Puericultura y trastos varios que no he usado, que no he tenido y que hubiera querido tener

*editado para hacer algunas correcciones.
Cuando nos quedamos embarazadas, sobre todo la primera vez, es frecuente que nos invada la sensación de que vamos a necesitar millones de cosas, y que esas millones de cosas son imprescindibles para criar un bebé. Si además la gente de tu entorno te facilita la tarea regalándote aquello que crees necesario, al final te ves con la casa llena de trastos que casi podrías montar un mercadillo.
Durante el embarazo de Iván me dediqué a hacer una especie de estudio de mercado para ver que es lo que podría necesitar, dentro del producto en sí cual se ajustaba más a mis necesidades-gustos-preferencias y, por supuesto, buscar siempre la relación calidad precio. A pesar de que no tuve que comprar prácticamente nada porque todo se ofrecieron a regalármelo, aún así, además de elegir lo que me gustaba, siempre procuré buscar el mejor precio, porque regalar no justifica que sea a cualquier precio.

También aproveché para apuntarme a todo tipo de promociones para recibir muestras gratis o artículos de muestra. De esta manera, entre una cosa y otra cuando nació Iván tenía prácticamente todo lo que creía necesario, hubo cosas que se ofrecieron a regalarme de las que prescindí, y a última hora también me encontré regalos inesperados y que no contaba con necesitar ni usar. Además hubo cosas que desconocía que existían que cuando decubrí hubiera querido tener desde el principio; esto me ha servido para, a la hora de tener un segundo bebé, ser más precisa con aquello que realmente necesito y prescindir de lo accesorio.

Partiendo de la base que cada una somos de una manera, no digo que lo que a mí me ha sido útil lo sea para todo el mundo, y lo que no he usado sea inútil en general. Pero voy a contar mi experiencia por si alguna se plantea comprar tal o cual producto con la duda de si es imprescindible, necesario o accesorio.

Artículos que no he llegado a tener: 


Vigilabebés: fue una de las cosas que no compré ni pedí que me regalaran hasta que mi bebé estuviera en casa y pudiera comprobar si lo iba a necesitar. Me parecía algo sumamente caro para que alguien me lo regalara con el riesgo de no ser necesario, así que decidimos esperar a que Iván estuviera con nosotros y, si finalmente fuera necesario, teníamos quien nos lo podía regalar, y si no lo compraríamos nosotros.
Pues no hemos tenido vigilabebés, de hecho no es que no lo haya necesitado, es que ni lo he echado de menos. Creo que de tenerlo realmente hubiera sido un dineral mal gastado.
Nuestra casa es normal. No voy a decir pequeña porque afortunadamente eso hoy en día no se puede decir de un piso de 90m2, pero es lo suficientemente apañada y bien estructurada como para tener las habitaciones perfectamente comunicadas con el salón, de tal manera que no tenemos pasillos ni zonas intermedias, y desde el salón escuchamos perfectamente lo que sucede en todas las habitaciones. 
Además, tanto Iván como Antía siempre han estado donde estamos nosotros, es decir, yo no he dejado a ninguno de mis dos hijos dormirse solo en una habitación, los he tenido a los dos conmigo en el salón y cuando yo me he ido a acostar los he trasladado. Lo siento, pero en ese aspecto podéis llamarme si queréis especial, pero me gusta tenerlos conmigo, ver como duermen y estar pendiente en todo momento de ellos, prefiero eso a una imagen fantasmal en un monitor con visión nocturna. De esta manera además se han acostumbrado a nuestros ritmos y rutinas, y a dormir pese a haber luces y televisión encendidas.
Tacatá – andador: aquí es más bien por un trauma infantil que afortunadamente no recuerdo pero que mí madre sí, y ella me lo recuerda a mí. Cuando tenía yo la tierna edad de 7 meses y correteaba plácidamente en mi tacatá, por mala fortuna alguien se había dejado la puerta de casa abierta y allá que me fui, escaleras abajo con el tacatá. Mi madre creyó que me había matado y creo que a día de hoy aún no se ha recuperado del susto, la pobre. Así que el andador está prohibido en mi casa, además de por esto, porque los principales responsables de accidentes domésticos infantiles, los peques van tan seguros y tan cómodos que corren que se las pelan y a esa altura los quicios y esquinas de los muebles son un peligro.
No se cómo será Antía, pero Iván pasó del gateo a dar pequeños pasos, lentos pero firmes y seguros, agarrado a donde pudiera, y de ahí a caminar, y afortunadamente nunca nos hemos llevado un susto.

