10 consejos prácticos para portear con bandolera

Me encanta portear con bandolera. En mis ocho años de porteo intensivo he podido probar con mis tres hijos casi todos los tipos de portabebés ergonómicos que hay. Y sin duda, el que más he utilizado, con el que he disfrutado portando a mis hijos y mi favorito de todos, es la bandolera.

El motivo es simple. La bandolera es cómoda, práctica y muy versátil. Una bandolera de fular tejido se puede usar prácticamente a lo largo de todo el tiempo de porteo, desde el nacimiento hasta que el bebé o ya no tan bebé no quiera seguir siendo porteado. O tú decidas que no quieres o no puedes seguir porteando. Ocupa poco espacio, por lo que la puedes transportar fácilmente en cualquier bolso, y una vez dominas la técnica, te la colocas en un momento.

Porteo muchísimo con ella, de hecho si con mi hija la usé a tope, con mi pequeñín ha sido ya sacarle el máximo partido. Salí del hospital con mi bebé en la bandolera y sus primeros meses de vida, en mi vorágine de madre de tres, pasaron casi completamente en ella, bien pegadito a mi. Hemos combinado su uso con otros portabebés ergonómicos, pero a pesar de ello, sigue siendo el que más uso.

Sin embargo, la bandolera goza de poca popularidad entre madres dudosas por los muchos prejuicios que puede suscitar. Y es que a priori parece que:

♥ Es difícil de colocar

♥ No es cómoda al ser asimétrica

♥ El bebé se puede caer de ella

Pero nada de esto es cierto. Es obvio que requiere un poco de práctica para “cogerle el punto”, pero cuando la bandolera es usada correctamente, es un portabebés totalmente seguro, tanto para el porteador como para el bebé, además de cómodo y práctico.

Dado que la uso mucho y lo suelo compartir en mis redes sociales, recibo muchas consultas con dudas sobre ella, he decidido compilar en este post una serie de consejos y trucos de uso de la bandolera, para que no tengas miedo a la hora de usarla, si te lo estás planteando.

Pero vamos a empezar por el principio

¿QUÉ ES UNA BANDOLERA?

portear con bandolera
La bandolera es probablemente el portabebés ergonómico más sencillo y de los más económicos, que se puede usar tanto como principal portabebés -con las limitaciones que tiene- como portabebés secundario.

Consiste en una tela larga (2m de largo x 70cm de ancho aprox.) que cuenta con dos anillas en uno de sus extremos. Puede estar confeccionada en diferentes tipos de tejidos y fibras que le aportarán unas propiedades en concreto según se combinen dichas fibras y/o tejidos

  • Tejidos finos y frescos como popelina de algdodón, lino o wax -tejido tradicional africano- ideales para verano, con soporte medio para los bebés más pequeños.
  • Tejidos de fular como la sarga cruzada, sarga diamante o el jacquard. Ofrecen una adaptabilidad total al cuerpo del bebé y un excelente soporte -siempre dependiendo del tipo de tejido y su gramaje- a lo largo del porteo. Envuelven maravillosamente al bebé recién nacido dando el soporte que su musculatura en desarrollo necesita, y además aguantan perfectamente el peso de los niños más grandes . Se confecciona con fibras como algodón, lino, bambú, cáñamo, lana, alpaca, simples o con mezclas, aportando cada una de ellas unas características determinadas por su propia naturaleza.

Es un portabebés asimétrico, dado que reparte el peso sobre uno de los hombros y espalda. Por ello se recomienda para portear en períodos cortos de tiempo o para momentos puntuales. Admite diferentes posiciones según la necesidad del momento: delante en posición ventral, a la cadera y a la espada.

Se desaconseja totalmente la posición en cuna por los riesgos que entraña la posición adquirida por el bebé dentro de la bandolera. Esta posición favorece la caída del mentón del bebé sobre el pecho, con el consiguiente riesgo de asfixia por bloqueo de las vías aéreas. Además de que no es una posición respetuosa con la fisonomía natural del bebé, favorece también que su cara pueda quedar cubierta en algún momento, bien por la tela, bien contra el cuerpo del porteador.

