Jornada escolar ¿continua o partida?

jornada escolar partida o continua

La jornada escolar es uno de los grandes temas de debate de los grupos de madres y padres. Jornada escolar continua o jornada partida, ¿cuál es la mejor? pero ¿mejor para quién, para los padres, o para los niños?, ¿pensamos en el bienestar real de los niños o en las necesidades de los padres?.

A la hora de elegir centro de escolar, uno de los criterios a tener en cuenta es el tipo de jornada escolar establecida: partida o continua. Esto a priori debería ser una elección relativamente sencilla, valorando cada familia las circunstancias que estime pertinente.

La cuestión es cuando, una vez eliges centro escolar, se abre un debate bien por parte del claustro del colegio, bien por parte de los padres, para modificar el tipo de jornada escolar determinada. Y, abierto el debate, abierta la confrontación entre madres y padres.

¿Cuál es la mejor opción de jornada escolar?

Creo que es muy difícil determinar que un tipo de jornada escolar es mejor que otra, por todos los factores a tener en cuenta. En realidad, que un tipo de jornada escolar sea “mejor” que otra es una cuestión muy relativa.

Podríamos partir de la base de considerar qué es lo mejor para los niños, que al fin y al cabo son quienes participan en ello. De hecho, deberíamos pensar sólo en ellos. Pero lamentablemente todos sabemos que la conciliación familiar y laboral es una utopía y condiciona exponencialmente los horarios de nuestros hijos, nuestro día a día.

Por mucho que una jornada escolar sea más favorecedora para tus hijos, si tu horario laboral es totalmente incompatible, tienes un problema.

La jornada escolar continua es la que concentra la actividad lectiva en la mañana, generalmente de 9 a 14 horas, con una pausa de 30 minutos a media mañana para el recreo.

La jornada escolar partida es la que separa la actividad lectiva en dos tramos de tiempo, de mañana y de tarde, con un lapso de al menos una hora para comer.

A favor de la jornada continua se establecen varios argumentos:

  • Los niños permanecen menos tiempo en el centro escolar
  • Disponen de más tiempo libre para juego, extraescolares o lo que decidan
  • Pueden comer en casa
  • No tienen que volver por la tarde al colegio
  • Evita varios desplazamientos al centro escolar

En contra de la jornada continua también hay argumentos a tener en cuenta:

  • Mayor agotamiento mental al final de la jornada escolar
  • Los niños comen más tarde, pasando más horas entre el desayuno y la comida principal.
  • Incompatibilidad con la jornada laboral de los padres
  • Los niños cuyos padres trabajen tienen mayor dificultad para estar atendidos

A favor de la jornada partida:

  • Los niños descansan más la mente entre jornada y jornada
  • Realizan la comida principal a una hora intermedia
  • Pueden pasar más tiempo con sus compañeros y jugar en las horas de descanso
  • Están atendidos durante la jornada laboral de sus padres
  • Favorece la conciliación del horario escolar con el laboral

En contra de la jornada partida:

  • Obliga a que los niños acudan dos veces al centro escolar, o a comer en él para evitar doble desplazamiento
  • Los niños que comen en el colegio pasan la mayor parte del día en el centro escolar
  • Menor rendimiento en el horario de tarde
  • Mayor cansancio en los niños al final de la jornada

Estos argumentos son los que he ido extrayendo de las opiniones de madres y padres a quienes he preguntado, intentando equilibrar los argumentos a favor y en contra. En definitiva, podríamos encontrar argumentos a favor en ambas jornadas y a la vez en contra, y serán no solo las circunstancias familiares y personales sino también cómo es cada niño lo que te haga preferir un tipo de jornada u otra.

 

Mi experiencia como estudiante

En mi época de estudiante solo había jornada partida. Y para mi era un auténtico coñazo, la muerte a pellizcos. Odiaba la jornada partida.

Entraba en el colegio a las 10 de la mañana, eso sí que era una ventaja. Luego salía a las 13:30 horas, iba a comer a mi casa y tenía que volver a las 15:30 horas. Me daba una pereza tremenda, porque sinceramente, prefería quedarme en casa durmiendo la siesta. Además, yo no vivía al lado del colegio sino a unos 15 minutos caminando, por lo que el trayecto con la mochila cargada era un añadido más.