Humidificador – deshumidificador: ambos pueden parecer imprescindibles en invierno para tratar mocos, bronquitis, alergias y demás. En nuestro caso, ésta es una ciudad con mucha humedad, con lo que en una casa por lo general no es necesario generar humedad, en todo caso sería lo contrario. En mi casa hay humedad, vivimos en el último piso, es un bloque alto, y el piso es totalmente exterior y de esquina, no estamos cubiertos ni resguardados por ningún edificio. Yo tengo un pequeño deshumidificador en el baño muy rústico, ya que es un recipiente que venden en Mercadona donde se introduce una pastilla que absorbe la humedad y la licua en un depósito, no teniendo más que vaciar ese depósito cada cierto tiempo. Para deshumidificar las habitaciones en invierno me basta con poner el radiador, de tal manera que caldea la habitación sin que sea un horno y a la vez le resta humedad.

El problema es que muchas veces, en pisos menos húmedos, las calefacciones resecan demasiado el ambiente haciéndose necesario un humidificador, pero no es ese nuestro caso. Así que es algo que tampoco he echado de menos.

Artículos que he tenido pero he dado poco-ningún uso: 

 – Esterilizador: obvio, teniendo en cuenta que soy mami lactante. Y conste que he tenido dos esterilizadores, eso sí, los dos exactamente iguales. Fue gracias a una de esas promociones a las que me apunté, en aquella época la marca Ordesa (los de Blevit) te regalaban unos lotes de sus productos de puericultura Próxima Baby, y a mí me enviaron dos lotes en los que venían chupetes, biberones, portachupetes, tetinas, algunas cosillas más de este estilo, y con cada lote venía un esterilizador para microondas. 
 El primer biberón que se tomó Iván fue con 4 meses y medio, y creo que se los esterilizamos un par de veces, no más, y ese fue el uso que tuvo el esterilizador, además del de ocupar espacio, eso sí. Solo usé uno, el otro completamente nuevo y en su embalaje original se lo regalé a una compañera de trabajo. Los chupetes nunca los he esterilizado, y llamadme salvaje si queréis… pero Iván siempre levaba el chupete bien amarrado, casi no se lo ponía (no se por qué nunca le ha gustado) y si, sinceramente, no me esterilizaba el pecho antes de cada toma, me resultaba ilógico esterilizar un chupete. Porque sí, la piel también está expuesta a agentes contaminantes, y mi pezón roza con la ropa, que a su vez roza con el exterior donde hay micropartículas de polvo y demás que penetran en los tejidos, así que entiendo que mi pezón no es estéril cual quirófano. 
Por supuesto, de Antía no he sacado el esterilizador del armario, por no decir que no tengo un solo biberón para ella (el que compré de Medela finalmente lo devolví).

– Mochila portabebés: y cuando hablo de mochilas me refiero a las no ergonómicas, las colgonas que encontramos en cualquier tienda o departamento de puericultura. Tuve una que me regalaron bajo mi consentimiento, creyendo que estaba comprando lo mejor de lo mejor.
De aquella no conocía los portabebés ergonómicos y me hacía una ilusión tremenda llevar a mi peque conmigo, así que un día me encontré por casualidad a dos amigas que habían quedado para comprarme el regalito para Iván, y cayó la mochila. Cuando la probamos fue una decepción total, ya que a priori por las características parecía un gran producto (posición cuna, refuerzo cervical, posiciones adaptables), pero cuando me puse a Iván ahí me pareció no solo lo más incomodó para mí, sino lo más inseguro para él. En la posición cuna parecía que se me iba a caer, porque lo de las correas adaptables era un decir, con 3 posiciones que tenía no se adaptaba al cuerpo ninguna de ellas. En la posición vertical me pareció una tortura, qué mala impresión me dio ver a Iván colgado por la ingle, me pareció que su postura además de incómoda era antianatómica de todas las maneras posibles. Por no decir que al llevar las piernas colgando nos iba dando patadas no muy agradables (que se lo digan a Papá).
Así que tras escasos usos la mochila está guardada no se donde; tan poco me ha gustado que no he querido no venderla, por no aconsejar a nadie algo que no quiero para mí llevándome además un dinerito.Ni que decir que me duele la vista cuando veo a algún bebé por la calle colgado en una mochila…

