Criando a mi manera, pese a quien le pese

Que cada uno hace las cosas lo mejor que cree y, en muchas ocasiones, en base a unas creencias o convicciones, es lo más normal del mundo. Que hay quien se atreve a criticar, juzgar o hacer de menos tu manera de hacer las cosas, también.
En esto de la crianza todo el mundo se cree con derecho a dar su opinión, aconsejarte «por tu bien» e incluso dejarte caer que su manera de hacer las cosas es mejor que la tuya. Y una se calla porque es prudente y, ante todo, educada y respetuosa. Pero llega un momento que aguantar tantas tonterías cansa.
Afortunadamente una de las cosas que te da esto de estar metida en internet, en foros y blogosferas maternales, es que te encuentras con muchas mamás afines a tí, a tu manera de hacer las cosas, de entender la maternidad, se establece una cercanía inmensa con ellas y te sientes acompañada en este camino de la crianza.
Pero en la vida real, en el día a día, la cosa es muy distinto. Si compartes la manera de entender la maternidad y la crianza con la gente de tu entorno, puedes darte por afortunada; si encuentras un grupo donde compartir experiencias e impresiones, como puede ser un grupo de lactancia o crianza, date por suertuda pues, pese a que solo compartas e intercambies impresiones con otras mamis una o dos veces al mes, al menos sentirás que no estás sola (aunque te de la impresión de que en lugar de estar en una reunión de un grupo de lactancia te encuentres en una terapia de grupo cual ex-adicta). Si no encuentras a nadie a tu alrededor que comparta tu manera de ver y vivir la maternidad, date por… pues eso.
Yo me muevo entre el segundo y el tercer caso, a veces pienso que llego al primero pero desafortunadament siempre surge algo que me hace volver a la realidad y pensar que solo ha sido un espejismo.
Cuando me quedé embarazada pensaba que las cosas solo se hacían de una manera, de la manera habitual que todas conocemos, y el hecho de encontrarme con otras mamis en la red que compartían su manera de entender la maternidad me abrió los ojos hacia una manera de hacer las cosas totalmente desconocida y diferente. Como se suele decir «se me cayó un mito» aunque afortunadamente (al menos a mi modo de entender) para bien. Por fin alguien hablaba de la lactancia con naturalidad, como una manera no solo de alimentación sino de comunicación, relación y unión profunda; por fin alguien hablaba de llevar a tu bebé en brazos o dormir con él en la cama sin miedo a mal acostumbrarlo; por fin alguien hablaba de «otra» manera de entender la maternidad, y esa manera se acercaba mucho más a lo que yo quería.
Pensé que sería fácil que la gente lo entendiera y en caso de que no fuera así poco me preocupaba, pues yo soy de las que hace oídos sordos cuando estoy plenamente convencida de algo, y en este caso, lo estaba. Y no era habitual empezar a ser mamá rompiendo el molde, aunque por suerte en este camino el Papá estaba totalmente de acuerdo conmigo, pero me costó hacer entender por ejemplo a mi madre que como yo quería criar a mi hijo no era un error de novata.
Cuando empecé a ir al grupo de lactancia sentí el alivio de no ser la única y creo que por eso me enganché al grupo, porque me sentía muy cómoda compartiendo impresiones y experiencias con mamás a fines a mí. Lo dicho, una terapia de grupo que me ha dado la oportunidad no solo de aportar mi experiencia y ayudar a otras mamis perdidas en esto de la lactancia materna, sino de conocer a otras mamis que entienden la crianza de la misma manera que yo.
En mi entorno soy única en mi especie, lo que me convierte en un bicho raro y, seguro que a ojos de los demás, una madre errada en la manera de criar a mis hijos -cosa que, como decía antes, me trae sin cuidado-.
Soy la única no solo que ha dado lactancia materna a mis hijos hasta los 6 meses, sino que sigue manteniendo una lactancia más allá del año, lo que para muchos, además de innecesario, es un capricho, un vicio o incluso una mala costumbre. Doy el pecho allá donde me encuentre y mi hija lo necesite, al igual que hice con mi hijo, con total naturalidad y sin enseñar nada (porque soy pudorosa y porque entiendo que haya quien se pueda sentir incómodo).
Soy la única que porteo, parece ser que porque soy la única que tiene la columna sana y fuerte pese a mi artrosis en las cervicales, mi escoliosis lumbar, mi lumbago y mi ciática -sí, todo eso para mí solita- y, curiosamente, portear a mis niños no hace que me duela más la espalda o que me encuentre peor, qué curioso; me miran raro cuando voy con mi niña «colgada», me dicen «qué bien va ahí pero yo no podría hacerlo, tengo el cuello fatal», como si yo fuera fornida como un roble.
Soy la única que duerme con mis hijos en la cama -y si alguien más lo hace no lo se porque se calla por vergüenza o miedo al «qué dirán»- y que hablo de ello con total normalidad, aunque cada vez menos porque una se harta ya de escuchar tonterías. Como si mis hijos quisieran seguir durmiendo conmigo a los 18 años, o como si no hubiera más lugar que la cama para tener intimidad con mi serñor marido.
Soy la única que no cree que Stivill es la sabiduría plena del sueño infantil, el gurú del duermebien, y que Supernanny es el paradigma del buen adiestramiento infantil. La única que no se cree eso de que los niños lo saben todo, nos manipulan e intentan dominarnos como crueles villanos. La única que no arregla las cosas dejándolos llorar porque así aprenden. No creo que mis hijos estén malcriados, intento ser paciente -aunque no siempre lo consigo- y empática -recordar cómo era yo a su edad, al menos con Iván y así entenderle-, si tengo que regañarle o castigarle lo hago pero si a mis ojos no lo merece, no lo voy a hacer porque los demás crean que su comportamiento no es el correcto.
Y por supuesto, lo que jamás jamás jamás he hecho, y jamás jamás jamás haré es dejarlos llorar hasta la extenuación. Un niño que llora es que tiene una necesidad, sea la que sea, y hay mil maneras más de calmar el llanto que dejándolos llorar hasta el agotamiento, y no siempre tiene que ser dándoles lo que quieren.
Llega un momento en el que una se cansa de tanta tontería. De miradas condescendientes, de comentarios desafortunados, de críticas, de consejos no pedidos, de que te digan con todo el descaro, poca vergüenza y menos respeto que su manera de criar es mejor. Pero aún así, porque una siempre es educada y respetuosa, prefiero no discutir porque, en el fondo, tampoco vas a conseguir nada, y yo no estoy para derrochar fuerzas inútilmente.
Yo no me meto en la manera de criar y educar de los demás, me parece que es algo muy personal que solo atañe a esa familia y nadie de fuera tiene que venir a decir nada; puede que yo haga las cosas de otra manera, pero eso no me da derecho a opinar ni decirles nada. Ojalá todo el mundo fuera igual y de vez en cuando se dieran un punto en la boca en lugar de creerse que son la materpedia, a mi que me dejen tranquila que yo no le digo a nadie lo que tiene que hacer o si lo mío es mejor que lo suyo.
No se es mejor madre por criar de una manera u otra, cada una enfocamos nuestra maternidad de la manera que creemos, como sentimos, como nos convence; seguramente erremos, tropecemos en el camino y aprendamos de ello, pero debemos hacerlo por nosotros mismas y no por lo que digan desde fuera. Cada mamá es la mejor mamá para su hijo.

