La Lactancia Materna, mis hijos y yo

Esta semana se celebra la Semana de la Lactancia Materna en España bajo el lema ¡Comunícate! Lactancia materna: una experiencia en 3D“, así que yo quiero aportar mi granito de arena para contribuir a la promoción de lo que para mí ha sido la mejor experiencia de mi maternidad.
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La lactancia materna con mis hijos ha sido y es maravillosa, y así lo he hecho ver, siempre con orgullo. Pero no ha sido fácil, no ha sido llegar y topar o nacer y enganchar, yo también tuve mis inconvenientes y mis momentos duros, que afortunadamente supe o pude superar. 
Si tuviera que decir cuáles son los pilares básicos de la lactancia materna para mí, lo haría en tres palabras: información, confianza y perseverancia.
INFORMACIÓN 

Porque es básico y fundamental estar bien informada, conocer todos los aspectos de la lactancia materna te da las herramientas necesarias para detectar los posibles problemas y saber reaccionar ante ello o, al menos, intentarlo. Esa información fue la que me ayudó a tomar la decisión de dar el pecho a mis hijos, información que se puede obtener de muchas maneras: en libros, artículos, foros y webs de embarazo y crianza o reuniones de grupos de lactancia. Lo ideal, informarte todo lo que puedas y quedarte con aquello que creas útil y te convenza.

CONFIANZA 

En ti misma, en tu cuerpo y en tú bebé. Confiar en que tú puedes hacerlo, que tu cuerpo tiene todos los medios y tu bebé sabe hacerlo. Nadie nace sabiendo nada excepto mamar, es el instito más primario y primitivo, toda cría de mamífero que nace puede no abrir los ojos o no mantenerse en pie, pero sabe mamar, sabe buscar al calor del pecho de su madre y alimentarse de ella. 

Confianza en que tu cuerpo produce el alimento necesario para tu bebé, aunque no lo veas o no lo puedas medir. Confiar en que tú como mujer, madre, mamífero, estás plenamente capacitada para ello.

PERSEVERANCIA 

Porque sí, los comienzos pueden ser duros y difíciles, no voy a decir que es un camino de rosas y que es llegar y topar, o nacer y enganchar; un parto difícil, una cesárea, las grietas, la dificultad a la hora de engancharse, hay obstáculos que pueden dificultar y hacer duro el comienzo de la lactancia, y cuando hay estos obstáculos parece que van a estar ahí siempre, que la lactancia es así. 

Pues no, no lo es, así como el comienzo puede ser duro, como en todo, hay un período de adaptación, y la perseverancia es vital para superar ese inicio, pensar que tras superar las dificultades puede haber una experiencia muy gratificante. Y sobre todo, es fundamental para ignorar esos consejos bien intencionados pero desafortunados de gente de nuestro entorno, o incluso profesionales, que dan al traste con más de una lactancia.

Para mí el comienzo de la lactancia materna con mi primer hijo no fue fácil; tenía el pezón totalmente plano, mi hijo no lograba engancharse, lo hizo tras más de un día intentándolo a cada momento; me salieron grietas que me hacían aguantar las lágrimas del dolor que me producía el momento de engancharse; era muy demandante, al principio podía pedirme cada 45 minutos o una hora como mucho y las primeras semanas mi vida era mi hijo y la teta. 

Y yo no hacía más que pensar que tenía que aguantar, que yo podía hacerlo y que eso no iba a durar siempre, que en cuestión de días se pasarían los dolores de las grietas y disfrutaría de la lactancia materna, que si hay algo en la vida que merece todos mis esfuerzos es un hijo, y así fue. 

Tras un primer mes de grietas y dificultades todo cambió, la lactancia fue rodada y disfruté como nunca del maravilloso placer de amamantar a mi hijo durante nada menos que 20 meses; nunca me puse límites ni plazos, mientras los dos estuviéramos a gusto no había motivos para dejarlo.