Así que, a pesar de que en algunos manuales de portabebés ergonómicos se indica esta postura como una de las variantes de uso, se desaconseja totalmente.

¿DÉSDE QUÉ MOMENTO  Y HASTA CUÁNDO PUEDO USAR LA BANDOLERA?

La bandolera es uno de los portabebés ergonómicos más versátiles, precisamente por su simpleza. Permite portear desde el nacimiento hasta el final del porteo, a lo largo de todas las etapas de desarrollo del bebé. ya que se adapta perfectamente a él a medida que crece.

Es un portabebés muy recomendado para usar con bebés recién nacidos, dado que se adapta perfectamente a él, punto por punto.

Es ideal para amamantar ya que permite el fácil acceso al pecho, de manera discreta y es fácil de reajustar tras acabar la toma.

Es perfecta para utilizar durante tiempos cortos de porteo -paseos, recados, traslados de casa al coche, para ir a la playa y/o piscina- y para la época en la que el bebé comienza a caminar y se sube-baja con frecuencia.

En bebés más pequeños podemos usar tejidos más finos y livianos, sobre todo en épocas de calor. En niños mayores se recomiendan tejidos de fular puesto que ofrecen mayor soporte y además acomodarán mejor la carga sobre el hombro, al ser más mullida, amortiguando el peso del bebé.

porteo con bandolera niña grande

¿CÓMO ME PONGO LA BANDOLERA?

Aunque pueda parecer difícil a priori, en realidad es un portabebés muy sencillo de usar. Aunque es cierto que suele precisar una práctica previa y hay gente a quien se le resiste, pero una vez adquirida la técnica suficiente, es muy fácil y rápida de colocar.

La bandolera se coloca pasando la tela por las anillas, de tal manera que una vez ajustada punto por punto con la tensión necesaria, las anillas bloquean la tela totalmente.

El bebé queda sentado dentro del “saquito”, que es el asiento que se forma con la tela, en la conocida como posición ranita, respetando su postura natural y favoreciendo el correcto desarrollo de su espalda, cadera y piernas.

La tela de la bandolera debe ir de corva a corva -la zona trasera de las rodillas- en la parte inferior, y debe alcanzar hasta la coronilla en la parte superior, para garantizar el correcto soporte del cuello y la cabeza del bebé.

1O CONSEJOS PRÁCTICOS PARA PORTEAR CON BANDOLERA

Ahora sí. Llega el verano, el calor, y si te gusta portear toca buscar un portabebés fresquito que te permita seguir disfrutando de la maravillosa experiencia que es el porteo, sin morir de calor y empapados de sudor. Aunque portear no da mucho

portear con bandolera lactancia materna

Sin duda es uno de los portabebés más queridos para el verano. Al tener una sola capa de tela y dejar un hombro libre, cubre menos parte de nuestro cuerpo y la sensación de envolvimiento es menor. Pero se puede usar igualmente a lo largo de todo el año, así que no es un portabebés exclusivo para el verano, pero sí muy recomendable en esta época.

Por eso os vamos a dar 10 consejos prácticos portear con bandolera, usarla bien y disfrutar del seguro porteo con ella:

Coloca las anillas lo más arriba posible. Uno de los problemas más frecuentes al colocarte la bandolera es que, en el momento en el que metes a tu bebé y ajustas la tela, la anilla se queda muy abajo. Esto hace que el porteo sea más incómodo tanto para el bebé como para el porteador. Para el porteador es incómodo puesto que la tela se sube cuello sobrecargando las cevicales,  y abarca también más parte del brazo, limitando su movilidad. Para el bebé, porque al ser más estrecha la tela en esa zona, le queda menos espacio para sentarse cómodamente con un soporte completo.

A la hora de colocarla es mejor comenzar con las anillas lo más arriba posible, sobre el hombro incluso un poco hacia atrás, de tal manera que a la hora de ajustar no se bajen demasiado. Lo ideal es que, una vez ajustada la bandolera, las anillas queden bajo la articulación del hombro, de tal manera que permitirá mejor movilidad y no se subirá tanto la tela al cuello.

