Tutoría con la seño de Iván, buenas vibraciones

Este lunes pasado por fin, después de cancelar la cita dos semanas seguidas por motivos ajenos a nosotros, pudimos reunirnos con la seño para hablar de Iván.
Lo bueno de haber tenido tanto tiempo es que he podido pensar muy bien cómo plantear el tema sin levantar suspicacias en la maestra, elaboré mi discurso mentalmente una y otra vez intentando dejar bien memorizado todo aquello que no quería olvidarme de decir. Papá y yo también tuvimos mucho tiempo para hablar de cómo queríamos encauzar la conversación, qué es lo que más nos preocupa a ambos y por eso también decidimos que fuera yo la que llevara la voz de la conversación.
Así que ayer nada más sentarnos a charlar lo primero que le dije a la maestra es que estamos muy preocupados por el comportamiento de Iván en el colegio y creemos que hay algún motivo que lo causa. Eso nos llevó a que nos cuente su actitud en el colegio, tanto en las horas de clase como en el recreo. Hubo cosas que ya sabía y otras que me sorprendieron, pero a medida que la maestra hablaba me iba reafirmando en que no estamos equivocados y que realmente hay un problema que tenemos que atajar.
Iván no hace las tareas. Cuando llega el momento de sentarse a dibujar, escribir o hacer alguna tarea en concreto lo hace mal a propósito, tira el material al suelo o bien mira al infinito mostrando total indiferencia. Cuando se portaba “mal” la maestra le llamaba la atención y al parecer él lo hacía peor, según ella Iván busca llamar su atención constantemente, y desde hace algunas semanas ya no le regaña cuando se comporta mal y parece que él ha perdido el interés por hacerse notar, pero no sigue el ritmo de su clase, va a su rollo. Con respecto a las tareas, también desde hace semanas, viendo que no tiene interés y que no quiere trabajar con el resto de la clase, lo sienta solo, le pone tareas específicas y es entonces cuando el niño trabaja a gusto y responde; nos dijo además que no quiere compartir tareas con los compañeros y que en el patio le cuesta jugar con otros niños, va a su aire. También nos explicó que es un niño muy impulsivo, con mucha energía y en exceso cariñoso, lo que hace que muchos niños no quieran jugar con él porque les choca su exceso de energía y cariño.
En resumen, nos dio a entender que no solo no tiene interés por las tareas sino que además está desarrollando un comportamiento asocial con respecto a sus compañeros.
Además nos dijo que va al cole “cansado”, que llega, se tira en el suelo y si lo dejara se dormiría, y eso nos choca porque Iván hace sus siesta diaria, duerme una media de 10 horas por la noche, se despierta y levanta solo y va contento y dando saltos al cole, por lo que parece que es cuando entra en la clase cuando su actitud cambia.
Nosotros le hablamos de cómo se comporta en casa, de cómo ha cambiado su actitud y lo responsable y obediente que se ha vuelto, y a ella le chocaba todo lo que le contábamos, al igual que a nosotros lo que ella nos decía. Insistí sobre todo en aquellas cosas que son radicalmente opuestas, como que no es un niño que siempre busca otros niños para jugar, no tiene ningún problema por intengrarse allá donde va se encuentre con niños desconocidos o mayores que él, en seguida se hace amigo y sigue el juego. Es verdad que es un niño muy impulsivo y a veces más que abrazar aprieta, en ocasiones lo hace conmigo y le tengo que decir que se relaje; además necesita mucho contacto físico, es un niño “muy apegado” pero no solo con nosotros sino con todo el mundo, no le cuesta ningún trabajo demostrar afecto y en seguida le da un beso o un abrazo a alguien a quien apenas conoce. Pero no es en absoluto asocial, y que me diga que en el colegio se muestra así realmente me preocupa.
Llegado un momento en el que vi que ella entendía que no le estábamos mientiendo ni exagerando, que además yo le dejé claro que no ponía en duda ninguna de sus palabras sino todo lo contrario, y que ambas teníamos claro que dado el comportamiento que demostraba el problema estaba en el colegio, fue cuando abordé el tema por el que realmente estábamos allí. Le dije que desde hace tiempo tenemos la ligera sospecha de que puede presentar altas capacidades, que esperáramos que o bien todo se quedara en sospechas o bien salieran a relucir de la manera positiva, pero que nos estábamos dando cuenta de que creemos que están dando la cara en su aspecto más negativo. Le explicamos además que es algo como decía antes que sospechamos hace mucho, antes de hablarlo con ella lo hemos hablado entre nosotros, con profesionales, con otros padre de niños con altas capacidades, porque no queremos dar palos de ciego y entendemos que debemos saber muy bien de lo que estamos hablando para saber cómo tratarlo.
