La dura tarea de EDUCAR A NUESTROS HIJOS

Siempre se ha dicho eso de que «los niños vienen con un pan bajo el brazo», pero ojalá vinieran con el libro de instrucciones… sin embargo no es así, un día das a luz y te ponen en tu regazo a tu hijo, así, sin explicaciones, sin más, y ya es tuyo para siempre, tu total y completa responsabilidad desde el primer día de su vida (y desde antes, que la barriga también cuenta).
Todos los padres nos planteamos y nos proponemos firmemente darle una buena educación a nuestros hijos, pero ¿qué es realmente una buena educación?, ¿hay paradigma de «educación» o ésta depende de múltiples factores (laboral, familiar, etc…) y formas de pensar? y sobre todo, ¿en qué momento nos perdemos o fallamos?.
Planteo este tema porque yo creo fundamental la educación desde el principio, por lo que se suele decir, los niños son como esponjas y a edades tempranas tienen una capacidad de absorción asombrosa, y hay actitudes que no cuesta trabajo inculcar desde pequeños y que no olviden a lo largo de los años. Y lo planteo por las mismas dudas expresadas anteriormente, la duda principal que creo que nos preocupa a todos los padres, ¿lo estaré haciendo bien?.
Por educación podemos entender buenas maneras, buen hábito de estudio, buen hábito de comportamiento, ya que no hay un único ámbito de educación, es decir, es un trabajo global que abarca muchos espacios, tanto el familiar, como la convivencia con otras personas, el encaminar un futuro… no se como llamarlo, no soy experta teórica en estos temas y creo que incluso podría equivocarme en la forma de expresarlo. Yo creo que el objetivo que buscamos es tener buenos hijos, estudiosos, que se labren un buen futuro, que sean buenas personas y sepan respetar a los demás. Creo que hasta ahí más o menos todos podríamos estar de acuerdo, pero también creo que somos conscientes que una cosa son nuestras intenciones e intereses y otra como se desarrolle la personalidad de nuestros hijos, si ambos pueden caminar de la mano o si llega un momento que una cosa dista kilómetros de la otra y se ve frustrado nuestro «proyecto».´Lo fundamental es saber que un día nuestro proyecto de educación dejará de serlo, cuando sea el proyecto de vida que nuestro hijo decida, ahí es cuando tendremos que ser fuertes para saber aceptar las decisiones, apoyarlo en lo necesario, y aportar lo que podamos para que logre sus objetivos.

Y ahora voy a mi hijo, porque ya digo que yo no soy especialista ni teórica de la educación y poco puedo aportar en este aspecto más que mi humilde opinión. Iván todavía es pequeño, pero creo que podemos empezar por pequeñas cosas, sencillas, que asimilan con facilidad y que ayudan a comenzar esa educación. 

