El contacto PIEL CON PIEL, esa sensación maravillosa

Son muchas las veces, en las clases de educación maternal, que la matrona nos insiste en lo importante que es el contacto piel con piel del bebé con la mamá, desde el momento de nacer.

Para mí supuso una sensación maravillosa , aunque fue ya en casa cuando empezamos a disfrutarlo, ya que en el hospital no me lo pusieron encima nada más nacer y solo lo sacaba de su cunita para darle el pecho, algo que, por supuesto, espero corregir cuando venga al mundo Antía.
Pero ya en casa fue otra cosa, eran muchos más los momentos que Iván estaba sobre mi pecho que en su moisés, y no porque él lo demandara, sino porque a mí me lo pedía el cuerpo. Ya no estaba dentro de mí, ya no sentía sus movimientos, necesitaba tenerlo cerca, sentirlo respirar, verlo dormir plácidamente sobre mí, arrebujado como un gatito. Saber que el sonido de mi corazón y el calor de mi cuerpo lo consolaban también me reconfortaba a mí, y así fue que nuestra manera de dormir era de esa manera, juntos.
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Incluso ahora, a punto de cumplir los 3 años, cuando está malito, o cuando tiene mucho sueño y le cuesta dormir, sigue buscando el calor de mi cuerpo para reconfortarse, y me parece maravilloso que ya no siendo un bebé siga relajándose de la misma manera.
Pero siempre que hablamos del contacto piel con piel relacionamos directamente al bebé sobre el pecho de mamá, y nos olvidamos que hay otra persona que puede disfrutar maravillosamente de esta sensación, papá. En el vídeo de las mamis noruegas del que hablaba en la entrada anterior hablaban de ello, de como el contacto piel con piel con papá es una manera de que se empiecen a conocer el bebé y él, una manera de establecer una relación especial. Es algo que también nos dijo la matrona, pues por ejemplo en los casos de cesárea, en los que la mami está más tiempo en reanimación post quirúrgica, el bebé está en la sala de postparto con papá, y nos recomendó que en ese caso papá, sin vergüenza ni pudor, se descubra el pecho y ponga al bebé sobre él. En el vídeo se veía una imagen de un padre con su hijo recién nacido sobre su pecho y me parece una imagen de lo más tierna.
Y es que el contacto piel con piel es algo que yo entiendo como lo más natural del mundo, en contra del “como lo empieces a coger tan pronto se va a mal acostumbrar” que más de uno te suele recordar.
El embarazo es un estado único en cada mujer en el que se viven sensaciones que jamás se repetirán, entre ellas sentir a tu bebé en tu interior, algo maravilloso. Cuando el bebé nace se produce una separación de golpe, mamá ya no sentirá jamás los movimientos del bebé en su barriga, y el bebé dejará de sentir el latido del corazón de su madre, su voz, el calor de su interior.
Así que no entiendo que alguien esté dispuesto a cuestionar que no es bueno coger a tu bebé recién nacido en brazos. Porque lo han separado de repente de su único medio conocido y lo dejan ahí, lejos del calor de su madre, en un lugar frío y desconocido. Debería ser lo más natural del mundo, y yo no me canso de decírselo a toda aquella recién mamá que me pregunta con mucha inseguridad si es malo coger a su bebé, ¿cómo va a ser malo, si tú eres lo único que conoces? ¿cómo te sentirías si necesitaras algo, estuvieras en una sala llena de gente gritando a pleno pulmón y nadie te hiciera caso? pues así se tiene que sentir un bebé que llora en su cuna reclamando el calor de su madre.
Para mí el contacto piel con piel es la continuación de la barriga. Me hubiera gustado que esa sensación de llevarlo dentro de mí hubiese durado más, yo era feliz sintiéndolo en mi interior y lo eché de menos desde el momento que nació… pero no hubo mejor manera de suplir ese sentimiento que disfrutando con la sencilla cosa de recostarme con Iván sobre mí y sentir su respiración, ver cómo me miraba, ver cómo dormía, y sentir así una felicidad extrema.
Y no fui yo la única que lo disfruté así, y por eso es algo que recomiendo a todos los padres… porque Papá también puede sentir a su bebé de esta manera. Recuerdo la primera mañana que amanecimos en nuestra casa, tras la primera toma mañanera aproveché para ir a mi centro de salud a pedir el alta y hacer los primeros trámites necesarios, y Papá tardó poco tiempo en llamarme para preguntarme si iba a tardar mucho. Al rato de irme Iván había empezado a llorar y Papá primerizo no sabía qué hacer, así que intenté acabar lo antes posible, pero no podía saltarme la sala de espera, por lo que tardé más de la cuenta.
Cuando llegué a casa me esperaba abrir la puerta y encontrarme una odisea de llantos y berrinches, y el lugar de eso solo había silencio… no me lo podía creer, y mi sorpresa fue mayor cuando contemplé la escena, Papá durmiendo con Iván sobre su pecho relajadito, tranquilo, dormidito, una imagen de una ternura incomparable.
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Han sido muchas las veces que Iván se ha tranquilizado y dormido sobre el pecho de mamá o papá, muchas las veces que no paraba de llorar y así se ha relajado, y parece increíble que tres años después siga encontrando consuelo de la misma manera. Y creo firmemente que el contacto piel con piel fomenta una unión especial que no se logra de otra manera, y me reafirmo al recordar que cuando mi hermano era bebé se dormía conmigo así, sobre mí, aunque yo no era su madre… y quien nos conoce y nos ha conocido sabe que la relación entre mi hermano y yo siempre ha sido muy especial.
Esta vez intentaré que las cosas sean mejores, la experiencia ayuda y espero que me pongan a mi niña sobre mí nada más nacer, que no se rompa nuestro contacto, que aún después de nacer siga sintiendo que estoy ahí, que no nos han separado.