16 thoughts on “Criando a mi manera, pese a quien le pese

  1. Carol

    Totalmente de acuerdo, cada mamá es la mejor mamá para su hijo.
    Qué te voy a decir que no sepas, te entiendo perfectamente.
    En cuestión de crianza todo el mundo se cree con derecho a opinar, a mi jamás se me ocurriría metemer en la crianza de otros padres. Pero parece que como no hacemos lo "normal", lo que hace todo el mundo, molesta. Es como si pusiésemos en entredicho lo que los demás hacen, y no es así.

    Un abrazo

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  2. Anónimo

    Ale, a mi me miran raro si digo que Edgar duerme conmigo y para mas inri tiene wue estar tocando oreja ajena para hacerlo, o que no los obligo a comer nunca, o que jamás los he dejado llorando para que " no me tomen en pelo" , por lo menos no.siendo pequeños….. jaja

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  3. Anónimo

    Nunca he comentado en tu blog, pero te sigo habitualmente. Primero decirte que me encanta tu blog porque yo tengo el mismo concepto de crianza que tú.
    Tengo un hijo de 11 años y lo he criado como mi intuición e instinto me dictó que lo hiciera. Durmió con nosotros hasta que le dio la gana y es un niño bueno, educado y para nada malcriado.
    Con esto quiero decir que cada padre y madre debe criar a sus hijos como les dicte el corazón y nadie tiene el porqué criticar.