Por la tarde solo teníamos asignaturas ligeras -ginmasia, religión, música, plástica, labores…- por lo que se puede decir que íbamos a cumplir las horas obligatorias pero las jornadas de tarde no eran de rendimiento.

Salía de clase a las 17:30 horas y dí tú, ¿parque, juego?. Pues no. Porque yo del colegio salía con deberes, deberes que tenía que hacer para el día siguiente. Así que al volver a casa y tras merendar mi bocata de nocilla viendo Barrio Sésamo me tocaba hacer los deberes. Al acabar ya casi se juntaba la cena, pijama y a la cama.

Poca vida fuera del colegio tenía durante el curso, eso sin contar que un par de días a la semana mínimo tenía extraescolares nada más salir del cole. Así que para mi la jornada partida era una auténtica tortura.

Llegada la primavera y el buen tiempo mi madre sí me llevaba al parque y allí seguía jugando con mis amigas, o bien me quedaba jugando en mi calle. Pero igualmente tenía que hacer los deberes para el día siguiente, por lo que acababa agotadísima y aconstándome a las mil.

Es verdad que conforme me hacía “mayor” el rato de ir al colegio por la tarde era un motivo para ver a mis amigas, pero al llegar al instituto teníamos tres días con jornada continua y eran una maravilla. Salía de clase, me iba a casa, comía, me echaba una siesta y por la tarde podía ir a extraescolares, quedar con mis amigas, estudiar, ¡tenía muchísimo más tiempo libre!.

Por qué prefiero la jornada continua

Yo personalmente agradezco la existencia de la jornada continua y que por defecto en Andalucía sea así. Algunos colegios concertados y privados mantienen la jornada partida. Mis hijos van a un centro concertado y para mi la jornada continua era una conditio sine qua nona la hora de elegir centro escolar.

En Andalucía, en la educación pública, está conformado que los niños puedan estar cubiertos por el horario escolar las horas razonables que los padres trabajan. Es decir, desde las 7:30 de la mañana hasta el comienzo de la jornada lectiva a las 9:00 con el aula matinal; el comedor escolar de 14 a 16 horas; actividades extraescolares desde las 16 hasta las 18 horas.

Esto supone que los niños, o bien puedan salir del colegio a las 14 horas, irse a su casa y disponer del resto del día según la familia estime pertinente; o bien, en caso de que motivos laborales, familiares o los que sean, permanezcan en el centro escolar hasta el máximo de las 18 horas. Dispuesto así, se cubriría igualmente el horario que cubre la jornada partida, principal argumento a la hora de favorecer la conciliación de la jornada escolar y laboral.

Dichos servicios -aula matinal, comedor y actividades- tienen un precio razonable y subvencionable en función de la renta familiar. Es decir, o pagas muy poquito (unos 15/mes por aula matinal, unos 15€/mes por actividad extra-escolar y unos 4,5€ al día por comedor escolar, sin ninguna subvención) o no pagas nada.

Si tenemos en cuenta que un niño que come en casa gasta como mínimo esos 4,50€ al día, seguro, y que el precio tanto del aula matinal como de las actividades extraescolares, comparado con lo que cuesta cualquier actividad extraescolar en un centro no escolar, es casi simbólico, en caso de que un niño necesitara estar desde las 7:30 a las 18 horas en el centro escolar, el gasto total mensual sería de unos 120€ aproximadamente. Teniendo en cuenta que, además, según los ingresos económicos y los miembros de la unidad familiar, hay varios tramos de subvenciones, esos precios suelen verse reducidos en un porcentaje en caso la mayoría de los casos.

Con el horario continuo en mi opinión, solo asumirían estos gastos las familias que necesiten de ese horario extra. Por el contrario, la jornada partida favorece en mayor medida que haya más alumnos que hagan la comida en el centro escolar, por lo que de alguna manera se impone a las familias que no necesitan que sus hijos coman en el comedor el gasto extra que conlleva, por pequeño que sea. Hablo de los precios en Andalucía que entiendo que pueden ser muy razonables con respecto a otras comunidades.