6 thoughts on “El contacto PIEL CON PIEL, esa sensación maravillosa

  1. Jeza Bel

    Es lo más maravilloso del mundo!!!….cuando nació Vega, me la pusieron en mi tripa. Por culpa de la episotomía perdí un poco de sangre y me mareé por unos instantes, así que lo primero que hicieron fue quitarme a Vega de encima y dársela a su papa. Entonces él se acordó que a mí me hacía ilusión el contacto piel con piel (unos días antes de provocármelo le hice depilarse el pecho para que los pelos no molestasen a mi bebé,jejejeje)…y entonces se fue a una salita con ella, hasta que yo me encontré mejor y me bajaron a planta. Cuando estábamos en la habitación Vega estaba en brazos de su papá sin camiseta, y mirando su carita la pobre la tenía roja porque los pelos de su padre la estaban irritando, sin embargo, ella no se quejaba. Estaba feliz piel con piel con su papá!!!

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  2. jenny

    que ternurita esas fotos,y si tiene que ser una sensacion muy bonita tener el bebe piel con piel,a mi me encanta como huelen.

    Besotes

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  3. Maria

    Que bonito estar piel con piel con la peque, para mi hija fue necesario desde que nació y a día de hoy sigue necesitando muchísimo contacto, se siente segura, se relaja y se duerme. Jose también calmo muchas veces a la gorda así cuando era recién nacida… Antia lo va a disfrutar muchísimo. Un besazo muy fuerte

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  4. Carol

    A mi me encantaba sentirla dentro de mí, disfruté como una enana de mi barriguita. Y después continuamos ese abrazo, ell@s necesitan de nuestro contacto constantemente, pero es que nosotras también necesitamos del suyo.

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  5. Beatriz

    A mí me encanta tener en brazos a mi hijo, y besarle, y achucharle, y acariciarle, y… es que no puedo evitarlo 😀
    Cuando la gente me dice que se va a acostumbrar, les digo que me da igual, que cada etapa tiene su cosa y ahora es época de estar los dos juntos y abrazados. Ya llegará el día que prefiera la compañía de sus amigos a la de mamá… mientras llega ese día, achuchones mil.

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  6. Nereida

    Es una experiencia maravillosa que em da pena que muchas no vivan por los típicos prejuicios y los tópicos más que equivocados. Así que yo me siento afortunadísima de romper con todas esas tonterías y vivir la maternidad como quiero, esto no me lo quita nadie!

    Beatriz, bienvenida a mi blog! me encanta ver a gente nueva, espero verte más por aquí!

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