Cerramos curso, ciclo y etapa: Adiós a Infantil

Después de una semana intensísima de fiestas varias y graduación, hoy hemos recogido las notas y con ello cerramos el curso, el ciclo y otra etapa en la vida de nuestro chiquitín, que ya no es tan peque.

Dentro de unos meses será un alumno de primaria y ya no irá al cole a aprender jugando (qué pena, porque realmente creo que aprenden mucho más) sino a a aprender estudiando. Cosa que no lleva nada bien, como es lógico, porque estudiar según él no es divertido, pero se adaptará, o eso esperamos.

Estos últimos días han sido muy entretenidos. Lo más destacable, como no, su graduación, en la que representaron con mucha gracia y arte su paso a lo largo de todo el ciclo, recordando todos los proyectos en los que han trabado, las mejores anéctodotas… mientras más de una mamá y papá intentábamos agarrarnos la lagrimilla que luchaba por salir de la emoción que nos daba ver a nuestros pequeños representarse así mismos.

Además, como Iván cumple años en julio, no quería que dejara de tener su día especial en el cole como todos sus compañeros y ayer, último día lectivo y día de fiesta (porque ya me diréis qué sentido tiene acabar el curso un lunes) llevó dos tartas y batidos para celebrar su cumple por adelantado.

Este curso ha sido muy positivo. La ventaja de pasar todo el ciclo de infantil con la misma maestra es que se conoce a fondo a los niños y se aprende a trabajar con ellos y llevarlos. Sobre todo si la maestra está dispuesta a ello, es decir, a adaptarse a las especialidades de cada niño. No hay dos niños iguales.

Han trabajado muchísimo y los proyectos han sido muy interesantes y productivos. Han trabajado temas muy variados: la Edad Media con los proyectos de castillos y dragones, los Indios Americanos, Juan Ramón Jiménez y Platero en conmemoración del centenario de “Platero y yo”,  los trenes, el mundo marino que ha servido de temática para la graduación (mi niño ha sido una feliz sardinita), y con todos han aprendido muchísimo. Han visitado la casa de Juan Ramón Jiménez, han visto cómo es el McDonalds por dentro -actividad curiosa donde las haya, ¿verdad?-, han asistido a un concierto de la banda de música donde Iván pudo salir al escenario y dirigir él mismo a la banda. Han trabajado, han aprendido, pero sobre todo han disfrutado muchísimo.

Y esto para mi ha sido un alivio tras un comienzo en la escuela que no fue lo que esperábamos.

El primer curso fue duro con su excesiva impulsividad, su dificultad para canalizar la energía que le desborda, aún recuerdo cuando en el patio en lugar de jugar deambulaba solo o a la vera de su seño, o cuando iba a recogerlo y me encontraba con que se negaba a trabajar o le rompía la ficha a su compañer@… Cuánto le costó trabajo adaptarse pero cómo lo consiguió y al final de curso nos sorprendió su evolución.

El segundo curso fue mucho mejor, el hecho de trabajar por proyectos lo motivó muchísimo, poder desarrollar sus capacidades para aprender sobre diversas materias, superar sus miedos, adaptarse al grupo, saber trabajar en equipo, templarse… por fin veíamos un buen rumbo aunque no se estaban potenciando sus capacidades al máximo, pero al menos no se aburría, estaba motivado y trabajaba mucho, íbamos por buen camino.

Este curso se han superado nuestras expectativas. Su seño, sin querer aceptar abiertamente que realmente tenía un niño de altas capacidades entre sus manos, al menos no de cara a nosotros, sí es cierto que se ha tomado muy a fondo el hecho de sacarle partido en todo aquello que destaca y, además, reforzar sus puntos débiles. Conseguir motivarlo a tope, que disfrute trabajando, que quiera ser el primero en acabar sus trabajos y, además, hacerlo bien.

Ambas reconocemos que no es un niño fácil. Es muy perfeccionista y su frustración ante un objetivo no logrado le lleva bien a no parar hasta que no lo consigue, bien a no intentar un reto nuevo por miedo al fracaso. Se exige muchísimo.

Además presenta una disincronía clara, a nivel intelectual está muy avanzado pero a nivel físico es un niño de casi 6 años que en destreza motora incluso no estaba a nivel. Le ha costado mucho desarrollar la motricidad fina: coger el lápiz, hacer trazos, pintar, recortar… así que en este aspecto la seño se lo ha tomado muy en serio, como ella nos ha dicho “asegurar los cimientos para que luego no se nos venga el edificio abajo”. A día de hoy aún tiene que mejorar un poco, pero además de tener mejor motricidad por fin ha conseguido disfrutar con las artes plásticas, que eran su caballo de batalla.

Las notas han sido estupendas. Mejorando las del segundo trimestre, que a su vez mejoraban las del primero, su resultado ha sido excelente excepto en inglés que ha sido “aceptable”. Y no por conocimientos sino por mal comportamiento, en las notas del segundo trimestre lo expresaba como “comportamiento disruptivo” cosa que ha mejorado no solo porque le hemos hecho entender a Iván lo importante que es que no interrumpa ni moleste en la clase aunque se aburre -porque el aburrimiento era el motivo real de su mal comportamiento- y porque cuando le comentamos a la profesora de inglés que el niño tenía altas capacidades intelectuales se dio cuenta de por qué se portaba de esa manera.

Así que con unas notas excelentes bajo el brazo, una evolución a nivel escolar y personal estupenda, nos tomamos un descanso de dos meses antes de que se inicie un nuevo reto: empezar primaria. Ya me veo este verano poniéndole un escritorio de estudiar en su habitación, sus libros de consulta y su globo terráqueo, como todo buen estudiante que se precie. Al menos pondremos de nuestra parte para que así sea.