Cambiador: Desde un principio descartamos la bañera con cambiador por espacio, ya que eso me obligaba a tener siempre la bañera puesta ocupando un espacio que no tenemos. Compramos una bañera evolutiva con un soporte plegable, el soporte plegado se guarda cómodamente tras la puerta y la bañera la metíamos dentro de nuestra bañera.

Lo que sí hicimos fue acondicionar la cómoda y ponerle encima un cambiador hinchable fijado con velcro. Y lo hemos usado, pero no lo suficiente como para decir que es indispensable. En cuanto Iván empezó a moverse más de la cuenta, girarse sobre sí mismo e intentar incorporarse, dejé de cambiarlo sobre la cómoda porque temía que en un descuido se fuera al suelo. Con Antía tengo el mismo cambiador con las mismas fundas de rizo, pero siguen en su envoltorio original, ya que como todavía no le hemos montado la habitación, no hemos podido usar la cómoda como tal. 
Y puedo decir que hasta ahora no lo he echado de menos. A la niña siempre la arreglo en el salón, sobre el sofá, tanto para cambiarle el pañal, vestirla para salir o ponerle el pijama, e incluso cuando sale del baño. El salón es la estancia mejor acondicionada de la casa, es la más fresquita en verano y la más cálida en invierno, porque es donde hacemos el 90% de nuestra vida. A mí me resulta cómodo porque me siento en el sofá y la arreglo sin problemas, y cuando empiece a moverse con más peligro, en caso de que alguna vez se cayera no es lo mismo una caída desde 40cm que desde 1m de altura.
Artículos que yo no hubiera comprado, que me han regalado y que al final he dado buen uso, aunque tampoco lo hubiera echado de menos de no tenerlo:
– Moisés: fue un regalo que me hicieron días antes de nacer Iván y me ha servido para tener a mis dos niños siempre conmigo; lo tengo en la chaiselongue del sofá y tanto Iván como Antía han pasado ahí sus primeros meses (ahora mismo Antía duerme a placer en él), así me evito que se tengan que pasar medio día en su cuna o en el carro, lejos de mí.
Columpio: no lo hubiera comprado en la vida por lo caro que es y por el espacio que ocupa. Tampoco hubiera pedido que me lo regalaran, ya que con la hamaca tenía suficiente para que mi niño se sentara tranquilo a juguetear y ver los dibujitos. Pero fue una sorpresa del banco de pruebas de la Guía del Niño, una mañana se presentó un mensajero con un enorme paquete y me llevé la sorpresa cuando vi que era un columpio chulísimo. A Iván no le gustó, la verdad es que lo usó bien poco, no se por qué no le gustaba estar ahí sentado. El columpio ha pasado por la casa de varias amigas y ha vuelto con la llegada de Antía, y a ella sí le gusta estar ahí. Con Iván de por medio es más segura que la hamaca, ya que me da miedo vuelque la hamaca o se caiga-tire sobre ella y me desgracie a la niña. El columpio es más estable y está a más altura, aunque no quita que de vez en cuando Iván la menea más de la cuenta y mi niña parece que va a salir volando… menos mal que siempre la tengo bien abrochada. Pero sí, esta vez le estamos dando uso.