Y ya no es solo dinero, es el hecho de que pudiendo comer en casa, se “oblige” en cierta manera a que los niños coman en el centro escolar en lugar de en casa con su familia, si el horario es compatible. Y no por comodidad de los padres, es que para los niños también puede ser un incordio salir del cole, ir a casa, comer y volver a salir de casa para ir al cole. Se pierde el tiempo en los desplazamientos, por poco que sea, y hay niños que después de comer les cuesta volver a arrancar, se duermen o simplemente pensar en volver al cole no les hace ninguna gracia.

Creo que la jornada continua tal y como está establecida al menos en Andalucía favorece a ambas partes, me refiero a quien necesita tener a sus hijos cubiertos en un amplio horario, y a quien no lo necesita.

Quien necesita el apoyo del centro escolar para custodiar a sus hijos durante la jornada laboral, lo tiene igualmente. Incluso se adapta mejor a las circunstancias laborales pudiendo recoger a los niños a la hora que mejor convenga, entre la finalización de la jornada lectiva a las 14 horas y el horario máximo de apertura del centro escolar a las 18 horas.

Quien no lo necesita, no se ve obligado a acudir dos veces al centro escolar, a pagar un comedor escolar para evitar un trasiego incómodo, ni a recoger a sus hijos a las 17 horas obligatoriamente

En definitiva, la jornada continua en mi opinión es más flexible y se adapta mejor a las diferentes circunstancias de cada familia.

Los centros concertados también cubren ese horario solo que los extras (aula matinal, comedor y actividades extra-escolares) no reciben subvención alguna, y sus precios son bastante más elevados que los de los centros públicos.

Dicho lo cual, el argumento de que la jornada continua no favorece la conciliación del horario escolar y el laboral aquí tiene poco peso, ya que los centros escolares deben cubrir una amplia jornada para que los niños cuyos padres trabajan puedan estar correctamente atendidos. Pero claro, también entiendo que no nos regimos por los mismos horarios en todo el territorio, y que en zonas como Madrid es muy frecuente que las jornadas laborales finalicen a las 18 horas. Creo que es lo que más dificulta que haya un entendimiento común a la hora de equilibrar este debate.

Hay que tener en cuenta que muchas madres y padres trabajan en horario de tarde, por lo que no podemos circunscribir el horario laboral a la mañana-mediodía puesto que para muchos padres la jornada laboral comienza a mediodía o a primera hora de la tarde. Para esas madres y padres una jornada partida es una auténtica puñeta ya que prácticamente no ven a sus hijos en todo el día a lo largo de la semana.

Es curioso que, sobre todo en Educación Infantil -no me consta que suceda con los niños de Primaria-son muchos los niños que no acuden a la jornada de la tarde porque ya están cansados a esa hora o se han dormido en casa, según me han contado más de una vez varias madres. Esto puede poner también en duda el acierto de la jornada partida.

Y si nos vamos a extra-escolares, para mi hay un matiz importante. Muchas actividades se realizan fuera del centro escolar, por lo que si los niños quieren realizar alguna actividad al margen del colegio, con la jornada partida éstas comenzarían bien entrada la tarde, sumando más horas a las que ya llevan los niños a sus espaldas.

Y no hablo de obligar a los niños a ir a extraescolares, ni de aparcar a los niños para que no molesten, como si las extraescolares solo sirvieran para esto. Me refiero a que hay actividades formativas que no se imparten en los colegios y que los niños quieren desarrollar por su propio interés y disfrute. Practicar un deporte, aprender a tocar un instrumento musical, desarrollar un arte, aprender un idioma, lo que sea. El horario es mucho más flexible cuando la jornada acaba a las 14 horas que cuando lo hace a las 17 o 18 horas.

Mi experiencia como madre

Yo ahora mismo no trabajo fuera de casa. Pero sí he trabajado teniendo dos hijos escolarizados. Así que creo que tengo una cierta perspectiva a la hora de valorar mejor una jornada que otra, al menos en lo que a nuestra familia se refiere.

Sin duda estoy totalmente a favor de la jornada continua. No solo porque me parece más práctico para los niños, sino para nosotros. Porque creo que las familia debemos poder elegir cómo poder distribuir nuestro tiempo, sin que se nos imponga desde fuera.

Desde luego a mi no se me puede decir que la jornada continua solo favorece a las madres que no trabajan. Ahora no trabajo fuera de casa, pero no trabajo fuera de casa desde hace poco más de 18 meses, hasta entonces sí lo hacía. Y aún así para mi la mejor opción a la hora de llevar a mis hijos al colegio era la jornada continua.