Pero no puedo evitar echar la vista atrás con añoranza. Recuerdo su primer día de colegio con su mochilita al hombro y su cara de ilusión, mientras yo llevaba a su hermana recién nacida en mi fular. Este año será su hermana la que empiece la etapa escolar, ahí es cuando me doy verdadera cuenta de lo rápido que ha pasado el tiempo.

Aún recuerdo la época en la que no jugaba en el recreo sino que se dedicaba a deambular por el patio o a estar pegado a la falda de su seño. Se me partía el corazón de ver cómo mi niño no se integraba en la clase, nunca ha sido el típico niño de jugar al fútbol o a las carreras. Ha tenido muchos “mejores amigos” a lo largo de este ciclo, le ha costado ganarse el cariño de algunos compañeros aunque él es amigo de todos y si por él fuera todos los días haríamos una fiesta pijama en casa con toda su clase.

A pesar de ser un niño muy cariñoso y empático sabemos que no encaja con todos los niños, para él era un orgullo que es@ compañer@ que no lo aceptaba por fin lo hiciera y nos decía feliz Tal ya es mi amigo, porque para él todos son amigos aunque él no se sienta igual para ellos. Pero finalmente se ha hecho con su grupo de inseparables, mayormente niñas, y especialmente se ha hecho amigo de aquell@s que no gozan de ser quienes mejor encajan con el grupo.

Al hilo de esto me hace especial orgullo destacar lo sensible que es con l@s niñ@s diferentes, los que no son aceptad@s con tanta facilidad como otr@s.

Este sábado estuvimos en una barbacoa con un grupo de amigos de juventud de papá, ahora ya casi tod@s madres y padres de familia. O sea, un montón de niños de diversas edades, aunque la gran mayoría de la edad de Iván. Había un niño mayor que él que me di cuenta observando que iba a su bola, no jugaba con los demás niños. El mío, por el contrario, no tiene problemas en llegar a un grupo de desconocidos, presentarse y preguntar cómo se llaman. Observé que este niño empujaba a uno de la edad de mi hija porque le había tirado la torre que había hecho con los bloques de construcción, una reacción desmedida a simple vista. Luego, hablando con su madre, me comentó que el niño es Asperger. Y ahí lo entendí todo.

Yo no tuve que decirle nada a Iván. Sin saber por qué, se pasaron todo el día juntos, jugando. Con decir que cuando nos fuimos ambos se despidieron como grandes amigos, y que el otro niño no hacía más que repetir “mi amigo Iván”… y que su madre no se creía que pudiera haber hecho un amiguito y jugar todo el día con un niño de manera normal… Pues eso, que mi niño tiene una sensibilidad y empatía tremendas. Que pudiendo seguir a la mayoría y pasárselo bomba, se acerca al que no está integrado en el grupo, se pone a su nivel y se hace su amigo. Ojalá conserve esa cualidad tan maravillosa con el paso de los años.

Así que cierro este curso muy satisfecha y muy orgullosa de él, por superar sus dificultades, que las tiene, por haber trabajado tanto, por haber rendido tanto, por haber disfrutado aprendiendo y jugando, por sus amistades logradas, por haber sido feliz, que al fin y al cabo es lo importante.

Él lo cierra con pena por despedirse de su seño después de tres años, a la que quiere muchísimo, por no ver a sus compañeros hasta septiembre, y con muchas ganas de disfrutar del verano, como no.

También cerramos etapa con la confirmación de lo que veníamos sabiendo desde que salió de la guardería: que es un niño de altas capacidades intelectuales tras realizarle la evaluación correspondiente. Y que saberlo no es más que el inicio de un largo camino y que nos queda mucho trabajo y mucha lucha por delante, pero de esto hablaré en otro momento.

Hoy hemos cerrado un ciclo de su vida, de nuestra vida. Con cierta pena por ver lo rápido que crece, lo rápido que pasa el tiempo, lo rápido que vamos quemando etapas. Pero no puedo más que reafirmar que verlo crecer es el mejor regalo que me ha dado la vida.

10 thoughts on “Cerramos curso, ciclo y etapa: Adiós a Infantil

  1. Stephanie hastaelinfinitoyymasalla

    Que bonito! es fascinante ver como crecen, pero pasa rapidísimo!!
    suerte en esta nueva etapa. seguro que se adapta a la perfeccion poco a poco!

    un saludo!!

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    1. Alejandra La aventura de mi embarazo

      Gracias!!!! Espero que se adapte bien, y si no estaremos ahí para echarle un cable 😉

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  2. Yo y mis mini yos

    Buff, como ha ido desarrollandose tu chiquitin!!! Estoy como tu, en primero la mini-mayor tambien empieza primaria… maaaaaaaaaaadre mia!!!

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    1. Alejandra La aventura de mi embarazo

      Madre mía pero qué rápido que crecen estos niños, en nada me veo con canas aplaudiendo en su graduación universitaria jajaja 🙂

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  3. Mo

    Me enternece mucho que sea tan empático… Enhorabuena por el balance tan positivo y mucha suerte con la nueva etapa.
    Besotes!

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    1. Alejandra La aventura de mi embarazo

      Y a mi, es un niño muy sensible y empático y confieso que son virtudes que me encantan, ojalá las conserve toda la vida aunque también va a sufrir mucho por ello. Besotes!

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  4. diasde48horas

    Qué tierno Iván, socializando con el otro niño…
    Ojalá se adapte bien en esta nueva etapa 🙂

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    1. Alejandra La aventura de mi embarazo

      Seguro que sí, y si no estaremos nosotros ahí para ayudarle y poner todos los medios posibles para que pueda hacerlo 🙂

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