Artículos que no compré, ni me regalaron, que no conocía o no sabía cuan útiles podrían ser. Dos claros ejemplos son:
Portabebés ergonómico: ays, ¡qué tarde los descubrí!, y cuánto habría mejorado mi crianza si supiera lo que era un fular elástico cuando Iván era un bebé. Aunque nunca es tarde, y empezar a usar portabebés como la bandolera o el mei-tai me han servido para conocer la maravillosa sensación de portear a mi hijo, interesarme más por este mundo y así portear actualmente a mi hija en el fular elástico, y a mi niño mayor en la mochila ergonómica. Y es por ello que, mientras pueda, regalaré portabebés a mis amigas futuras mamis (siempre que ellas quieran…).
Bumbos: es algo que no he probado físicamente pero creo que con Iván me hubiera encantado por lo pronto que mostró interés en mantenerse sentado y por lo estables que son, y no dejo de pensar que  me gustaría tenerlo para Antía, pero me sigue pareciendo algo caro y temo al final no darle el uso merecido, o que a ella no le guste. Pero lo tengo ahí, que lo mismo un día me animo y me hago con uno.
Artículos que o te regalan o tú te compras, que puede que no uses nunca pero que con usarlo una vez parece que te ha salvado la vida. Y ahí está mi amigo:
Sacaleches: con una vez que te encuentres con los pechos a rebosar, hinchados y doloridos, y vaciarte con el sacaleches te suponga el mayor alivio del mundo, ya lo das por amortizado. Lo dicho, puede que nunca lo use, pero tenerlo ahí paraporsi me deja muy tranquila.

Si algo he aprendido con todo esto, es que la gran mayoría de artículos de puericultura que intentan meternos por los ojos son totalmente prescindibles. Y es que, en realidad, un bebé no necesita tano, y lo más importante lo tenemos nosotras mismas.

16 thoughts on “Puericultura y trastos varios que no he usado, que no he tenido y que hubiera querido tener

  1. Paris

    pero qué de cosas si usar, yo intento sacar partido a todo, pero en el caso de la ropita ya es otro cantar, ahí sí que me ha quedado sin estrenar!
    Qué es un bumbo?

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  2. Jeza Bel

    Yo mandé a paseo la bañera-cambiador porque me parecía un muerto y compré una bañerita que se pone sobre nuestra bañera y tiene cambiador, para mí el mejor invento del mundo. Ahí la visto y la cambio….como tengo un calefactor en el baño, siempre está calentito!!!….es muy útil si tienes otro baño, claro, porque sino, no es viable!!

    Yo, sin embargo, no puedo vivir sin los vigilabebés, yo es de las cosas que más uso estoy dando!!…vega duerme plácidamente en su cunita, y yo hago cosas mientras la veo….por las noches, me lo pongo en mi mesilla, y cada vez que abro el ojo veo como está!!!!

    Yo del tacatá paso también, no me dan muy buena espina!!

    Ah, por cierto, qué son los bumbos???perdona mi ignorancia!!!!

    Un besoo

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  3. Nereida

    He editado la entrada porque me he dado cuenta de que estaba desordenada e inacabada, la cosa de escirbir deprisa y corriendo a la hora de la siesta. Espero que así se entienda mejor…
    Los bumbos son unos asientos anatómicos aptos para bebés que todavía no se mantienen sentados por sí solos.

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  4. OCio RuRaL eL CoPoM

    pues yo no podria vivir sin:
    la trona de ikea de 10 euros, fue una maravilla y aun hoy dia la sigue usando

    mi balanza electronica, yo vivo en una urbanizacion donde no hay casi de nada y cuando nacio Carolina, peso muy poco y perdio mucho el principio asi que eso de organizarse para ir a la farmacia era un follon, me lo regalo mi abuela y para mi es fundamental

    dos sillas de coche, gracias a una amiga que me ha ido pasando las de sus nenas tenemos ahora una en cada coche nuestra y una para cada abuelo

    el sacaleches

    un silla que le regalaron con ventosas que se pega a la bañera, mi peque tiene 17 meses y aun la usa, y empezamos con 11 meses¡¡¡

    los muñecos de baño de pocoyo, forman parte de la familia y ya llevamos dos paquetes comprados

    Me hubiese encantado haberme encontrado antes con tu blog porque creo firmemente que me habria enganchado al porteo, me dejaron una mochila pero fue un desastre, creia que se me iba a caer y la devolvi tal cual

    y para mi fue una perdida de dinero

    el calientabiberones, que aun me da dolor de tripa que me lo regalaran.
    vigilabebes, mi casa es pequeña y da interferencias con el ordenador y para las noches que hemos dormido fuera al final no nos lo hemos llevado, una penita
    todos los zapatitos de recien nacidos, guardados estan con etiquetas y todo porque mi niña nacio con un pie enorme

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  5. Mamá Blue!

    me gusto mucho esta entrada.
    Yo al cambiador no lo cambio por nada, es una de las cosas q mas uso le doy, y mi espalda lo agradece jaja.