Yo he tenido horarios poco compatibles con la jornada lectiva, bien porque he trabajado a turnos fundamentalmente de tarde, bien porque he trabajado en horario partido, por la mañana y por la tarde.

Mi ventaja es que siempre he podido llevar a mis hijos al colegio porque al trabajar en comercio mi jornada empezaba después de las 9 de la mañana.  A la hora de recogerlos, cuando estaba a turnos había semanas que podía hacerlo perfectamente y estar con ellos hasta que entraba a trabajar en turno de tarde; cuando trabajaba de mañana o bien los recogía el padre si podía, o era la abuela quien lo hacía. Al salir yo de trabajar los niños ya estabam “recogidos” y teníamos toda la tarde para nosotros.

Si la jornada fuera partida me hubiera obligado a dejar a mis hijos en el comedor, puesto que  nos hubiera sido mucho más dificultoso ir a recoger a los niños a media mañana para llevarlos luego a la jornada de tarde. Por horarios laborales nos hubiera sido casi imposible, y para la abuela, que no vive cerca, también. Una cosa es ir a recogerlos y ya o otra recogerlos, irse a su casa y tener que volver. No hubiera querido molestarla tanto y hubiéramos tirado de comedor, seguro.

Yo personalmente soy de las que prefiere que mis hijos coman en familia antes que en el comedor escolar. No tengo nada en contra del comedor escolar, pero bueno, mientras puedan comer en casa, es mi preferencia. De hecho, podía haber hecho uso del comedor escolar con la ventaja de una amplia bonificación por ingresos familiares, lo típica “hija, pero si no vas a pagar casi nada” que me han dicho más de una vez. Pero es que ni saliéndome gratis, de verdad, porque yo no me encuentro a gusto comiendo en casa sola y mis hijos comiendo en el colegio.

Y ojo, que no es una crítica a quienes dejan a sus hijos en el comedor sin necesidad, ni mucho menos, no quisiera que se entendiera así. Es solo que yo prefiero que coman en casa. De hecho, para mi ahora mismo, desde que nació mi pequeñín, me hubiese sido mucho más cómodo y práctico que mis hijos comieran en el comedor escolar. Sin duda  yo hubiera ido mucho más desahogada y me hubiera facilitado mucho la vida. Pero insito que, a pesar de que para mi pudiera ser más cómodo que coman en el colegio, prefiero tener el tiempo más justo para mi pero tenerlos en casa a las dos de la tarde.

(De hecho incluso confieso que podría “abusar” de la abuela y que mis hijos comieran allí de lunes a viernes, no sabes lo bien que me vendría no tener que hacerme cargo de la comida, recogerlos, el tiempo que me supondría podría invertirlo muy productivamente… Pero no soy capaz, no me sale. Y lo he pensado más de una vez. Pero no me sale.)

En nuestro día a día estamos en casa lo más tardar a las 14:15 horas, y como suelo tener la comida preparada, normalmente antes de las tres de la tarde ya estamos comidos y descansando. Si los niños están cansados pueden echarse una siesta, si no tienen tiempo de sobra para jugar, hacer deberes si hay, ir a actividades, salir al parque, hasta de aburrirse. Para mi esa libertad es en sí la gran ventaja.

Entiendo que esta es mi opinión basada en nuestras circunstancias familiares y personales. Cada no sabe las suyas, conoce a sus hijos, y lo que es bueno o mejor para mi no tiene que serlo necesariamente para ti ni para los demás. Así que entiendo que para ti pueda ser mejor la jornada partida y que todos mis argumentos a favor de la jornada continua no sean aplicables en tus circusntancias.

Si me surgiera la oportunidad de trabajar fuera de casa, que no lo descarto, pues tendría que organizarme y buscarme la vida, sin duda. Y aún así, prefiero la jornada continua porque visto lo visto en mis hijos, creo que para ellos es lo mejor, aunque no lo sea para mi.

¿Y tú que piensas? ¿Jornada escolar continua, partida?, ¿a favor, en contra?, ¿beneficios, inconvenientes?. Me encantará conocer tu opinión, y por supuesto tu experiencia tanto con la jornada continua como con la jornada partida. 