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Con mi hija todo ha sido más fácil porque la experiencia es un grado, y me ha ayudado a iniciar la lactancia de una manera más positiva que la anterior, desde el momento de nacer mi niña; su cuerpo húmedo y caliente recién salido de mi interior reptando hacia mi pecho, buscando con su boquita mi pezón, es un recuerdo maravilloso; han habido pequeñas grietas que he sabido atajar a tiempo y solo han molestado lo justo y necesario; y planea la sombra de la presión de la báscula, aún sabiendo que un bebé de pecho no engorda en la línea de un bebé de biberón. 

Ni la experiencia ni todos los conocimientos previos te garantizan un inicio exitoso, pero ahí están la confianza en mi misma y en mi bebé y la perseverancia, porque yo puedo, mi cuerpo tiene y mi bebé sabe. Y al igual que con mi hijo, no tenemos límites, lactaremos mientras ambas podamos y queramos.

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LO QUE HE APRENDIDO EN MI MATERNIDAD


Que las experiencias las tiene que vivir una misma y no guiarse por las de los demás, porque lo que para una mamá puede ser maravilloso para otra puede no serlo, y hasta que lo vives tú no sabes lo que es de verdad, a pesar de lo que te cuenten. Si te equivocas mejor que sea por tus errores y no por los de los demás.

Que lo mejor para mí no tiene por que ser lo mejor para los demás, y que hay que respetar todas las opciones.

Que los consejos y las opiniones hay que darlos a quien los pide, porque muchas veces una opinión, por bien intencionada que sea, puede hacer sentir mal a alguien.

Que vale la pena luchar contra viento y marea y perseverar si de verdad es eso lo que quieres, y no vencer ante las primeras dificultades o las presiones externas, que pueden dar al traste con mucha facilidad con la lactancia materna. 
Por eso quiero compartir mi experiencia, para que toda aquella futura mamá que se plantea la crianza de su bebé vea que merece la pena, al menos, intentarlo. Respeto las decisiones de cada una y respeto a toda aquella madre que elige alimentar a su bebé con lactancia artificial, porque considero que toda madre quiere lo mejor para su bebé y que una mamá no quiere más a su hij@ porque le de teta o biberón, ni mucho menos. 
Para mí todo es mucho más sencillo, simplemente es que yo soy tan feliz amamantando a mi bebé que quisiera que todas las madres tuvieran la oportunidad de ser igual de felices y disfrutar de esta experiencia. Si de verdad queréis amamantar no lo dudéis, pues la recompensa es maravillosa.

9 thoughts on “La Lactancia Materna, mis hijos y yo

  1. Maria

    Muy buenos consejos Nereida!!! Me ha gustado mucho como has planteado la entrada. Muchísimos besos guapa

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  2. Anónimo

    Que entrada mas chula! y las fotos son preciosas!

    http://www.creciendocondavid.com

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  3. Annie74

    Completamente de acuerdo¡ Que imagenes mas bonitas¡¡

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  4. Carol

    Muy buena entrada!

    Qué fotos tan bonitas…

    Besos

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  5. Una Madre Primeriza

    La lactancia materna es maravillosa!!!!!!!!!! :p estoy totalmente deacuerdo contigo 😛

    Me he emocionado muxo tu entrada

    FELICITACIONES!

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  6. Patricia Maria

    Que lindo blog, felicidades por tú hermosa familia. Como madre primeriza quisiera consultar,leí en esta web que la Rosa Mosqueta, es buena para cuidar las estrias en el ambarazo. Me pueden aconsejar. Saludos

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  7. mumareta

    Que entrada tan bonita y las fotos… Con mi primera hija renuncié a la lactancia después de unas semanas que recuerdo como durísimas. ahora estoy esperando a mi segundo bebé y leyéndote me siento muy motivada para el segundo intento. A ver si es verdad eso de que la veteranía es un grado y este postparto es un poco mejor. Gracias, guapa!

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  8. laura

    las fotos son muy tiernas,me gusta mucho la entrada.Saludos

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  9. Qué hacer si te llaman la atención por amamantar en público - La aventura de mi embarazo

    […] hecho de llevar tanto tiempo de lactancia materna me ha dado los recursos y el temple necesario para, si me ocurriera hoy por hoy, actuar de manera […]

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