calcetines para mi niña. En total no fueron ni 80£, una uniformidad completa para todo el curso, para mis dos hijos.

♥ El material didáctico y escolar lo facilita el centro. Suena utópico, pero no he tenido que comprarles ni un solo lápiz. Todo el material lo dispone el centro escolar. No trabajan con libros como en España, y todavía no tengo muy claro cómo se desarrollan las clases y el material que usan. Se que trabajan bastante con Ipads, con libros de lectura (por lo que veo en los sellos incluso rotan por los diferentes centros escolares) y realizan muchas actividades plásticas y artísticas.

♥ Bicicleta, natación, dramatización, danza, debates y otras actividades. No son extraescolares, son parte del programa educativo. Lo mismo montan el bicicleta por el patio – sí, el colegio dispone de sus propias bicis-, que hacen prácticas de acampada estirando lonas, clavando piquetas o acarreando leña, que dan clase de baile, además de hacer dramatizaciones basadas en dinámicas de grupo -o a eso me recuerda cuando mi hijo me lo cuenta-. Además de enseñarles conocimientos se empeñan en que desarrollen habilidades prácticas, cosa que me alucina. Y hace que el colegio sea muy divertido.

♥ Deberes opcionales. Al rellenar la matrícula hay una casilla que te pregunta si tu hija/o tiene apoyo educativo en casa. Es decir, tú eliges si quieres que lleven deberes a casa, o no. Si marcas que sí, los deberes son semanales, vienen el lunes para ser entregados el viernes y requieren un tiempo de ejecución casi ridículo.

♥ Excursiones numerosas y gratuitas. Hacen muchísimas salidas y excursiones a lo largo del curso. Con la matrícula firmas directamente la autorización a todas las salidas planificadas para el curso a principios de curso te facilitan el planning de salidas y excuriones y simplemente te las recuerdan con una circular semanas antes. Son siempre gratuitas y para quienes tengan «free meals» está incluído el «packed lunch» – comida para llevar que es una bolsa con un sandwich, una fruta, un lácteo y una botella de agua-. Excursiones a museos, lugares de interés, naturaleza, ocio y cultura.

♥ Jornada continua con comedor incluido. La jornada es continua, de 8:45 am a 3:15 pm de lunes a jueves, y de 8:45 am a 12:15 pm, con tiempo de recreo y comedor. El comedor es gratuito hasta P3 – en España sería 2º de Primaria, 7 años- y a partir de P4 puedes solicitar free meals (beca de comedor), pagar el menú diario o llevar la comida de casa.

El precio del menú diario son 2,15£, sin contar el viernes, que no hay comedor, lo que resulta a 8,60£ semanales – 9,80€ -. Entenderéis que, por ese dinero, no hago de comer en casa. Además, en caso de no querer pagar el comedor o que el menú no sea del gusto de las criaturas, pueden llevar la comida desde casa siempre que sea comida que no precise ser calentada.

♥ Breakfast Club y After School para facilitar la conciliación familiar y laboral. Aunque los horarios de trabajo suelen ser razonables, es muy probable que sea difícil coordinar con precisión el horario de entrada y salida del cole con el del trabajo de mamá o papá. Para ello, al igual que en España tenemos aula matinal y acogida de tarde o extraescolares, aquí hay breakfast club y after school.

Los precios son razonables no, lo siguiente. Cuestan 25£ el breakfast club incluyendo el desayuno, y 20£ el after school. TODO EL CURSO.

Lo que me queda claro es que Escocia garantiza una educación para TODA/OS. Quiero decir, dejando a un lado que hay un sector de la población muy elitista y clasista, puesto que el acceso a los colegios privados depende de unos altos ingresos económicos – aunque todos los colegios privados tiene un sistema de «bursary», becas para familias con menos recursos pero hija/os con «potencial» académico -, el sistema garantiza que toda la población pueda acceder a la educación sin que la economía sea un impedimento y que se produzca en la mayor condición de «igualdad» posible.

Quiero decir que aquí la «vuelta al cole» no es una carga económica insufrible con unos gastos que se disparan, máxime si tienes varias criaturas en edad escolar, y que las familias asumen a duras penas. Si tú quieres tus hijos pueden llevar material básico al colegio, pero lo necesario ya está en el propio centro. Al igual que garantizar que toda/os tienen acceso al comedor, bien subvencionado, bien a un precio que es casi ridículo – y que si no pagas, no dejan a tu hija/o sin comer -. O que si trabajas y tienes un horario difícil y cobras el minimun wage -salario mínimo – a media jornada, no te salga más caro pagar la acogida de tus peques fuera del horario escolar que lo que vas a cobrar ese día.

Dicho lo cual, imaginarás el cambio que ha supuesto el sistema escolar para mis hijos después de estar acostumbrados al método tradicional de libros, cuadernos, ejercicios, escribir, trabajar cada uno sentado en su pupitre…

Lo cierto es que el método aquí es totalmente diferente, las clases están dividas en rincones o espacios, con la zona acolchada para sentarse y hacer asamblea, las mesas organizadas por grupos de trabajo siguiendo la idea de las casas de Harry Potter y fomentando el trabajo en equipo por encima del individual. Libertad de movimiento, aire libre, actividades físicas y artísticas que hacen que la jornada escolar no es resulte monótona.

Todavía me queda mucho por observar y analizar pero, por el momento, lo que veo me gusta mucho, al menos a nivel de organización, trabajo y motivación.

El colegio donde están ahora mismo no es el de nuestra primera elección. Aquí la escolarización es muy similar a como se realiza en la mayor parte de España. Tienes derecho a plaza en los colegios de tu catchment area y fuera de ella si hubiera plaza. En caso de elegir un colegio fuera de tu catchment area y que no hubiera plaza tu solicitud queda en lista de espera y te derivan a un centro escolar dentro de tu catchment area. Esto fue lo que nos sucedió a nosotros.

Me había dado muy buen feeling un colegio que conocí porque está justo en el trayecto del autobús desde nuestro barrio al centro de la ciudad. Me informé un poco sobre él y su filosofía, plan de centro y todas esas cosas, y me gustó mucho.

Pero no hubo suerte y nos derivaron al colegio del barrio que, en principio no me entraba mucho por el ojo, reconozco que quizás por prejuicios, pero tampoco me disgustaba. Me parecía adecuado darle una oportunidad.

Tras presentar el formulario de solicitud nos citó la directora, con el acompañamiento de una traductora para que no hubiera ningún tipo de problema en nuestra comunicación. Fuimos toda la familia y la directora nos explicó las normas y funcionamiento del centro, nos enseñó todas las instalaciones, nos presentó a las maestras y presentó a mis hijos a sus respectivos compañeros, y salimos del colegio con muy buena sensación.

Hoy por hoy llevan dos meses en su nuevo colegio y están muy contentos. El hecho de que cada mañana se levanten sin protestar, quieran ir al colegio y salgan contentos cuando los recojo, me lo dice todo. Y que al llegar sus amiguita/os les saluden efusivamente, abracen y no estén solos, también.

Se han adaptado muy bien a todas las novedades, incluso el idioma, que es su principal hándicap. Les adaptan el material y además tienen una maestra de apoyo al idioma para cualquier duda. Aún así, le hecho de que la mayor parte de la rutina escolar sea activa y variada ha favorecido mucho su adaptación, y que vayan con ganas al colegio.

Y el curso se acaba. Así que tenemos por delante un mes y medio de descanso y cuando empiece el nuevo curso, ya no será todo nuevo y diferente para ellos. Espero que todo siga yendo igual de bien que hasta ahora y que el próximo curso sea ya de inmersión total, superada la adaptación.

 

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