Sorprendentemente para mí nos respondió que es posible que así sea, que no lo pone en duda porque realmente ve que es un niño muy inteligente aunque está claro que su actitud en clase confunde, sobre todo porque no destaca por lo que sabe sino por su mal comportamiento. Entonces yo le dije que lo entendía perfectamente porque conozco a mi hijo y no me sorprende que no lo haya detectado porque aquello en lo que destaca son áreas que no se trabajan en el colegio; sí es cierto que sabe más que otros niños (escribir algunas palabras, deletrear perfectamente, números de dos cifras y tres cifras (150, 200 y etc…) pero eso por sí solo no sería más que un aventajamiento si lo vemos como algo aislado. Pero dados otros factores como las materias que le interesan, la capacidad de compresión y memorización que tiene y la manera en la que se expresa, todo en conjunto es lo que nos ha hecho ponernos en la sospecha.
Ella nos matizó que sí es cierto que le sorprende lo bien que se expresa, en sus palabras tanto en el lenguaje como en la compresión se expresa como un adulto; yo le comenté cómo había aspectos de la evaluación trimestral que no casaban -por ejemplo que no disfruta de las audiciones musicales cuando es una de las cosas que más le gustan, o que no sepa describir una imagen cuando en casa coge los libros y no solo me dice lo que ve en los dibujos, con pelos y señales, sino que inventa historias alternativas al cuento basándose en las imágenes), y así, entre una y otra, también con la intervención de Papá, fuimos llegando al acuerdo de que sí, realmente el niño tiene un problema en el colegio y las altas capacidades podrían ser el motivo. Creo incluso que si bien al principio la maestra aceptó mi sospecha con cierto escepticismo, a medida que los tres íbamos hablando y dando datos ella misma se dio cuenta de que no hablamos por hablar y realmente puede ser así. De hecho nos comentó que ha tenido dos alumnos con altas capacidades, una niña y un niño, de ella nos dijo que destacaba en el área del lenguaje, fue precos en la lectura y escritura y hacía creaciones literarias desde pequeña (cuentos, obras de teatro…); del niño nos dijo que era un niño que al principio era muy trasto y problemático y al final se dieron cuenta de que tenía altas capacidades, y se llamaba Iván -menuda casualidad-.
Llegados a este punto ya fui del todo clara diciéndole que es algo que nos preocupa sumamente, ya que si muestra esta actitud a estas alturas no se qué nos podemos esperar más adelante; que si bien puede madurar y normalizarse, puede ser que en lugar de mejorar vaya a peor y que a posteriori la solución sea más compleja, y que para mí lo más importante es mi hijo y quiero su bienestar por encima de todo. Así que le propuse la posibilidad de que lo valore el orientador, sabiendo que es muy pequeño para diagnosticar las altas capacidades, pero al menos para que nos de unas pautas de actuación tanto en el colegio como en casa. 
De nuevo  para mi sorpresa se mostró de acuerdo, aunque nos dejó muy claro que el orientador va de vez en cuando al centro y no nos promete que lo pueda ver pronto, ni siquiera que venga antes de que finalice el curso. Sin embargo yo quiero que esto esté no solucionado -porque se que eso no es así- sino encauzado antes de que empiece el próximo curso, ya que dado que no sabemos quién será su maestra el próximo curso (su maestra este año ha venido de traslado y no sabe que pasará el año que viene) no quiero tener que empezar de cero de nuevo, perder el tiempo y que al final mi hijo no solo pierda interés sino que desarrolle rechazo hacia el colegio. Le he dicho que por el orientador no se preocupe, que si no viene de oficio por petición de ella nosotros haremos los trámites pertinentes para que así sea, por lo que la misma maestra nos ha dado de plazo hasta el 21 de mayo a ver si en ese tiempo se presenta el orientador, si no seremos nosotros los que actuaremos a instancia de parte.
Le he mostrado mi verdadera preocupación, que su desinterés acabe en rechazo a la escuela y que además sea etiquetado de niño problemático y por ello tratado de esa manera, y le pedí que se pusiera en mi lugar, qué haría ella si esto le pasara a alguno de sus hijos. Además le maticé que es preciso tomarse este asunto en serio e intentar poner remedio no solo por Iván, que es el principal perjudicado, sino por la misma maestra y los compañeros de la clase, para que puedan seguir el desarrollo normal de la clase, en lugar de tener un niño que interrumpe constantemente y no permite que la clase siga su ritmo. Se mostró totalmente comprensiva y nos dijo que sería un error conformarse con que solo es un niño problemático y no actuar en ningún sentido, que aunque lo fuera, cuando los padres se implican hay que intentar trabajar para logar una normalidad.
Hemos llegado a la conclusión final de que ni el mismo niño debe entender lo que le está pasando, pues si bien es muy inteligente y tiene capacidades superiores a los niños de su edad, no deja de ser un niño de 3 años y 10 meses con la madurez que le corresponde a su etapa; para él no tiene que ser fácil que no le guste jugar como a un niño normal y que le interesen cosas que no son propias de su edad.
Así que tenemos un compás de espera a la vista de que el orientador lo vea, si no fuera así daríamos el siguiente paso. Al menos estamos ya en el camino, en lugar de una negativa nos hemos encotrado una puerta abierta a la colaboración y esperamos que esto se vaya encauzando de manera positiva. Yo al menos duermo mejor, pienso que ya hemos dado el primer paso y que no es tan descabellado aquello que les hemos propuesto.

