Este papi ilusionado… y solo 48 días

¡Y lo tenemos casi todo preparado! En esta semana dejaremos lista la habitación, por fin, el suelo está casi puesto y los muebles esperando a ser desembalados para montarlos. La ropita ya se está lavando, para conforme esté el armario puesto pueda guardarla ya, y así, de paso, preparar el bolso para el hospital, no vaya a ser que Iván venga antes de tiempo. Mañana también nos traen el cochecito, no quiero esperar más a tenerlo no vaya a ser que tengamos la mala suerte de que venga defectuoso y tengamos problema, así que más vale prevenir.
Es increíble lo rápido que ha pasado el tiempo, y que estemos ya a estas alturas, con todas las prisas, ultimando preparativos… en nada tendremos a nuestro muñeco en brazos y todo esto será parte del pasado, comenzaremos una nueva vida totalmente diferente y daremos un paso tan grande que no nos dará tiempo a mirar hacia atrás.
Hasta ahora al único que achucho en mis brazos es a Munki, está muy acostumbrado a que “su mami” le mime, a ver cómo se toma que venga un extraño a quitarle su sitio. Seguro que se adapta, y que será un excelente canguro. La Mimi también será muy buenecita y jugará mucho con Iván, este niño no va a estar solo, va a tener a dos hermanos gatunos estupendos.
Así que el tiempo sigue corriendo y nosotros, a contrarreloj, intentamos aprovechar cada segundo para que luego no nos veamos con cosas por hacer.
Yo no sólo aprovecho para preparar las cosas de Iván, sino también para disfrutar mis últimos días de vida en mi barrigota, no dejo de acariciármela y hablar con él, y Johnny hace lo mismo, le encanta darle besos a su churrita y poner su mejilla para sentirlo más cerca. Aunque él si tiene más ganas de que nazca porque no tiene la tremenda suerte de sentirle como yo, es que llevarle dentro es otra cosa… ahora lo disfruto yo un 99% más, cuando Iván esté ya con nosotros lo disfrutaremos los dos igual, o sea, muchísimo.
Calculando a entrada por semana, quedan ya muy pocas entradas por editar en este blog de aquí a que nazca Iván… pero ese no será el fin, será el comienzo.

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