    Un saludo

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  4. MARÍA

    Totalmente de acuerdo, he dado el pecho hasta que pude, y quisimos, han dormido y duermen en nuestra cama, han comido si quieren, y no han saludado a quien no les cae bien, no han llorado hasta el hartazgo y jamas el señor Stivil entraría en mi casa, reto y castigo si yo creo que es necesario, mimo mucho, abrazo mucho y les digo que las amo a cada rato, (para que si ya lo saben como dice mi madre, ¿será por eso que jamas me lo dijo?).
    Por aquí en Uruguay los pediatras recomiendan la lactancia exclusiva hasta los 6 meses, y se "puede" continuar hasta los 2 años amantando claro está con alimentación complementaria.
    Un abrazo, genial tu entrada como siempre.

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  5. Sofia

    materpedia ???? jajajjajaja, q bueno !!!

    puede q la gente hable delante tuya o se calle y luego vaya por detrás criticando.
    en mi caso me he encontrado con ambas cosas.

    y sabes? hasta he visto como "me han dado" de lado por las tremendas ganas de todo y nerviosismo y potencia de voz q tiene mi hija… q parece una malcriada y no, lo q pasa es q es nerviosa y activa y no quiere un carrito ni en pintura.
    sus peques y mi peque no tienen nada q ver, y aunq eso para mí no es un obstáculo para quedar o hacer, para estas personas sí (imagino q no querrán q el virus del nerviosismo se contagie a sus hijos).

    ojo, q todo hay q decirlo. a veces me encantaría tener una niña algo más tranquilita jejejeje, al menos quieta 3 minutos para tener una mini-conversación !!!!
    pero adoro a mi hija y su forma de ser, y, aunque me duele el comportamiento de estas personas (como a tí) al final pienso eso d q mejor solos q mal acompañados.

    P.D.: Me llegaron a decir q mi hija era así de nerviosa porq la cogía y movía mucho al jugar, q dormía así de mal porq la acostumbré al contacto conmigo y mi cama, q no había peso porq mamaba muy poquito tiempo, que …

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  6. Antonella

    La verdad es que te llevo leyendo hace ya (bueno, ultimamente desde que nacio el peque, poco tiempo tengo)

    COmparto totalmente tu opinion, si vieras lo que me dicen a mi…

    Me encanta tu blog!
    Un beso!

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  7. Chitin

    Pues mira, totalmete de acuerdo…a mí hasta me han comparado con las indígenas del amazonas cuando me han visto porteando a mi chiquitina! y yo con un par, no discutí, sino que respondí a esa persona que lo q está bien hecho no hay q perderlo por muy urbanitas y del primer mundo q seamos.

    Yo la verdad es q no escucho directamente cuando empiezan a "darme consejos".

    Saludos.

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  8. Yaiza

    consejos, consejos, algunos son buenos pero cuando los pides tu…no que todo el mundo venga con los suyos gratuitamente.
    Yo tengo amigas p primas que han tenido niños después de tener yo a peluchin y decirme que me pedirían consejos y yo siempre decirles lo mismo, que me pregunten lo que quieran y yo les diré mi opinión y lo que me fue bien pero que después cada niño y su madre son un mundo diferente y hay que respetarlo. Asi lo veo, lástima que no todo el mundo hace lo mismo.

    Tu sigue asi que lo haces muy bien y dentro de nada seré yo la que te pregunte y pida ayuda….:).
    bicos

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  9. Mo

    Mi visión de la maternidad ha cambiado un mundo desde que emprendí este camino…y a menudo me pasa como a ti, que me siento un poco bicho raro. Pero vamos, cada vez me importa menos (al principio sí me generaba ciertas dudas). Y al final ya paso de muchas conversaciones porque veo que por mucho que argumente hay ciertos temas con los que cuesta que vean las cosas desde mi punto de vista.
    Besos!

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  10. London

    La gente se podía meter la lengua por el culo, porque por muy buena intención que pongan (que yo en muchos casos lo dudo), por mucho que quieran ayudar… al final te hinchan las narices y te cansan, que manía tienen por dios.

