31 SEMANAS, ¡qué poco le queda a este embarazo!

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De verdad que se me está pasando volando, tanto que a veces parece que pierdo la cuenta y hoy no sabía por ejemplo si hacía las 30 o las 31 semanas. No suelo mirar el ticker, la última vez el contador tenía 3 dígitos y hoy me he dado cuenta de que marca la friolera de 63 días para el día D, ¡eso no es nada!
Y es que yo no me acabo de creer que esto se vaya a acabar tan pronto, y no dejo de pensar que puede que sea la última vez que viva un embarazo. Me encantaría tener tres hijos, de hecho hasta ahora aseguraba que sería así, pero hay que ser realista y la vida ahora mismo no está para tener tres hijos, así que no descarto que pudiera ser posible en un futuro, si mejoraran las cosas, porque aún soy joven y tengo tiempo para replanteármelo, pero de momento se que no puede ser.
Así que no dejo de dedicarle un solo momento a mi barriga. Antía sigue muy activa, se mueve muchísimo y en todo momento, además se hace notar con unos curiosos bultitos que me hacen mucha gracia, y en casa me paso el tiempo con la pancha al aire viendo como me hace la ola, con mis manos acariciándola sin parar, hablándole, diciéndole lo mucho que me gusta sentirla y lo mucho que la voy a echar de menos cuando la tenga en brazos.
Pronto la veremos de nuevo, he tenido que adelantar la cita en el gine privado porque la visita de las 32 semanas en la Seguridad Social me la han dado a las 34 semanas, así que el 31 de mayo la volveremos a ver, esperando que esta vez sea menos tímida y nos deje hacerle una foto en 3D para compartir marco con la foto de su hermano mayor.
Yo me encuentro relativamente bien, exceptuando el lumbago, que es algo a lo que estoy acostumbrada e intento que me afecte lo menos posible, el resto va todo bien. Eso sí, estoy pasando mucho calor, y aunque de momento no es nada alarmante, pero ya se me empiezan a hinchar los pies un poquito, sobre todo a estas horas de la noche. Por eso aprovecho para pegarme unas buenas caminatas por la orilla de la playa, no se si evitará que se me pongan patas de elefante pero por lo menos yo lo intento. He tenido que cambiarme la alianza al dedo anular de la mano izquierda, que parece que es más delgado, porque en la mano derecho mi anular parecía una morcilla de Burgos. En la izquierda, de momento, puedo lucirla, con lo que me ha costado tenerlo como para quitármelo ahora.
El que parece que está un poco harto de la barriga es Iván, cuando me ve con ella al aire me dice que hay que tapar porque hace frío y me baja la camiseta, como si así la barriga desapareciera… el otro día le pegó a dos bebés en la guarde, cosa que me ha dejado de piedra porque Iván es super pacífico, jamás ha pegado, de hecho es un niño que huye de los conflictos, lo que me lleva a pensar que empieza a ver lo que se le viene encima y nos está dando pistas. Bueno, no nos queda otra que esperar a ver cómo se toma la venida de su hermana, y capear los problemillas, tendremos que adaptarnos todos a la nueva situación y debo pensar que puede que haya alguien para quien sea más duro de lo que nos pensábamos. 
Y hasta aquí el parte. De momento solo puedo hablar de lo poco que me queda, y no se si no os extrañará que no os hable de los preparativos para la llegada de Antía, como hice con la habitación de Iván. De momento, y muy a mi pesar, no podemos prepararle la habitación porque no estamos en el mejor momento de nuestra vida, económicamente hablando, sobre todo porque mi empresa está en la cuerda floja y no se si llegaré a parir como una más de la larga lista de desempleados. Así que tenemos que esperar y apañarnos con lo que tenemos, pues en el fondo la habitación  no la usará porque dormirá con nosotros, es más una ilusión que una necesidad, la ilusión de preparársela como hicimos con Iván… 
Pero aún así no dejo de preparar pequeñas cosillas, como encargar nuevas vestiduras para la minicuna y la cuna, algún juego de sábanas, el bolso para el cochecito, y como no, rellenar el armario con vestiditos y algo de color rosa. Si me animo os colgaré en alguna entrada las pijerías que le he ido comprando… me encanta abrir el cajón de la cómoda y ver los patuquitos y calcetines rosita. 

Porque mi niña también se merece algo especial, algo para ella…

8 thoughts on “31 SEMANAS, ¡qué poco le queda a este embarazo!

  1. Mamá Blue!

    no falta nada! q panza mas hermosa tenes, me encanta 😀

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  2. Cartafol

    ya casi no queda nada!! a disfrutar !

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  3. Yolanda

    Disfruuuuuuta ese pedazo de embarazo. Me encanta tu barriga y te llego a decir que la mía, que desapareció hace 20 días, la echo de menos. Aunque ahora tenga a Andrea entre mis brazos, que estuviera dentro es especial… tu ya sabes. Bueno, ¡QUE NO TE QUEDA NÁ! Así que disfruta, disfuta y disfruta. Hazte muchas fotos que después se agradece recordar. Madre mia, cuando yo estaba de 31 semanas…. jeje, tenia mucho miedo, y ahora ya ves… pasa todo volado. UN besito y muchas gracias por el premio de la pera… jeje, pero no tengo tiempo de responder a todos los mensajes con la peque. Saludicosss.

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  4. London

    Si es que se pasa volado!!

    Puede que Iván esté empezando a olerse algo. Durante mi segundo embarazo me obsesioné muchísimo con el tema, te dejo un enlace resumen de los celos que yo me temía y lo que luego fue… por suerte apenas nada.

    http://nuestrotrocitodeuniverso.blogspot.com/2010/10/celos.html

    Ahí vienen unos consejillos que nos fueron super útiles.

    Besos

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  5. Jeza Bel

    Madreee, que tripota luces ya!!!!…y que poco queda!!!!….sigue disfrutando guapa!!

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  6. Maria

    Que rápido se esta pasando!!! Que barriga mas bonita!! Disfrutala mucho guapa! Y por Ivan, poquito a poco también para el va a ser algo extraño pero poquito a poco y con mucho amor lo ira entendiendo. Un besazo fuerte

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  7. Nereida

    LONDON gracias por tus consejos, me van a venir genial, así que me guardo tu entrada en favoritos para tenerla a manos.

    Chicas, gracias por vuestros coemntarios, la verdad es que me encanta lucir barriga, soy feliz, y quiero aprovechar a tope porque cada vez me queda menos. Se que seré muy feliz con mi hija en brazos, pero es tan poco lo que dura dentro de la barriga que no puedo evitar sentir que me va faltar algo. A ver si me toca una primitiva!

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