 

 

 

 

 

 

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18 thoughts on “Jornada escolar ¿continua o partida?

  1. Bebe Friki

    Yo le tengo muy claro. no hay una respuesta que se adapte a cada familia. Por ejemplo con horariod e noche si no tuviera partida no podría ni dormir. Es cierto qeu lo pago con el comedor pero si sale a las 3 no llego a tres horas dormidas así que no hay elección, de hecho al elegir cole lo miramos para que salieran tarde y entraran tarde, pero habrá gente que busque lo contrario. Cada familia es un mundo

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  2. Mi familia en el pueblo

    Yo he experimentado las dos. En madrid la partida y era un suplicio para el peque. Yo trabajaba desde casa y si lo iba a recoger para comer en casa y estar con él volver se le hacía horrible. Si lo dejaba en el comedor llevaba mejor la tarde pero lloraba porque él lo que quería es estar conmigo. Aquí en el pueblo es intensiva y es una maravilla. A las dos se vienen a casa, comen conmigo y tan felices. Cuando los he tenido que dejar al comedor no he tenido problema, ya que existe este servicio y por las tardes hay extraescolares hasta las 17 dentro del cole y gratuitas, por lo que no tengo problema si algún día necesito que se queden más tiempo. Ahora somos nosotros los que decidimos que es lo que nos conviene, antes nos lo imponían….

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  3. Sabina

    Esto lleva tiempo siendo una guerra entre padres, un debate que se centra en palabras como “conciliar”, “comida”, “extraescolar”, “comodidad”, “pereza”, “viajes al centro escolar” etc etc. Y vale, todo eso nos va a condicionar, pero se olvida lo más importante, y no es (aunque parte sí, claro) el bienestar del niño, sino lo mejor para cumplir los objetivos que tiene el que acudan a un colegio. Aprender. No se oyen argumentos en estas riñas de puerta de colegio con palabras como “aprendizaje”, “asimilación de contenidos”, “actividad mental”, “adaptación curricular”, “motivación”, “diseño curricular”, “EDUCACIÓN”… El colegio no es una guardería, no es un parking infanil, no está hecho para que los mayores podamos trabajar y atender nuestras cosas. Ojalá, pero no es así. Y siempre deberíamos supeditar nuestras necesidades al fin ´último de la escuela. Y todo lo demás que discutamos es superfluo. El tema de conciliación es otra guerra que tenemos que librar en otro frente. Este es el de la educación. Y no es así, además se ve bien claro porque en estas peleas se habla siempre de niños más bien niños, no de adolescentes que esos ya llevan su llave y pueden apañarse más o menos, siempre es sobre los pequeños que “deben estar bien atendidos”. No es el objetivo del cole el guardarnos a los niños, ni el de darles de comer aunque afortunadamente se ofrezca ese servicio. En un mundo perfecto dejaríamos que los y las mentes pensantes que diseñan la eduación del país tomaran decisiones para hacer una escuela mejor, útil, que formara… pero no estamos en un mundo perfecto y se nos está planteando este debate para que elijan los padres y de paso se peleen entre ellos. Como con el debate público-concertado. Mientras nos liemos en peleas como esta no vamos a ver el fondo que no es otra cosa que la calidad de educación que están recibiendo estas generaciones.

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  4. Elena S. Limón

    Para mi lo ideal sería jornada continua, como para mí!
    Pienso q la jornada continua es fundamental para todo (trabajo y colegio) pero lamentablemente la realidad es otra.
    Nosotros elegimos jornada partida para conciliar, porque con jornada continúa si trabajas fuera de casa también tienes q hacer frente a comedor y en este caso extraescolares, aquí en Madrid u en los coles que miré la diferencia de público y privado eran 80€ al mes debido a todos los extras que tenía q co tratar por tener jornada continua.
    Que difícil todo!

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  5. Ana

    Es muy triste que los niños se tengan que adaptar a nuestros horarios de adultos. Es así.
    Mi hijo tiene jornada continua porque intentamos adaptar nuestros horarios y lo conseguimos. Cada día estoy más contenta por ello. Pero no todo el mundo tiene esa suerte.