Ajusta bien la tela antes de ponerte a tu bebé. Es común a la hora de ponernos la bandolera, una vez nos la pasamos por la espalda, el hombro y pasamos la tela por las anillas, dejar mucha tela para que haya espacio suficiente para colocar al bebé. Esto provoca que a la hora de ajustar la bandolera se nos bajen las anillas, tanto que a veces está tan bajas que no podemos ajustar más y la tela sigue quedando suelta. Es mejor ajustar más la tela antes de ponernos al bebé y, si una vez lo vamos a meter dentro no cabe porque hay poco espacio entre la tela y nuestro cuerpo, ir soltando tela de las anillas poco a poco. De esta manera conseguiremos un buen ajuste y que las anillas queden a la altura deseada.

Prevé bien la altura de la tela. la tela debe llegar perfectamente hasta coronilla del bebé, de tal manera que si se duerme o quiere descansar, ésta le recoja y sujete perfectamente la cabeza. Es especialmente importante los primeros meses del bebé, en los que todavía no tiene fuerza suficiente para mantener la cabeza por sí mismo, la tela debe recogerla de manera firme y envolvente, evitando que el bebé realice el mínimo esfuerzo muscular.

Por abajo, debe cubrirle perfectamente el culete y las piernas de corva a corva para que pueda sentarse cómodamente en una postura respetuosa con su fisionomía.

La bolsita o saquito bajo el culete del bebé es fundamental. La bandolera da la sensación de que el bebé pueda escurrirse por ella. Los hay que además se ponen tiesos – de pie en cuanto los metes en ella, deshaciendo el ajuste de la bandolera, lo que provoca una gran sensación inseguridad a la hora de portear.

Esto sucede porque el saquito, bolsita o en definitiva, el asiento, no está correctamente hecho. Para hacerlo bien y eliminar cualquier riesgo, una vez que metes al bebé en la bandolera, debes coger la tela bajo su culete hacia adentro y subirla lo máximo posibe; tirando de ella hacia arriba entre el cuerpo del bebé y el tuyo hasta aproximadamente la altura de tu pecho.

Así le creas el asiento que le dará soporte y, además, le obligas automáticamente a adoptar la posición ranita, con el culo hacia abajo y sus rodillas flexionadas quedando a la altura de su ombligo aproximadamente. Una vez ajustas la tela asegurando la posición ranita el bebé, y basculando su cadera -esto es subirle las rodillas dejando caer el culete, de tal manera que acomodas su pelvis y el periné queda libre-, no podrá estirarse o escurrirse, ya que con su culete más abajo de las rodilla éste hará contrapeso, la tela irá ajustada en tensión de corva a corva y no tendrá la fuerza necesaria para impulsarse y ponerse de pie, ni la tela cederá.

Coloca la cabeza del bebé siempre en el lado contrario a las anillas. La tela es más estrecha donde van cosidas las anillas, por lo que habrá menos espacio para su cabecita. Las anillas podrían hacerle daño no solo por algún pellizco accidental a la hora de ajustar la tela, sino sobre todo porque la cabeza puede quedar apretada en un espacio muy limitado.

Desplega lo máximo posible la tela por la espalda. Esto dependerá en gran parte del tipo de plegado de la bandolera. El más común es el plegado sakura, en el que la tela se abre como un abanico,  lo que permite una mayor amplitud de la tela. Una vez colocada la bandolera y el bebé en ella, y antes de proceder ajustarla, debemos abrir la tela lo máximo posible, para distribuir mejor el peso del bebé por la espalda.

Es importe, al desplegar la tela, verificar que no esté arrugada o enrollada. Cualquier arruga afectará al ajuste y supondrá puntos de presión en la espalda. Al no poder tensar bien la bandolera podría desajustarse durante el porteo, con el consecuente riesgo de que el bebé pueda ir demasiado holgado e incluso caerse. Si la tela está enrrollada o girada sobre sí misma, directamente no podrás ajustarla como corresponde y la estarías usando mal.