Cosas sencillas que incluso pueden ser hasta divertidas; cuando nos levantamos por la mañana le doy a Iván los buenos días, y siempre me responde con un «buenos días mamá, gu monin», con esa cara de pillín aún dormidito pero sonriente, le encanta dar los buenos días. Cuando va a la guarde entra con la misma canción, es decir, sabe que tiene que saludar de alguna manera, aunque sea con un simple hola. Cuando se despide hace lo mismo, dice «hasta luego» o «hasta mañana», «gu bai», según con quien. Pero siempre saluda y se despide. A la hora de irse a la cama no lo hace sin darnos un beso de buenas noches o un hasta mañana. En resumen, ha aprendido de nosotros que cuando se está con gente, da igual que sea en casa con nosotros, con la familia, en la calle… pero que siempre hay que saludar y despedirse de alguna manera, y lo hace encantado.
Otra cosa que le insistimos mucho, y que por supuesto hace, es pedir las cosas por favor y dar las gracias cuando recibe. El por favor le sale solo, y no es solo tarea nuestra sino también de la guarde, lo cual agradezco; cuando recibe algunas veces tengo que decirle «cariño, ¿qué se dice?», pero normalmente da las «grasias»él solito. Es muy agradecido, y la verdad es que da gusto escucharlo. 
Saber comportarse cuando está con otros niños (aquí el trabajo de la guardería ahora, y del colegio en un futuro próximo, es fundamental), cuando está con otras personas en general, son cosas de las que debemos ocuparnos día a día y poco a poco. 
Para mí hay dos conceptos fundamentales que no se si resumen, pero por lo menos engloban lo que quisiera lograr en la educación de mi hijo, que es el respeto y la convivencia. El respeto es fundamental, respeto a los padres, a la familia, a los educadores, a los amigos, un respeto que a lo largo de su vida le ayudará cuando tenga una pareja, unos compañeros de trabajo, un jefe, respetar siempre a quien tienes a tu lado, a quien tienes por encima y a quien tienes por debajo (porque muchos jefes se olvidan de que aquellos que están a su cargo también se merecen un respeto), y en resumen, respetar a las personas.
La convivencia va de la mano del respeto, y la convivencia no solo aplicada a la familia o al entorno escolar, sino convivencia en general, porque cosas como no tirar un papel al suelo, saber usar unas instalaciones deportivas, hacer turnos para subirse al tobogán, no quitarle el cubo y la pala al niño de la toalla de al lado y dejarlo llorando, son pequeñas cosas que facilitan la convivencia social y que en un futuro le ayudarán para integrarse y realizarse en otros entornos diferentes a los conocidos desde la infancia.
¿A que todo esto parece muy fácil sobre el papel? Otra cosa es lograrlo, porque los propósitos sobre escrito no cuesta nada hacerlos, pero ojalá todo fuera tan fácil como hacer la lista de los «propósitos para el año nuevo» que al final nadie cumple. No dejaremos de intentarlo aunque asumo de antemano que cometeremos muchos errores, espero que sean pequeños y que de ellos solo podamos aprender, y no lamentarnos.
No pido que mi hijo sea astrofísico ni ingeniero naval, quiero que sea feliz, que sepa y aprenda a respetar a las personas y a convivir con ellas, que sepa hacerse un camino en la vida, ya sea como neurocirujano o como fontanero. El reto más importante de nuestras vidas es saber encauzar esa vida y ayudarle a que logre «sus» objetivos», que lo que nosostros empezamos él lo continúe, que le enseñemos a marcarse objetivos en la vida y a luchar por conseguirlo. Nos queda mucho camino por hacer, de hecho acabamos de empezar.
Buscando alguna imagen para «decorar esta entrada» me he encontrado, además de multitud biografía del tipo «Cómo educar el carácter», «Hijos con valores», «Cómo educar hijos con éxito» (lo que os digo, si maneras teóricas de educar hay miles, lo que no sabemos es cuál es la correcta, aunque para cada autor la suya es la mejor, y si no que se lo digan a la Supernanny), un par de viñetas super interesantes y que tienen mucho que ver con lo que el blog TENEMOS TETAS cuenta en la entrada enalzada. Si me explayo ahora esta entrada sería más larga que la biblia, os dejo las viñetas y si quereis mañana hablamos de esto, pero no puedo dejar de mostrarlas porque soy muy significativas…

¿A que ambas son acertadísimas? pues esto, otro día…

2 thoughts on “La dura tarea de EDUCAR A NUESTROS HIJOS

  1. Mamá Blue!

    cuantas cosas has dicho! y es q ser mami es una tarea que se aprende con el dia a dia. Es verdad q con los segundos hijos se tiene una base, pero de todos se siguen aprendiendo.

    por cierto, en mi blog estoy haciendo un concurso, si gustas participar, pasate por alli

    besos

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  2. tariuska

    me encantan las viñetas! me parecen (desgraciadamente) reales..
    yo tengo compis de curro (bueno, tenia pq ahora estoy en paro) que me contaban todo lo que hacian por la tarde y yo no paraba de preguntarme "¿cuando juegan con sus hijos? tendran la casa que se podra comer en el suelo, pero ¿se sientan a ayudarlos con los deberes? ¿ hablan con ellos para ver como les ha ido el cole?.."
    yo soy del segundo tipo de madres: la casa estará echa un desastre (bueno, ahora no que tengo tiempo, me refiero a cuando trabajo) pero yo me siento con mi hija a hacer los deberes, juego con ella y cenamos todos juntos..
    creo que esas cosas son importantes para el desarrollo de un niño.
    es verdad que cuando empiece a trabjar, la veré menos y eso me duele mucho, pero tb es necesario que yo trabaje.
    estoy de acuerdo contigo en que tu les das una base; cuando son mayores viven su vida pero si les has enseñado bien, seran buenas personas.

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