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  6. Pilar_MamásFullTime

    Pues como bien dices y dicen en comentarios anteriores, es un debate abierto.
    Coincido plenamente en que deberíamos pensar en los niños y sólo en los niños y haciendo eso, desde el punto de vista pedagógico, no hay estudios que señalen a ninguna de las dos como la mejor.
    Lo demás es conciliación y ahí, cada uno tiene su familia, su trabajo, sus horarios, sus problemas y es imposible que a todo el mundo le venga bien una u otra.

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  7. Marta

    A mi me gustaría que tuvieran jornada continua, pero en la zona donde vivo (norte de Madrid) todos los colegios, incluidos los públicos tienen jornada partida (de 9 a 12:30 y de 14:30 a 16:00 en nuestro cole) Mis hijos se quedan en el comedor, y los recojo a las 16h. Como no puedo elegir, pues intento ver la parte positiva y es que nos vamos directos al parque con sus amigos o a cualquier sitio, vaya, que nos queda tarde por delante, salen a una hora razonable. En junio y septiembre no hay clase por la tarde, salen a las 13h y esos meses sí comen en casa, aunque tengo que hacer malabares en el trabajo.
    Si pudiera elegir, preferiría que comieran en casa, pero reconozco que este horario es cómodo para mi.
    Respecto al rendimiento de los niños, creo que con jornada continua se hace un poco larga la mañana, al menos para los más pequeños… Pero con la jornada partida pasan demasiado tiempo en el cole. No hay una solución fácil!
    ¡Un abrazo!

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  8. Ale La Madriguera de Cuentos

    La triste realidad es que efectivamente, independientemente de las necesidades individuales de cada niño (que se cansen más o menos en una jornada partida o contínua, que rindan más o menos en una u otra, etc..) quedan inevitablemente supeditados a las necesidades familiares de conciliación y eso es así.
    Efectivamente en Andalucía hay cierto margen de maniobra en los colegios públicos, pero seguimos supeditándolos a nuestros horarios…
    Genial post, corazón mío!!!
    Abrazos de algodón!!! 💖💖💖

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  9. ITZEL

    Yo sin duda estoy a favor de la jornada continua, así fue mi época de estudiante y a mí me parece una gran opción por el tiempo libre que te da para el juego, para tiempo en familia y más cosas. Como bien dices es en base a las circunstancias porque mis padres salían de trabajar a las 16:00 hrs y nosotros terminábamos el cole a las 14:00 pero tenían la posibilidad de tener a una persona que nos recogía del cole y nos llevaba a casa, nos deba de comer en lo que llegaban mis padres. Yo ahora trabajo hasta las 15:00 horas y no tengo la posibilidad de tener a alguien que hiciera los que mi “nana” hacia. Aún así sigo a favor de la jornada continua. Un debate muy interesante y tus puntos a favor o encontra lo son también. Gracias por compartir tu experiencia.

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  10. Mis chic@s y yo

    Estoy de acuerdo contigo ya que también le veo mayores ventajas a la jornada continua, los niños tienen más tiempo libre y no van agobiados con las extraescolares. Lo que pasa es que en donde yo vivo no hay ningún colegio con jornado continua, al menos en primaria, en Eso si que tienes la opción. Para mi sería una opción que cogería con los ojos cerrados porque siempro le he visto muchas más ventajas que inconvenientes, sobretodo para los niños. Gracias por este post tan completo

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  11. Ma petite puce

    El problema que origina el tener que tomar esta decisión es la pésima conciliación familiar de la que disfrutamos en España. Mi hijo, lamentablemente pasa más horas en el colegio que despierto en casa, y es algo que me apenaba mucho al principio. Hoy por hoy, si pudiera cambiar el horario lo haría, pero las circunstancias personales hacen que incluso para recogerlo a las 17h y dejarlo a las 9h haya que hacer malabarismos…
    No obstante, entra y sale feliz, la mayor parte del tiempo está jugando, e incluso tiene su tiempo para la siesta, por lo que creo que tampoco está sobrecargado.
    Como en todo, cada familia es un mundo…

    Responder

  12. Ma petite puce

    El problema que origina el tener que tomar esta decisión es la pésima conciliación familiar de la que disfrutamos en España. Mi hijo, lamentablemente pasa más horas en el colegio que despierto en casa, y es algo que me apenaba mucho al principio. Hoy por hoy, si pudiera cambiar el horario lo haría, pero las circunstancias personales hacen que incluso para recogerlo a las 17h y dejarlo a las 9h haya que hacer malabarismos…
    No obstante, entra y sale feliz, la mayor parte del tiempo está jugando, e incluso tiene su tiempo para la siesta, por lo que creo que tampoco está sobrecargado.
    Como en todo, cada familia es un mundo…