8 thoughts on “Tutoría con la seño de Iván, buenas vibraciones

  1. Chitin

    Me he sentido muy identificada con lo q comentas del comportamiento de tu hijo, pero la verdad es q nosotros no nos habíamos planteado el tema de la alta capacidad.

    La verdad es que estamos relativamente contentos con la profesora que le ha tocado a nuestro hijo, el hecho de la llegada de la hermanita, que ha nacido hace 3 semanas, le está trastocando bastante y llevamos un curso un poco complicado.

    ¿Cómo se puede detectar si un niño tiene altas capacidades o simplemente quiere llamar la atención? Hablas de hablar con un experto, ¿esto está disponible en los colegios públicos? ojalá tengas un momentito para contestarme, te he enlazado en mi blog. Mil gracias!

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  2. Elena

    Pues me alego mucho de que pudieraís llegar a un buen acuerdo tanto por vosotros, como por ella y lo más importante por vuestro chiquitin.

    Espero que sea pronto la reunión y no se demore mucho. Besitoss

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  3. Sofia

    ya leí un poquito ebn facebook d q todo iba bien.
    no sabes lo q me alegro de verdad.

    a ver si es posible q lo visiten pronto y os guíen.

    besos

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  4. Gominola

    Como maestra de primaria te puedo decir que las señales que presenta pueden entrar en altas capacidades perfectamente, su nivel correspondería por lo que leo a primero de Primaria aprox, laas tareas específias demuestran que requiere de un trabajo personalizado ahora bien, por esta adaptación la solución.no será inmediata ni visible al momento pero muchos quisieran hacer una adaptación para altas capacidades fe forma tan temprana, aunque siento decirte que siempre tendréis que complementar la escuela según el nivel que presente con actividades en casa o clubs asociacioneds de este tipo, estamos muy mal rn la escuela en cuanto a recursos y el orientador como mucho dará el visto bueno al diagnóstico pero quien realmente llevará el peso será el tutor/tutora qur tenga tu hijo, y con estos recortes si no teníamos mucho ahora menos :/. Pero siempre estarán para hacer lo que se pueda, eso si :).

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  5. Annie74

    Pues me alegro mucho!! Ahora espero que el orientador pueda verlo pronto!!
    besos.

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  6. Lady Kitty

    Me alegro mucho de que hayáis llegado a un punto en común, y espero que pronto podáis encauzar una solución buena para el terremotillo. Mil besos!!

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  7. Eva

    Hola,

    Genial que la profesora os haya entendido y esté dispuesta a colaborar. Precisamente hoy venía en el metro camino al trabajo leyendo un reportaje de la revista Mi Pediatra (n. 76)sobre niños y niñas con altas capacidades, muy interesante. Quizás ya lo has leído, sinó hazte con una revista (yo la cogí de la tienda Chicco). Lo que más me ha llamado la atención es que se estima que hay en España más de un 98% de casos sin diagnosticar… Es alucinante, seguro que hay por nuestros colegios tantos niños y niñas con "problemas" en el colegio que en realidad lo que les pasa es que se aburren y se hacen cosas que no deben porque simplemente tienen otro ritmo o otra manera de entender las cosas. Una de mis mejores amigas le pasó lo mismo que a tu niño y finalmente optaron por pasarla de curso, y se adaptó genial, aprovechando sus altas capacidades para estudiar y progresar de manera natural.

    Aver si el orientador llega rápido, ya nos irás contando.

    Besos,
    Eva.

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  8. Anónimo

    Me alegro mucho que al menos con la profesora haya habido un entendimiento, ya estas un poco mas cerca de encontrar la solución. Mucha suerte!

    Eva

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