    A mi me miran raro por portear, me miran raro por sacarme la teta, me critican porque en cuanto mi hija pequeña abre la boca ya tengo los brazos en el capazo metidos (y claro la culpa de que sea llorona desde el instante que nació es de mis brazos, por eso no se calla ni en ellos), me critican si mi hija no quiere comer y le levanto el plato, porque mis hijos se meten en mi cama, porque eligen su ropa, porque les preguntamos que quieren hacer o donde ir…. me critican por tantas cosas que pierdo la cuenta!! y por un lado me da lo mismo porque son mis hijos y yo tan orgullosa de hacer lo que me salga de la peineta que me va bastante bien, pero me harta soberanamente tener los ojos ajenos clavados en mi y oir murmullos…

    Muchas veces pienso que si los circulos "virtuales" donde me muevo estuvieran mas cerquita mio sería un paraíso!!!!!! lástima que seamos pocas y muy esparcidas por el mundo 🙁

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  11. tari

    yo tengo que reconocer que he hecho cosas "mal".. digo "mal" pq con lo que se ahora, me doy cuenta; cuando nacio Paula, el internet estaba en pañales y yo era la unica de mis amigas q tenian hijos… paula fue la primera por parte de las dos familias y la verdad es que me senti sola..
    lo hice lo mejor que pude y realmente me ha salido una niña muy buena;
    pero si tuviera otro me encantaria meterme en el mundo del porteo y hacer alguna cosa de manera diferente..

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  12. Mamá en camino

    Recién estaba escupiendo sapos por la boca con las ideas y consejos de mi suegra y te leo y pienso: la gente es necia en verdad!! Si nuestros hijos viven felices, están sanos y no necesitan más que amor, lo estamos logrando, a los demás no les interesa si nuestros bebés andan mucho alzados, si están durmiendo con nosotros ni nada más.

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  13. Patricia Vera

    Me encanta leer cosas así. Aún no he dado a luz, pero tengo algunas cosas claras sobre la maternidad, la mayoría aprendidas y reflexiondas tras leerte a ti y a otras madres que tan felizmente compartís experiencias en vuestros blogs. Mi duda es si, llegado el momento, encontraré más madres en mi entorno que piensen como yo o si será una batalla diaria. En cualquier caso, mi propósito es escuchar a todos y después decidir, aunque, claro, esto es más fácil de pensar que de hacer.

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  14. Mamá (contra) corriente

    Materpedia! juassss! Me voy a quedar con el término, ¡me ha encantado!.

    Podíamos vivir todas en la misma vecindad, sería genial escuchar otro tipo de comentarios en el día a día…

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  15. beronykas

    Ole, ole y ole!! Me parece un post de los más currado y que dice verdades como puños. ¿Por qué tenemos esa necesidad de tener que meternos en la vida de los demás hasta el punto de decirles como tienen que hacer o no las cosas? ¿Acaso existen las verdades absolutas? Es indignante hasta límites extremos.

    Comparto contigo la mayoría de los puntos que expones. En la carrera (enfermería) nos enseñaron los beneficios que tiene la lactancia materna y yo, personalmente, la apoyo más allá del año. No es ninguna aberración. Está demostrado, también, el vínculo afectivo que se crea con el método canguro y que ningún otro es capaz de mejorarlo… Y así podría seguir eternamente.

    ¿Por qué una sociedad egoísta, hipócrita y envidiosa tiene que decir como se tiene que criar a unos hijos? Tus hijos son TUYOS, tu les inculcas tus valores, aquellos que crees que están bien y que para ti, esa es la manera que crees conveniente. Cada persona es un mundo y las verdades absolutas no existen como ya he dicho antes.

    Vive y deja vivir. Cría y deja criar.

    Un saludo muy grande.

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  16. Tamara

    Encontrarme con tus palabras ha sido muy muy reconfortante porque es justamente como me siento. Tengo un bebé de 2 meses y vivo la maternidad como tú dices, a mi manera,simplemente me dejó guiar por mi instinto y no por normas socialmente aceptadas. Cojo a mi hija todo lo que me da la gana porque no soporto oírla llorar y ver cómo me mira con pena cuando la coge otra persona y no quiere,solo quiere los brazos de su mamá o su papá. Pero no, tengo que aguantar los comentarios de…esque se tiene que acostumbrar a estar con otra persona…..para que??y por eso debo dejarla llorar??
    Como tú dices debo aguantar mil comentarios que aunque con buena intención no van con mi forma de hacer las cosas. Me encanta el porteo y aún a 40° mi hija es donde más agusto está, casualidad??no lo creo. Mucha manía de quitarme a mi.hija de las manos para darme un respiro. No necesito un respiro, adoro a mi hija, no me molesta ni un segundo aunque me muera de sueño, si me molestase no la hubiese tenido. Es frustrante sentir esas miradas de no lo estás haciendo bien,la vas a mal criar, sobre todo de gente cercana. Mi hija solo se calma conmigo, en serio es extraño??o haberla llevado 9 meses en la barriga y pasar 24 horas con ella tiene algo que ver…..en fin que como ves me siento frustrada y a veces me hacen dudar de mi manera de hacer las cosas.

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