La cadera equilibra el hombro que no carga. En bebés pequeñitos o niños de poco peso no hará falta, pero cuando ya pesa más o nuestro peque es más grande, la cadera es una gran aliada. No solo nos ayudará a tener  más espacio disponible en nuestra parte delantera, sino que al portear a la cadera ésta va a soportar la mayor parte del peso, compensando así el hombro de carga que nos falta y descargando el hombro que usamos.

Adáptate a su uso poco a poco. Si vas a usar bandolera por primera vez o hace tiempo que no la usas, ve poco a poco, sobre todo si tu peque es ya algo más grande. Lo suyo es acostumbrarte paulatinamente a portear con ella y a cargar sobre un solo hombro, empezando por portear durante unos minutos al día e ir incrementando los tiempos poco a poco, de manera que te vayas ejercitando y acostumbrando tu hombro a cargar ese peso.

Si fueras al gimnasio a hacer pesas no empezarías entrenando a tope, sino poco a poco, aumentando tu ritmo a medida que aumentan tu fuerza y resistencia. En el porteo en general, y con la bandolera en especial sucede lo mismo, si no la has usado nunca, o hace ya tiempo que no la usas, y el primer día que lo haces porteas a tu peque que pesa ya lo suyo durante un rato más largo de lo previsto, probablemente tu hombro y tu espalda se resientan del esfuerzo realizado. Por el contrario, si porteas de manera gradual, aumentando los tiempos poco a poco, llegará un momento en el que puedas portear con la bandolera a tu bebé durante el tiempo que necesites con la sin resentirte por ello.

Facilita la lactancia materna. La bandolera es posiblemente el portabebés ergonómico donde más fácil resulta amamantar. Si nuestro bebé o peque necesita comer, basta con aflojar un poco las anillas hasta que tome cómodamente el pecho. En bebés habremos de acomodarnos y llevar el pecho hasta su boquita, en niños más grandes éstos harán parte del trabajo y serán ellos quienes intenten tomar el pecho.

Cuando te la quites, suelta totalmente la tela de la anilla: Muchas veces por comodidad, una vez sacamos a nuestro peque de la bandolera, solo la aflojamos pero la dejamos unida para volver a ponérnosla más rápico en otra ocasión. Si se trata de hacerlo durante un paseo o un momento en el que vamos a necesitar poner y quitar al peque varias veces sin quitarnos la bandolera podemos dejarla tal cual, pero una vez la dejemos de usar hasta otra ocasión, es mejor dejar la tela completamente suelta. En primer lugar porque si acostumbramos a la tela a tener las anillas siempre en la misma posición, se quedará marcada y cogerá la forma de las anillas, por lo que puede suavizarse demasiado en ese punto y que luego no se ajuste correctamente o se deslice al ajustar; y sobre todo porque es posible que entre poner y quitar varias veces y repetidamente, la tela que queda entre las anillas se líe o nos liemos nosotros mismos al pornerla y quitarla, de tal manera que a la hora de usarla no esté bien colocada y nos podamos llevar un susto. Si dejamos la tela totalmente suelta ésta perderá la forma y no erraremos a la hora de colocárnosla de nuevo.

Espero que estos consejos te resulten útiles a la hora de decidirte a portear con bandolera. Yo te animo a que lo hagas, y no desistas si al principio no consigues ajustarla correctamente. Con práctica y dándote la confianza suficiente conseguirás disfrutar de portar con bandolera y llevar a tu bebé bien cerquita.

 

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15 thoughts on “10 consejos prácticos para portear con bandolera

  1. Tamy valle canton

    Super comodo , para el bebe y para la mama, mejor invento en la vida

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  2. Planeando ser padres

    Yo lo estoy valorando para el verano, porque ya estamos asfixiados con el fular elástico. pero claro ¡aquí porteo 24 horas al día! Si hasta me acuesto con mi churumelito en el fular porque quiere tanta cercanía que es la única forma de que no se desvele durante varias horas de noche. Por eso tenía mis dudas respecto a la carga sobre un hombro.