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  13. Lulyladelaluzenlalluvia

    Yo he tenido las dos,y aunque no me desagradaba demasiado la partida la continua es mucho mejor para los niños…pero claro,con esta conciliación inexistente que tenemos si se quedan a comedor y ya les recogemos luego a la salida de los trabajos perfecto,sino como se hace? Nosotros tenemos ahora mismo la ventaja entre comillas de que somos autonomos y cerramos cuando queremos o podemos para ir a llevar/recoger al niño y el peque no va a la guarde pero con horarios imposibles la cosa cambia.

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  14. diasde48horas

    Pues mira, mi situación laboral es justo la contraria a la tuya pero sin embargo compartimos opinión sobre la jornada contínua. Yo trabajo fuera de casa y a jornada partida, lo que significa que entro a trabajar a las 9 de la mañana y salgo a las 19:30 de la tarde, con una pausa bastante larga a mediodía. Tenemos la pésima suerte de que en nuestro colegio, a pesar de ser público, tiene jornada partida (en Galicia no está unificado) y es una mierda pinchada en un palo, con perdón de la expresión. Mi hijo se queda a comer en el comedor escolar porque su horario de comida no coincide con el nuestro y cuando llega por las tardes está reventado, el pobre, la maestra nos comenta que algunos días incluso se ha quedado dormido en clase por las tardes cuando hacen alguna actividad demasiado relajante. Sin embargo en los meses de junio y septiembre, cuando sí tiene jornada continua, es mucho más fácil para todos y él lo lleva mucho mejor también, a pesar de entrar media hora antes por las mañanas a la vuelta llega despejado a casa, comemos juntos y luego tiene toda la tarde para echarse una siesta si quiere, jugar… le da tiempo a todo.

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  15. Mamá Puñetera

    Yo creo que va un poco según necesidades y gustos. En el cole de mi hija no lo han llegado ni a votar, pero yo casi prefiero que sigan con la jornada partida. La jornada continua me parece muy bestia para niños pequeños a los que la atención les dura lo que les dura.
    Pero vamos, para gustos los colores… 🙂

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  16. La Mamarazzi

    Está claro que cada familia es un mundo y las circunstancias personales influyen mucho a la hora de valorar cual de las dos jornadas es mejor. Objetivamente, yo lo tengo claro, es mucho mejor la continua, siempre teniendo en cuenta que los horarios laborales, también estén adpatados a los horarios de los niños. Es complicado, porque queda mucho por hacer en este aspecto, pero bueno, yo creo que es un paso y hay que empezar a cambiar las cosas… Esto es un avance, espero que vayan llegando otros. Qu elo s niños tengan jornadas continuas, ayudará a ir avanzando en este aspecto para conseguir cambios… Un saludo!

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  17. Annabel

    En Catalunya hay escuelas que la hacen y otra que no, pero no han dado opción de votar como creo que ha pasado en otras comunidades ni de elegir, más allá de la elección del cole vaya. Cada opción tiene sus pros y sus contras, supongo que tendría que pensarlo y hablar mucho con mi marido si tuviéramos que decidir, aunque muchas veces, sobretodo cuando crías sin apoyo familiar y sin opción de abuelas, o se ajusta el horario del cole al del trabajo o no hay tu tía…

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  18. María - Pañales y Más

    Depende mucho del cole, si es público, concertado o privado y del horario de los padres y madres.

    Pochotito tiene horario partido, come conmigo y lo prefiero porque se levanta a las 8 para entrar a las 9, sale a las 12, comemos sobre las 12:20 y a la 1 se duerme su hora y media de siesta, vamos a que la 1 ya no es persona!! jajaja

    En los públicos, salen a las 2, en el recreo pueden llevar algo de merienda, pero mi hijo no aguantaría hasta las 2, a la 1 se apaga sin más jejejee

    Por suerte, en muchas cuidades/pueblos, hay coles con ambos horarios para podernos facilitar la conciliación a los padres y madres 🙂

    Aquí la jornada partida no la cambiamos por nada.

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