    El tacata si q lo use con el enano!, eran de esos q tenia un "freno" cuando habia un desnivel, asi q no tuve preocupaciones con escalones.

    EL vigilabebes, es algo q confieso siempre quise tener, pero es muy costoso, pienso como Jeza, me parece q le daria mucho uso, asi como lo describe ella.

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  6. Ness

    Un bebé necesita a su madre y abrigo, todo lo demás es superfluo…

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  7. Sesi

    Hay cosas que a unas madres no le sirven en absoluto y en cambio a otras pueden "salvarles la vida"

    A mi por ejemplo el estrilizador me hizo un papel importante. El tacatá lo usamos mucho tambien.

    Lo que si suele ser común es que al final siempre nos juntamos con una infinidad de trastos alucinante!

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  8. Annie74

    Una entrada muy interesante, sobre todo para la que va a ser mama primeriza. Yo gracias a que contaba con la experiencia de mi hermana y me quito muchas ideas de la cabeza ;D. Por mi habria comprado tooodo. Lo de la mochila tambien me la dejaron y no me gusto.. que rabia me da no haberme enterado antes del porteo¡¡ De los distintos tipos…
    besos¡

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  9. Una Madre Primeriza

    Qe hubiese sido de mi vida sin un sacaleches…. ufff Fue la mejor inversion Qe hize… y yo sin saber Q existian…. me ha encantado tu entrada y tiens razon.. no meten tantas cosas… ufffff Q luego tienes un monton de cosas en casa y si no tienes a Qien regalar ufff hagamos un mercadillo jejejej 😀 besiitos wapa!!

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  10. MaGiA

    Buen post!
    Con alguna excepción, coincido contigo en casi todos los puntos aunque como tú dices cada una tenemos nuestras necesidades.
    Lo siento, me he reído con lo del correpasillos ¡escaleras abajo!; es cierto que es peligroso, de hecho en Canada los han prohibido por la cantidad de bebés accidentados cada año.
    A mí me hubiera gustado el columpio, aunque como no lo regalaron y no está el horno para bollos lo dejé pasar, después de leerte, me quedo aún con más ganas sniff!
    Lo que si que me regalaron fue el bumbo (confieso que he tenido que mirar en internet para ver que era y… ah, es esto!) A mí me lo regalaron y es muy útil, la pega es que solo puedes utilizarlo un par de meses; antes el niño se escurre como un pececillo y después lo vuelca muy fácilmente.
    Abrazos “menos cosas más mamá” 😉

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  11. porfinyomisma

    yo tampoco he usado nunca el vigilabebés, y la bañera sólo con el primero, los otros dos han sido bañados en el lavabo y en la ducha directamente.
    El bumbo ese me lo dejó mi prima para E. y no veas el ostión que metió. Una y no más.
    besotes.

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  12. Paris

    Aaaah…gracias por aclararme lo de los bumbos,no tenía ni idea.

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  13. PATRY

    yo ya he hecho un par de post como este, y es que me da tanta rabia todo lo que te intentan vender cuando va venir el primer peque.. te crees una madre mala si no tienes todo y lo mejor..

    Para el segundo he usado la mitad de lo que tenia (aun conservandolo todo) y creo que para el tercero apenas usare nada. Lo que mas importan son unos grandes brazos y una buena teta.

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  14. promociones Ordesa

    Un post muy útil! Yo siempre me apunto a todo tipo de promociones, las encuentro muy útiles aunque sí es verdad que al final se puede acabar montando un mercadillo!

    Un saludo,
    Paula

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  15. puericultura

    Hola! Estoy muy de acuerdo contigo. Ni todas las familias son iguales ni todos necesitamos de todo. Yo siempre miro mucho antes de comprar, comparo precios y recomiendo a mis familiares que, si quieren comprarme algo, lo hagan en tiendas donde siempre hay buenos descuentos, como Eurekakids. A mí tener un bebé me ha hecho adoptar una mentalidad ahorradora, tanto de dinero como de espacio en casa. ¿A ti no te ha pasado? 🙂 besos!
    Eva

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