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  3. Vero de La Opinión de Mamá

    Ay, qué tarde me enteré yo de esto de portear…

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  4. Cuestion de Madres

    Para mí también fue la mejor elección. Llevé a mi pequeña de maravilla en ella y me dio pena no haberla descubierto con el mayor 😉

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  5. 30 y... y mamá

    Maravillosos consejos para un porteo exitoso!!! 👏👏

    Nosotros estamos muy pero muy a favor del porteo, hemos tenido varías bandoleras y fulares pues le hemos dado mucho uso y los del Melocotón ya estaban súper viejos para la Manzanita. Tanto el padre como yo, como ellos hemos disfrutado mucho del porteo, con decirte que el carro después de usarlo los 2 sigue estando como nuevo!!! 😉

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  6. Diario de una madre rebelde

    Y a mi que me encantan pero con mi peque tenía prejuicios y no la use.. 🙁
    Pensaba que se me caería y que no sabría ponérmela… así que la tengo para el siguiente jajajaja
    Con tu post me animaré a usarla 😉

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  7. Madre Superada

    Yo no usé bandolar… no las conocía y compramos otro sistema. Ahora las veo por todas partes y parece muy práctico y cómodo…y por lo que tu cuentas… lo es!

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  8. La mama fa el que pot

    Yo lo siento pero debo ser una excepción porque no me acabé de apañar bien con la bandolera.
    Cuando era muy bebé no me sentía segura de tenerlo bien y luego si pasaba mucho rato se me resentía el otro hombro.
    seguramente es que nunca aprendí a ponerla bien.
    Pero bueno, por suerte la mochila y el fular han sido siempre unos grandes aliados 🙂

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  9. diasde48horas

    Y yo que no me apaño con la bandolera… me regalaron una cuando nació mi mayor y la usé sólo un par de veces porque no me veía segura. Tend´ré que darle otra oportunidad.
    Gracias por los consejos!

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  10. Mamá Puñetera

    Muy interesante el post! Lo tendré en cuenta porque, en cuanto a porteo, la bandolera no la probé y siempre me dio curiosidad ver si sería mas o menos cómoda que el fular elástico o la mochila ergonómica.

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  11. Bebe Friki

    Uy, uy,… Pues muyútil todo, pregunta, Hasta cuando se usan las bandoleras de peso?

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  12. Aventuras de una Mami

    Me viene genial tu post!! me acabo de comprar una bandolera para el verano y me estoy adaptando a ella. He tenido fular y mochila, y ahora la bandolera. Estoy encantada con la mochila, pero el peque pasa mucho calor y el año pasado no la quiso, así que imagina en septiembre cuando volví a portear, después de 2 meses, no podía con él.
    Con la bandolera (la he usado ya 4 veces) estoy encantada, pero para porteos cortos, en el barrio. Me hubiera venido muy bien hace unas semanas, así no hubiera caído en el punto de soltar la tela del todo, porque he caído y ¡Qué incomodo! y seguiré tus consejos porque las anillas a veces me quedan muy abajo, y es que me las tengo que poner más arriba.
    Gracias por el post

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  13. Lee

    Un post muy completo!
    Y yo lo que me digas me lo tomo como norma porque eres una experta en el tema.
    Estoy de acuerdo con lo de ‘perfecta para utilizar durante tiempos cortos de porteo’ porque yo la usaba con las dos cuando eran andadoras y en algunos momentos ya se querían bajar, luego subir y así estábamos jejeje.

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  14. ITZEL

    Mira que a mi el portero no se me dio, pero estoy consciente que ha sido por no informarme más y post como estos me hubieran ayudado mucho. Ahora los mellizos tienen 9 meses y al ser dos igual ahí fue mi error, pensar que era inviable al ser dos. Gran post

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  15. Lai - Asi piensa una mamá

    me encantan las bandoleras de este estilo. Con la pequeña queria tener una como la tuya, pero aquí no vendían aun. Encuentro que cuando le pillas la práctica, son muy cómodas. Yo al final compré por intener la única que se vendía aquí, que era mas rigida y pequeña que la que enseñas, pero la usamos un monton!

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